Con millones de personas cuidándose en casa debido a la pandemia por coronavirus, nuestros hábitos y estilos de vida cambiaron drásticamente para adaptarnos a la ‘nueva normalidad’.
Algunos expertos del sueño consideran que los cambios en nuestros entornos habituales han modificado los patrones de sueño, dejando a los soñadores “sin inspiración”, lo que obliga a nuestras mentes a recurrir más a temas del pasado.
Ahora, un grupo de investigadores se ha reunido para estudiar los sueños de las personas durante la pandemia.
De acuerdo con los resultados, la ira y la tristeza se han vuelto mucho más comunes en los sueños a medida que avanza la pandemia. Por otra parte, hoy en día tenemos vínculos más fuertes con temas como la limpieza y la contaminación.
Si bien ya se cree que los sueños son una continuación natural de lo que sucede durante el tiempo que estamos despiertos, esta nueva investigación brinda a los científicos algunas ideas interesantes sobre cómo el distanciamiento social y el lavado de manos podrían estar más presentes en nuestros sueños que la enfermedad en sí.
“Estos resultados corroboran la hipótesis de que los sueños pandémicos reflejan sufrimiento mental, miedo al contagio y cambios importantes en los hábitos diarios que impactan directamente en la socialización”, escriben los investigadores en su artículo.
Para comprobarlo, el equipo de científicos examinó 239 informes de sueños presentados por 67 personas diferentes en Brasil, tanto antes como después de que se impusieran medidas de confinamiento.
En los sueños de la pandemia se registró un incremento del número de palabras para describirlos relacionadas con la ira, tristeza, suciedad, limpieza y contaminación.
“El informe del sueño refleja una experiencia traumática colectiva, como suele ser el caso durante plagas, guerras y desastres naturales”, escriben los investigadores en su artículo.
Los investigadores creen que los sueños se enfocan en los hábitos durante el confinamiento más que en enfermedad y muerte porque fueron recolectados durante etapas tempranas de la primera ola de la pandemia, en los meses de marzo y abril.
La pandemia de coronavirus también ha visto un aumento en la cantidad de personas que tienen sueños vívidos, algo que los expertos dicen que podría ser causado por horarios de sueño interrumpidos, o simplemente por tener mucho más que procesar y lidiar al final de cada día.
Comer saludable tiene grandes beneficios para el medio ambiente, de acuerdo con un reciente estudio.
Comer saludable tiene un sinnúmero de beneficios para nuestra salud: desde mejorar nuestra memoria, incrementar nuestra vitalidad, le da una mejor apariencia a nuestra piel, regular nuestros ciclos de sueño y muchos más.
Pero, ¿sabías que al comer saludable no solo estás mejorando tu salud sino también ayudas a preservar el medio ambiente?
De acuerdo con un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Oxford y de la Universidad de Minnesota, las dietas poco saludables amenazan gravemente tanto a la sociedad como al planeta, por lo que la alimentación saludable tiene un doble impacto benéfico.
Para comprobarlo, los investigadores evaluaron los impactos en la salud y el medio ambiente de 15 alimentos comunes en las dietas occidentales y descubrieron que las frutas, verduras, frijoles y granos integrales son los mejores alimentos para evitar enfermedades y para proteger el clima y los recursos hídricos. Por el contrario, comer carne procesada causa mayores afectaciones a la salud y más contaminación.
Sin embargo, hubo una pequeña cantidad de alimentos que contrarrestaron esta tendencia. El pescado, que generalmente es una opción saludable, tiene en promedio una huella ambiental más grande que las dietas que se basan en plantas. Los alimentos con alto contenido de azúcar, como galletas, panes dulces y refrescos, tienen un bajo impacto en el planeta pero son perjudiciales para la salud.
Michael Clark, de la Universidad de Oxford, y quien dirigió la investigación, dijo que al continuar comiendo de la manera en que lo hacemos, estamos amenazando a las sociedades, debido a las enfermedades crónicas, y al mismo tiempo degradamos nuestro planeta, su clima, los ecosistemas y los recursos hídricos.
“Elegir una dieta mejor y más sostenible es una de las principales formas en que las personas pueden mejorar su salud y ayudar a proteger el medio ambiente”.
Los científicos esperan que la información encontrada en su investigación ayude a los consumidores, a los encargados de formular políticas públicas y a las compañías de alimentos a tomar mejores decisiones. Los investigadores actualmente están trabajando en nuevos tipos de etiquetas de alimentos para ver si la información sobre la salud y el impacto ambiental cambia la selección de alimentos de las personas.
La investigación, publicada en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, evaluó alimentos de origen vegetal que incluyen frutas, verduras, legumbres, nueces, papas, cereales refinados y cereales integrales, y bebidas endulzadas con azúcar, y alimentos de origen animal como carne roja cruda y procesada, pollo, productos lácteos, huevos y pescado.
Utilizando datos de otros estudios sobre las dietas e información de salud de millones de personas en el mundo, se calculó el impacto en la salud al comer una porción adicional de cada alimento en enfermedades cardíacas, derrames cerebrales, diabetes tipo 2 y cáncer colorrectal.
El daño ambiental de cada alimento, desde los gases de
efecto invernadero hasta el uso del agua y la contaminación, se calculó en
relación con una porción de vegetales.
Se dice que el ser humano está formado de sus experiencias y memorias. Pero si olvidamos nuestro pasado, no podríamos ser la misma persona.
Por otra parte, el aprendizaje está relacionado con la capacidad de retención de nuestra memoria, la cual ha sido fundamental para el proceso evolutivo.
Para nosotros, aprender va más allá de la necesidad: lo hacemos también por el amor por el saber. Pero en ese camino lidiamos con un problema que quizá te suene conocido: la curva del olvido o forgetting curve.
La forgetting curve expresa, en una fórmula matemática, el rango entre el momento en que una memoria es generada y el progresivo olvido de ésta. Fue utilizada por primera vez en el siglo XIX por el psicólogo Hermann Ebbinghaus, quien fue un pionero en los estudios de la memoria, aplicándolos a él mismo. De esta forma descubrió la tendencia a olvidar, sobre todo información un tanto “sin sentido”, la cual se convierte en una “curva de olvido”, según la fórmula de Ebbinghaus, mientras que los hechos traumáticos forman una línea plana que jamás cae en el olvido.
Ebbinghaus también encontró que las cosas que logramos retener más de 1 día se quedan por mayor tiempo, y que podemos retenerlas todavía más mediante el método de la repetición a intervalos. Éste funciona porque el cerebro tiene que reconstruir las memorias cuando ha pasado un lapso, fortaleciéndose al igual que un músculo cuando hacemos ejercicio. Así que estudiar algo y luego repasarlo al día siguiente, relajadamente, puede ser mejor que estresarse y querer aprenderlo todo en 15 minutos.
Fórmula de Ebbinghaus
La fórmula de Ebbinghaus explica que debes pasar 10 minutos revisando el material o información que deseas aprender dentro de las primeras 24 horas de haberlo recibido. Siete días después, tómate solo 5 minutos para «reactivar» o repasar el mismo material y levantar la curva nuevamente. Para el día 30, tu cerebro solo necesitará de dos a cuatro minutos para «reactivar» por completo el mismo material, elevando nuevamente la curva.
Está comprobado que el método de la repetición a intervalos sirve, sobre todo, para nuestros pequeños placeres mundanos asociados a la memoria: aprender a tocar un instrumento o memorizar un poema. Pero también puedes ponerlo a prueba: está comprobado que la repetición a intervalos es el mejor método para aprender un idioma.
Todos interpretamos la felicidad de manera diferente. Si bien muchas personas son alegres por ser quienes son, otras necesitan estar con quienes aman y practicar la gratitud. Pero esto no termina aquí: la felicidad también se encuentra en nuestros sueños y aspiraciones.
Independientemente de cuál sea tu versión de la felicidad, echa un vistazo a estas formas en las que puedes cultivar la felicidad y practícalas siempre que puedas para vivir una vida plena y llena de satisfacción.
No te distraigas
Aunque la frase “no te distraigas y mantente positivo” pueda sonar trillada, en realidad es la esencia de lo que todos deberíamos poner en práctica. No solo uses tu tiempo; inviértelo en cosas que puedan beneficiar tus metas. En otras palabras, debes ser selectivo con quienes pasas el tiempo y las actividades que realizas. No te distraigas pues el tiempo es valioso.
Alimenta tu mente
Lo que ves, lees, escuchas y las personas con las que hablas tienen un impacto significativo en tu mente. Todas estas actividades alimentan tu mente, y eventualmente se vuelven parte de tu proceso de pensamiento. Por este motivo, es fundamental que le des a tu mente algo que la inspire. En resumen, convierte en un hábito el mirar, leer o escuchar contenido inspirador que te brinde lecciones sobre excelencia y felicidad.
Apréciate
Apreciarte a ti mismo por algo en lo que de verdad has dado lo mejor de ti puede ser una de las mejores ideas para invocar la felicidad. Aunque muchos consideren disfrutar de sí mismos como ‘fanfarronear’, esto no es así. No importa lo que hayas logrado en tu vida y cómo te sientas al respecto, e independientemente de tu éxito, apreciarte a ti mismo es crucial para mantenerte feliz. Adquiere el hábito de dedicar unos minutos de tu día a reconocer las cosas que has hecho o logrado en tu vida.
Practica la gratitud
Si bien este hábito puede ser poco común para algunos, juega un papel importante para que las personas puedan sentirse felices y satisfechas. Cuando comienzas a expresar gratitud, ves la belleza en todas partes. Cuando mantienes un alto nivel de gratitud por lo que te rodea, fortaleces tu capacidad de enfrentar enormes desafíos.
Ten una perspectiva positiva de tu vida
Tener una visión positiva de tu vida es lo más importante que puedes hacer para eliminar la negatividad. Cuando empiezas a ver el lado positivo de todo, aprender más y también te ayuda a alcanzar tus metas. Te mantienes en contacto contigo mismo. Además, te permite desarrollar un vínculo indestructible contigo mismo.
La depresión, también llamada “depresión clínica” o “trastorno depresivo”, es un trastorno del estado de ánimo que causa síntomas de angustia que afectan la manera en que sentimos, pensamos y coordinamos nuestras actividades diarias. También puede alterar nuestro ciclo de sueño y apetito.
A raíz de la estigmatización de los trastornos mentales, la depresión frecuentemente termina siendo “el secreto familiar” que todos conocemos de cerca pero que casi nadie se atreve a hablar de él. Este silencio provoca tal grado de desinformación que actualmente existe la falsa creencia de que la depresión es estar triste, cuando en realidad es mucho más que eso; hay personas que se encuentran deprimidas y ni siquiera sienten tristeza. Pero lo opuesto a la depresión no es la felicidad sino la vitalidad, y las personas que padecen este trastorno parecen carecer energía.
La depresión no es igual para todas las personas. Por ejemplo, las mujeres la padecen en mayor medida que los hombres, debido a factores biológicos, hormonales y de ciclo de vida que las hacen tener síntomas de tristeza, baja autoestima y sentimientos de culpabilidad.
Por otra parte, los hombres con depresión son más propensos a sentirse muy cansados, irritables y, en ocasiones, agresivos. Suelen perder el interés en actividades que antes disfrutaban y presentan dificultad para dormir. Lamentablemente, muchos hombres no buscan ayuda porque no reconocen que están deprimidos.
En personas mayores, la depresión los vuelve más propensos a padecer trastornos médicos, como problemas cardiacos, que pueden incluso contribuir a la aparición de más síntomas del trastorno.
Los niños pequeños también sufren depresión. Algunas señales de alerta son fingir estar enfermos o negarse a ir a la escuela, mientras que sus principales preocupaciones son el abandono o perdida de sus padres.
Finalmente, los adolescentes con depresión pueden tener problemas de rendimiento académico, mal humor, son propensos a aislarse, caer en trastornos alimenticios, abusar del alcohol y otras drogas.
¿Cómo se siente estar deprimido?
A continuación, comparto algunos testimonios de cómo es realmente vivir con depresión, relatados por quienes la padecen. Agradezco a las personas que me brindaron la oportunidad de entrevistarlos. Por respeto a su confidencialidad, no compartiré sus nombres.
– “Es una manera más lenta de estar muerto, pero esto es muy importante porque me recuerda que la depresión puede conducir a la muerte real”.
– “Hay días en los que me siento tan triste que ya no logro recordar cómo se siente no estar triste”.
– “Puedes pedir incapacidad en el trabajo si estás enfermo, incluso muestran simpatía y te desean que te mejores. Pero no pasa lo mismo si estás deprimido”.
– “Estar vivo es demasiado doloroso, y lo peor es que yo sé que es ridículo no poder bañarme o hacerme desayuno, pero simplemente no puedo. Mi cuerpo no responde”.
– “Yo no tengo miedo a morir; yo tengo miedo a vivir”
– “Comprender y aceptar tu depresión no previene que puedas tener una recaída emocional, pero hacer la recaída más fácil de soportar”.
¿Qué pasa con los medicamentos?
Ilustración por: Manolo Barrios.
Una vez diagnosticada por un profesional de la salud -como psiquiatras o psicólogos clínicos –es posible tratarla con psicoterapia o medicamentos, preferiblemente ambos.
Los medicamentos llamados antidepresivos suelen demorar de 2 a 4 semanas en surtir efecto. Aunque los antidepresivos pueden tener efectos secundarios, estos suelen disminuir con el tiempo.
Al respecto, Andrew Solomon, escritor estadounidense especializado en temas políticos, culturales y de psicología, y maestro de psicología clínica en la Universidad de Columbia, en Nueva York, impartió una TED Talk donde habla sobre la depresión (si te interesa verla, te comparto el enlace al final de este artículo). Solomon fue diagnosticado con depresión y compartió lo siguiente:
“Los tratamientos con los que contamos hoy en día son lamentables. Los antidepresivos no son muy eficaces, son sumamente caros y tienen una infinidad de efectos secundarios. A veces me pregunto si los medicamentos me hacen sentirme más como yo mismo, o si me hacen ser otra persona. La verdad es que agradezco padecer depresión hoy en día, y no hace 50 años cuando la depresión se trataba con un internamiento en un hospital psiquiátrico, con técnicas inhumanas o, en el “mejor” de los casos, una lobotomía. Solo espero que en 50 años la gente vea mi tratamiento y se sienta horrorizada de que alguien haya soportado una ciencia tan primitiva”.
* Nota:Ten en cuenta que los antidepresivos pueden ser muy eficaces para muchas personas, pero pueden ser nocivos particularmente en niños. Los antidepresivos pueden hacer que algunas personas tengan pensamientos suicidas, principalmente en la primera etapa del tratamiento cuando empiezan a tomarlos. No obstante, los riesgos de no tratar la depresión supera con creces los riesgos de tomar el medicamento.
La magnitud de la depresión
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS):
• Se calcula que la depresión afecta a más de 300 millones de personas en el mundo.
• Es la principal causa de discapacidad a nivel global.
• Contribuye en gran parte a la carga mundial de morbilidad.
• En el peor de los casos, la depresión lleva a la muerte por suicidio. Se estima que anualmente, cerca de 800,000 personas deciden acabar con su propia vida.
• El suicidio es la segunda causa de muerte en jóvenes de 15 a 29 años.
¿Qué hacer ante la depresión?
La depresión no es un juego ni mucho menos una forma de “holgazanería” o de querer “llamar la atención”. Es una enfermedad que provoca un desbalance químico en nuestro cerebro, quien nos envía una señal de que algo no está bien, aunque pensemos que “todo está bien”.
Me gustaría terminar este articulo con un testimonio que logró cambiar mi percepción sobre la depresión.
“Agradezco a mi depresión porque me ha obligado a valorar mi felicidad, y sobre todo me ha enseñado a agarrarme fuerte a los motivos por los cuales quiero vivir. Incluso en mis peores días la agradezco, porque sé que será pasajero”.
Si conoces a alguien que pueda padecer depresión, o si tú mismo te encuentras en esta posición, no dudes en buscar ayuda porque, como lo mencioné anteriormente, la depresión puede llevar a la muerte. NO ESTÁS SOLO.
Harley “El Tuerto”, un orgullo mexicano de apenas tres años y apodado así por una discapacidad visual, es parte del servicio de psiquiatría y neuropsicología del Centro Médico Nacional ISSSTE “20 de noviembre”, en la Ciudad de México.
La Dra. Lucia Ledesma, neuropsicóloga clínica dueña de Harley quien se refiere a él como su “coterapeuta”, dice que la presencia del can ha ayudado a amortiguar el estrés psicológico, afectivo y psíquico del personal sanitario que enfrenta la emergencia.
Harley es uno de los dos perros en el mundo que atiende a pacientes y personal médico durante esta pandemia; el otro está en Denver, Colorado.
En el ámbito de la salud mental, existen estudios que demuestran que los perros, como parte de la terapia asistida por animales, ayudan a disminuir estados de estrés, ansiedad y depresión, muy presentes en la población sobre todo en estos momentos de crisis a causa de la pandemia.
Por lo que, a raíz de esto, surge el proyecto de Harley “El Tuerto”, orientado a brindar apoyo emocional y ayuda humanitaria asistida con canino a personal sanitario laborando principalmente en áreas de COVID-19.
Al observar los buenos resultados que se tuvieron con dicho proyecto, la intervención de Harley fue muy solicitada y se amplió a más hospitales, como el Instituto Nacional de Perinatología “Isidro Espinosa de los Reyes”, también ubicado en la capital del país.
Su gran labor en la lucha contra el virus tuvo un gran impacto en los medios de comunicación nacionales e internacionales, logrando más de 30 entrevistas y 180 notas periodísticas hasta el día de hoy, e incluso se crearon comics e historietas relatando sus aventuras.
Algo ‘mágico’ sucede cuando abrazamos a alguien. Una sensación de calidez invade nuestros cuerpos y corazones, haciéndonos sentir conectados con la otra persona como si fuéramos uno mismo.
Esta sensación tiene una explicación científica: los abrazos hacen que nuestro cuerpo libere oxitocina, la ‘hormona del amor’. Además, la piel es nuestro órgano más grande. Tiene reacciones sensoriales tanto físicas como emocionales. De ahí la razón por la que los abrazos pueden hacernos sentir tan bien.
Nuestra piel es capaz de comunicar todo lo que sucede tanto en nuestro interior como en el exterior. A su vez, es receptora de felicidad y nos ayuda a sentir alegría, felicidad y amor.
Sin embargo, en una sociedad donde las interacciones sociales por medio de dispositivos electrónicos son cada vez más comunes, estas no podrán remplazar el necesario cariño y afecto físico por parte de nuestros seres queridos.
Abrazos durante el aislamiento social
Si bien nuestra salud física está en riesgo por la enfermedad, nuestra salud emocional está en peligro por la falta de contacto humano. Investigadores han descubierto que la presencia de oxitocina acelera la curación de heridas físicas y emocionales; también reduce el estrés y ayuda a regular la presión arterial.
Actualmente, esta es una situación es aún más complicada. Debido a la pandemia por covid-19, el confinamiento ha provocado que los abrazos escaseen. Al respecto, investigaciones muestran que el aislamiento podría tener efectos en nuestra salud a largo plazo.
Sabemos que podemos contraer covid mediante el contacto cercano con una persona infectada, por lo que un abrazo en sí es bastante arriesgado si tú o la persona que abrazas está contagiado. Debido a que no podemos detectar a simple vista si una persona tiene el virus, la evaluación del riesgo de abrazar es simplemente complicada.
En última instancia, todos los expertos coinciden en que la mejor práctica contra el coronavirus es evitar el contacto físico con personas que no sean de tu hogar. Sin embargo, si por algún motivo en especial necesitas abrazar a alguien, hay algunas cosas que debes tomar en cuenta para minimizar el riesgo de transmisión.
Recomendaciones:
No abraces a nadie que muestre síntomas visibles de covid, o si tú tienes algún síntoma.
No abraces a personas vulnerables (personas de la tercera edad o con condiciones médicas), ya que tienen mayor riesgo de contraer el virus.
Cuando abraces a una persona sana, eviten juntar las mejillas. En cambio, voltea tu rostro en la dirección opuesta al suyo.
Si es posible, contén la respiración. De esta forma puedes evitar transmitir o inhalar gotículas respiratorias infecciosas.
Lava y desinfecta tus manos antes y después del abrazo.
Otras alternativas de afecto
El contacto con nuestras mascotas también puede proporcionarnos los beneficios de la oxitocina para la salud mental. Estas son algunas razones por las que la terapia con mascotas es efectiva para personas mayores o enfermas.
Mantener interacciones y conexiones sociales en ausencia del contacto directo también puede ayudar. Intenta realizar reuniones virtuales constantemente con las personas que amas. Pronto notarás un efecto positivo en tu salud y de quienes te rodean.
La pandemia nos ha hecho darnos cuenta lo importante que puede ser el contacto social y físico para nuestro bienestar. Si bien ahora podemos apreciar los abrazos más que antes, por el momento lo más seguro es buscar apoyo emocional de otras maneras menos riesgosas.
Cuando buscamos un momento de relajación, muchos de nosotros viajamos al mar. Al estar frente a él, con el sol y la arena en la piel, podemos llegar a tener una sensación de calma y felicidad.
Pero incluso cuando no estamos ahí, mirar imágenes de este lugar también nos da tranquilidad.
Algunas investigaciones han mostrado cómo el ser humano tiene una predilección por los objetos de tonalidades acuáticas. El color azul está relacionado con la profundidad, sabiduría y paz.
En el libro Blue Mind, el biólogo marino Wallace J. Nichols se enfoca en la evidencia científica que comprueba que estar cerca de cuerpos de agua promueve la salud mental y la felicidad.
De acuerdo con Nichols, las olas también juegan un importante papel en nuestra sensación de bienestar. El biólogo indica que cuando estamos en la playa, nuestro cuerpo absorbe los iones negativos que liberan las olas del océano. Esto alienta a nuestro cuerpo a absorber más oxígeno y regular nuestros niveles de serotonina, una sustancia que controla la ansiedad.
Además, el sonido de las olas, y el agua en general, reduce nuestros niveles de cortisol (la hormona del estrés) y transmite calma.
Al obervar y escuchar el agua, podemos inducirnos en un estado meditativo. Frente a ella, el cerebro se concentra en el color, formas y movimiento, logrando captar información sensorial.
Cuando estamos en un estado consciente, con nuestra mente relajada pero enfocada, podemos traer grandes beneficios a nuestro cuerpo. Una investigación ha identificado múltiples mejoras al organismo relacionados con el mindfullness, entre las que se incluyen bajos niveles de estrés, disminución de la ansiedad, dolor y depresión, claridad mental y concentración, y una mejor calidad de sueño.
Dos minutos… tan solo con realizar un sencillo ejercicio de dos minutos podrás sentirte más pleno, feliz y ¡vivo(a)! ¿Cómo es posible? Simple: cierra los ojos, colócate en una posición cómoda y piensa en todo aquello y aquellos por los que estás agradecido.
No hay reglas, puedes ir desde lo más amplio, como estar agradecido por vivir, por tener salud, por tu familia y seres queridos, hasta cosas del día a día como agradecer haber superado un problema o haber tomado una decisión en tu trabajo que traerá grandes frutos.
Puede que no logres hacerlo todos los días, pero cuando lo hagas, notarás que te sentirás mucho más feliz y, principalmente, más tranquilo. ¿Sabías que puedes realizar este ejercicio para controlar el estrés o la ansiedad? ¡Solo inténtalo y notarás la diferencia!
Pero, ¿por qué sucede eso? ¿Por qué el simple hecho de pensar en quién y en qué agradeces hace una gran diferencia en tu vida?
Estas son solo algunas razones:
Porque te recuerda las cosas positivas de la vida: Te hace sentir feliz con quienes te rodean, ya sean seres queridos o simplemente un extraño que conociste y que fue amable contigo de alguna manera.
Porque convierte las cosas malas en buenas: ¿Tienes problemas en el trabajo? Agradece que tienes un empleo. Agradece que tienes desafíos y no una vida aburrida. Agradece que puedes aprender de dichos desafíos. Agradece que estos te convertirán en una persona más fuerte.
Porque te recuerda lo que es importante: Es difícil quejarse de las cosas pequeñas cuando das las gracias de que tanto tú como tus seres amados están contigo, ya sea en vida o en el cielo. Es difícil estresarse por tener que pagar tus deudas cuando estás agradecido por tener un techo sobre tu cabeza.
Porque la felicidad de los demás también puede hacerte feliz: El simple hecho de darle las gracias a alguien puede marcar una gran diferencia en la vida de esa persona. Llamarlos, enviarles un correo o mensaje de texto… simplemente con tomarte un minuto para decires por qué estás agradecido con ellos es importante para sus vidas. A las personas les gusta que las aprecien por lo que son y lo que hacen. Esto los hace felices, y esto también te hará feliz a ti.
¿Cómo vivir una vida de gratitud?
Hacer simples actos de gratitud no nos cuesta mucho, pero pueden marcar una gran diferencia en nuestras vidas. Si deseas vivir una vida de gratitud, estas son algunas sugerencias:
• Gratitud matutina: Tómate 2 o 3 minutos cada mañana para dar las gracias a quien sea o lo que sea por lo que estás agradecido. No tienes que hacer nada más que cerrar los ojos y dar las gracias en silencio.
• Da las gracias: Cuando alguien haga algo amable por ti, di ‘gracias’. Por más pequeño que sea, recuerda agradecerle.
• Llama para agradecer: Cuando agradeces, es más probable que recuerdes algunos actos de bondad que las personas han tenido contigo. Cuando lo hagas, levanta el teléfono y llama o contacta a la persona para darle las gracias.
• También agradece las cosas ‘negativas’ de tu vida: Siempre hay dos formas de ver las cosas. Muchas veces consideramos las cosas como “negativas”, es decir, estresantes, dañinas, tristes o desafortunadas. Pero esto mismo puede verse desde una perspectiva más positiva. Dar las gracias por esas cosas es una excelente manera de recordarte que hay algo bueno en casi todo. Los problemas pueden verse como oportunidades para crecer.
El éxito no se define por una larga lista de logros visibles. De hecho, hay mucho que podemos lograr todos los días, y esto comienza cuando logramos tener una sensación de plenitud.
A menudo, solemos estableces altas expectativas para nosotros mismos, haciendo una interminable lista de pendientes y establecemos metas desafiantes. Siempre queremos todo y, por lo tanto, terminamos comparándonos con los demás, con quienes pensamos que “han logrado el éxito”. ¿El resultado? Comenzamos a sentirnos menos exitosos, fracasados o incompletos, olvidando la importancia de disfrutar la vida.
Un dato que te ayudará a sentirte mejor contigo mismo es que, de acuerdo con estudios, solo el 8% de la población mundial siente que ha alcanzado sus metas.
Así que respira, sonríe y prepárate para practicar estos cinco consejos que te ayudarán a sentirte realizado todos los días:
1. Establece 3 objetivos principales del día
Al final de cada día, miramos hacia atrás y reflexionamos sobre las cosas que logramos, y muchas veces podemos sentirnos arrepentidos por no poder hacer más. En lugar de crear una lista de más de 20 cosas por hacer, simplifica tus objetivos diarios en tres tareas principales que deseas completar ese día. Si eres una persona que trabaja con un horario ocupado, ir de compras, organizar tu escritorio y leer un libro parece una lista más realista que anotar varias tareas que son imposibles de completar en un día.
2. Haz una actividad feliz
Las personas felices son tres veces más creativas y un 31% más productivas. Si bien no podemos lograr la felicidad de un día para otro, hacer algo especial todos los días nos hará sentir exitosos a la larga. En lugar de perder horas navegando en redes sociales, utiliza por lo menos 30 minutos para hacer cosas que te hagan feliz; desde hacer deporte, salir a tomar fotografías, hornear o cocinar, meditar, pintar, jugar con tus hijos, pasear a tu mascota, etc.
3. Escribe un diario
Con demasiadas cosas sucediendo en nuestras vidas, pensar profundamente en ciertas situaciones puede hacernos sentir preocupados. A veces sentimos que hablar con otra persona sobre nuestros problemas nos hará más confusos o inseguros. Pero anotar nuestros pensamientos en un diario nos da claridad sobre nuestros objetivos y ofrece una nueva perspectiva del éxito.
4. Mide tu progreso
Aprende a medir tu progreso en lugar de abrumarte con pensamientos de lo que no has logrado. Incluso si no has podido alcanzar el 100% hoy, toma en cuenta los avances que has logrado hacia tu meta. Crea planes prácticos y realiza un seguimiento de tu progreso con regularidad. Dedicar tiempo a evaluar tu progreso te infundirá confianza y te ayudará a sentirte exitoso al hacer algo de manera lógica.
5. Escucha a tu ‘yo’ interior
Es importante recordar que, en medio de un mundo tan competitivo, tu mayor oponente no es nadie más que tú. Escucha a tu mente y descansa si tu cuerpo lo exige. Tómate un tiempo para reflexionar sobre lo que piensas y sientes, y escucha con atención qué es lo que quieres. Asumir la responsabilidad de tus pensamientos y actuar es fundamental para evitar culpar a otros por tus acciones. Comienza siendo honesto contigo mismo.
Vía Thrive Global por Fatema Dewji. Fotografía por Elise Goy vía Unsplash