Crear hábitos saludables es una acción fundamental para alcanzar una vida más próspera. El primer paso para lograrlo es tomar la decisión de hacerlo con firmeza y convicción.
Por lo general, atreverse a crear hábitos saludables es la
consecuencia de reconocer que existen conductas que afectan múltiples aspectos
de la vida, como pueden ser la salud física y emocional.
Sin embargo, si no se tiene el compromiso ni la disciplina
adecuada, este camino puede tornarse complicado y frustrante, derivando, en
muchas ocasiones, en la postergación del objetivo.
Pero si se desea, por ejemplo, mejorar y desarrollar hábitos
que puedan prevenir, disminuir o eliminar malestares relacionados con la salud
para tener una vida más feliz y longeva, lo mejor es comenzar cuanto antes.
Para ayudarte a alcanzar tus metas, en este artículo te compartimos 5 consejos para crear hábitos saludables.
1. Dedica por lo menos 66 días para formar el hábito.
Existe la creencia de que si repites un comportamiento, después de 21 días se convertirá en un hábito.
Sin embargo, esto es falso. Al parecer, el mito se origina
de un estudio del cirujano plástico Maxwell Maltz, publicado en los años 50, en
el cual se describía cómo doctor había observado que después de una operación,
sus pacientes se acostumbraban a su nueva imagen a los 21 días.
Crear un hábito sólido puede tomarte dos meses o más, de acuerdo con un estudio de la University College de Londres, «Cómo se forman los hábitos«. En él, se pidió a 96 voluntarios universitarios que eligieran una conducta para crear un hábito, repitiéndola en el mismo contexto durante 12 semanas. Los resultados indicaron que, en promedio, se requirieron 66 días para crear el hábito. Mientras que el período mínimo fue de 18 días y el máximo de 254 días.
Así que no te consideres un fracaso por no cambiar tu vida en tres semanas, la creación de hábitos saludables requiere tiempo para que este se vuelva permanente.
2. Aprende cómo funciona un hábito antes de cambiarlo.
Una de las mejores referencias sobre la construcción de los hábitos saludables es el libro «El Poder de los Hábitos» de Charles Duhigg. El autor creó un sistema llamado «el bucle» que divide a los hábitos en tres acciones: una señal (el recordatorio para realizar un hábito), una rutina (la acción que realizas automáticamente) y una recompensa (el premio que sientes que mereces).
Por ejemplo, si quieres crear el hábito saludable de ir al
gimnasio, lo primero que necesitarás es una señal, la cual puede ser tan simple
como preparar tu ropa deportiva y colocarla a la vista una noche antes para que
esto sea lo primero que veas al amanecer, o dejar tu bolsa de gimnasio en la
puerta de tu casa para que no la olvides al salir.
Después viene la rutina, que es ejercitarse en el gimnasio.
La rutina es la parte que, con práctica, se convertirá en un comportamiento
automático una vez que este se haya repetido constantemente.
Finalmente, necesitas un premio para recompensarte. Podrá parecer excesivo, pero es clave en el proceso, pues ayuda a crear una percepción positiva de las personas hacia el hábito que intentan crear.
3. La variedad es contraproducente
Cambiar un poco las cosas suena como una buena forma de
evitar el aburrimiento, pero hacerlo tiene efectos negativos en el proceso de
una eficiente creación de hábitos saludables.
«Repetir una acción (por ejemplo, comer un plátano) en
un contexto sólido (comer un plátano con cereal en el desayuno) es muy
diferente a las típicas recomendaciones que se les dan a las personas que
intentan adoptar nuevas conductas, que a menudo enfatizan la variación para
mantener el interés (como consumir diferentes frutas con o entre comidas»,
describe la autora del estudio «Cómo se crean los hábitos», Phillippa
Lally.
Buscar variedad requiere de un esfuerzo extra y motivación, explica, lo que hace que crear hábitos automáticos sea más difícil.
4. No te rindas solo por perder un día
En el mismo estudio de la University College de Londres, los
investigadores registraron todas las ocasiones en donde algún sujeto perdió una
oportunidad, es decir, cuando no realizó el hábito después de hacerlo tres días
seguidos. Luego, calcularon la frecuencia con la que estos errores hicieron que
los sujetos se rindieran por completo.
La respuesta fue: casi nunca.
«Perder una oportunidad no afectó el proceso de creación de hábito», el estudio afirmó. «No existieron consecuencias a largo plazo asociadas con una omisión».
5. Ensaya mentalmente para fortalecer tu «músculo del hábito»
En «Rewire: Change Your Brain to Break Bad
Habits», el psicoterapeuta Richard O’Connor menciona un estudio de Harvard
en donde los sujetos practicaron un ejercicio de piano con una sola mano
durante dos horas por cinco días. Posteriormente, se encontró que el área del
cerebro que controla los dedos se desarrolló y enriqueció.
Después, los investigadores le pidieron a un grupo que
siguiera practicando durante un mes, a otro grupo les pidieron que dejaran de
practicar, y a un tercero solo practicar mentalmente. Al final, los cambios
cerebrales anteriores se desintegraron en el grupo que no practicaba, mejoraron
en el grupo practicante y se desarrollaron, casi en la misma medida, en el
grupo que solo practicó mentalmente.
Si estás creando hábitos saludables, los ensayos mentales y las conversaciones con uno mismo podrían mejorar tus posibilidades de lograrlo. Al igual que los pianistas, imagina que realizar un hábito fortalecerá esa área del cebero que utilizas para hacerlo.
LUIS FERNANDO HERAS PORTILLO