En las manadas de elefantes de Botsuana, al parecer ningún elefante es abandonado. Esto se demostró cuando la madre de un bebé elefante no se percató de la dificultad que enfrentaba su pequeño en la orilla de un río. Pero la matriarca de la manada estaba allí para ayudarlo, según un video publicado el pasado martes 31 de agosto por Latest Sightings.
De acuerdo con las imágenes compartidas por el sitio especializado fotografías y videos de la naturaleza, la matriarca utilizó su trompa y colmillos para empujar al pequeño elefante hacia arriba por un acantilado.
El fotógrafo y cineasta de vida silvestre Kim Wolhuter fue quien grabó el adorable momento en video, escribiendo en la descripción: “¡Todos sabemos que los elefantes se cuidan y se ayudan entre sí y la matriarca de la manada vino al rescate, asegurándose de que nadie se quedara atrás!”.
La matriarca elefante es la hembra de mayor edad en la manada y juega un rol fundamental. Ejerce liderazgo, coordina los movimientos del grupo y la respuesta ante las amenazas. Para ello, necesitan tener sabiduría, conexiones sólidas y confianza para guiar a los otros elefantes, atributos que quedaron demostrados en el famoso video.
La mariposa monarca es insecto emblema del estado de Michoacán y del Estado de México. Año con año, esta bella especie viaja más de 4,000 km. desde Estados Unidos y Canadá hasta los bosques del centro de nuestro país, donde hibernan.
Pero no solamente las distingue su admirable hazaña; las mariposas monarcas contribuyen a la diversidad genética vegetal al diseminar el polen de las plantas con flores durante su migración. También son indicadores de la calidad medioambiental y de la salud de los ecosistemas, por lo que científicos las utilizan como organismos modelo para estudiar el impacto de la pérdida o fragmentación del hábitat, así como el cambio climático actual.
Sin embargo, la deforestación de los espacios, tanto en su ruta migratoria como en los bosques mexicanos donde hibernan, amenaza a la especie haciendo que disminuya la cantidad de ejemplares que llegan al país.
De acuerdo con el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés), una de las 32 comunidades mexicanas que participan en el Fondo para la Conservación de la Mariposa Monarca, destaca por registrar una intensa deforestación: San Felipe de Los Alzati, en Michoacán.
Durante años, vecinos del lugar han denunciado la devastación de los bosques de manera ilegal, donde afirman que personas provocan incendios de manera intencional para realizar aprovechamiento forestal, sin autorización ni permiso correspondiente.
Ante el deterioro ambiental de la zona, considerada también parte de la Reserva de la Mariposa Monarca, habitantes de San Felipe de Los Alzati iniciaron este año acciones de reforestación. Durante la primera fase de plantaron 5 mil 600 pinos, y en la segunda etapa, iniciada el pasado martes 24 de agosto, lograron plantarse voluntariamente 5 mil pinos más, para sumar 10 mil 600 nuevos árboles.
Fueron los mismos habitantes de varias comunidades pertenecientes a San Felipe, como El Rincón de Don Gu, Mactuzio, la Mesa de San Felipe y la Primera Manzana, quienes de manera altruista participaron en la reforestación con el objetivo de resarcir los daños que han sido ocasionados a los bosques del municipio de Zitácuaro.
Alrededor de 40 personas participaron en las plantaciones; acudieron niños, hombres y mujeres, con herramientas como talacho y palas, quienes compartieron alimentos para continuar con la jornada de trabajo que finalizó a las 5 de la tarde.
Cabe destacar que organismos internacionales han realizado estudios sobre el deterioro ambiental en el hábitat de las mariposas monarca en México. Un informe reciente de WWF México, en alianza con la Fundación Telmex-Telcel, el Fondo Mariposa Monarca, la Comisión de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) y la Secretaría del Medio Ambiente (Semarnat), mostró que durante la segunda mitad de diciembre de 2020 se registraron nueve colonias de mariposas monarca.
De ese total, dos están en Michoacán y siete en el Estado de México, cubriendo un total de 2.10 hectáreas de bosque ocupadas. Esto representa una disminución del 26% respecto a la superficie ocupada en 2019, con 2.83 hectáreas.
Entre un tercio y la mitad de las especies de árboles silvestres del mundo podrían encontrarse en peligro de extinción, lo que significaría un riesgo del colapso de los ecosistemas.
Lo anterior de acuerdo con el reciente informe State of the World’s Trees, mismo que señala a la tala de bosques para la agricultura como la principal causa de la extinción.
El estudio internacional realizado durante cinco años encontró que 17,510 especies de árboles silvestres están amenazadas, lo que equivale al doble de la cantidad de mamíferos, aves, anfibios y peces amenazados.
Esto fue el 29.9% de las 58,497 especies de árboles conocidas en el mundo. Pero es probable que la proporción en riesgo sea mayor, ya que otro 7.1% se consideró “posiblemente amenazado” y el 21.6% no se evaluó suficientemente. Solo el 41.5% se confirmó como “seguro”.
El problema fue evidente en todo el mundo. Brasil, hogar del bosque más diverso del planeta, el Amazonas, tuvo la mayor cantidad de especies de árboles amenazadas, con 1,788. En China, la sexta nación con mayor biodiversidad del mundo, fueron 890 las especies en riesgo.
Los botánicos describen a los árboles como “la columna vertebral del ecosistema natural”. Aunque solo el 0.2% de las especies se han extinguido hasta ahora, los autores del informe dicen que una disminución acelerada podría tener graves consecuencias.
El informe identifica las principales amenazas a los árboles. La agricultura (cultivos 29% y ganadería 14%) ocupa el primer lugar, seguido de la tala (27%), vivienda y otros desarrollos comerciales (13%), incendios (13%), minería (9%), plantaciones de celulosa (6%) y especies invasoras (3%). El cambio climático (4%) está casi al final de la lista, aunque esto no incluye la influencia de este en el incremento de incendios forestales y en la agricultura.
Para enfrentar este problema, los expertos sugieren una serie de acciones, que incluyen:
Preservar los bosques existentes y ampliar las áreas protegidas
Mantener especies amenazadas en jardines botánicos o bancos de semillas con la esperanza de que algún día puedan volver a la naturaleza
Proporcionar educación para garantizar que los planes de reforestación y plantación de árboles se lleven a cabo científicamente, con el árbol correcto en el lugar correcto
Aumentar la financiación para la conservación de árboles.
Algunas de la especies de árboles en riesgo de extinción son:
Grandes árboles tropicales conocidos como dipterocarpos, amenazados debido a la expansión de las plantaciones de aceite de palma.
Robles talados debido a la agricultura y el desarrollo urbano en partes de México, Chile y Argentina.
Árboles de ébano y palo de rosa para obtener madera en Madagascar.
Magnolias amenazadas por la recolección no sustentable de plantas.
Árboles como el fresno que mueren a causa de plagas y enfermedades en Reino Unido, Estados Unidos y Canadá.
Los tiburones blancos son una de las muchas maravillas del océano. Conocidos por sus instintos depredadores, estas creaturas son populares en todo el mundo: son objeto de estudio de biólogos marinos así como también son estrellas de cine y televisión.
De todas las especies, el tiburón blanco es una de las más admiradas y estudiadas, y sus ejemplares son unos de los que alcanzan mayores dimensiones. Pero de todos los ejemplares que han sido filmados o fotografiados, el más grande es una hembra llamada Deep Blue. Se calcula que tiene alrededor de 50 años y la última vez que fue vista, en 2019, medía casi siete metros de largo.
La primera vez que Deep Blue fue vista fue en el año 2015 frente a la costa occidental de Baja California. El biólogo Mauricio Hoyos Padilla estaba cerca de la Isla de Guadalupe, un lugar en el que es habitual ver tiburones blancos.
Pero se encontró con una sorpresa inesperada: el mayor ejemplar de tiburón blanco que había visto jamás. Grabó el momento y lo compartió en Facebook. El vídeo, que puedes ver sobre estas líneas, se hizo viral y dio la vuelta al mundo.
Su tamaño y características sorprendieron a los científicos. Y es que, aunque los tiburones blancos pueden llegar a medir más de seis metros, expertos como el biólogo Christopher Lowe señalan que la mayoría no suele superar los cuatro metros de longitud.
Además, su constitución también llamó la atención de Lowe. En lugar de presentar la típica silueta con forma de torpedo que tienen estos ejemplares, Deep Blue lucía bastante más “redonda”.
Desde entonces no se volvieron a tener noticias del enorme ejemplar de tiburón blanco hasta hasta principios del año 2019. Fue vista por un grupo de submarinistas en Hawái, donde se estaba alimentando del cadáver de una ballena junto a otras dos grandes hembras de tiburón blanco.
Aquel avistamiento fue todavía más especial, ya que los submarinistas, entre los que se encontraban los fotógrafos profesionales Kimberly Jeffries y Juan Oliphant, pudieron no solo hacerle impresionantes fotos y grabarla en vídeo, sino también acariciarla.
Aparte de resultar realmente admirables, los expertos señalan que los animales que alcanzan unas dimensiones tan grandes tienen mucho que enseñar a los científicos, ya que les permiten estudiar su dieta, su adaptación y la evolución de sus características con el paso de los años.
El cambio climático provocado por la actividad humana no solamente hará que el mar se “coma” las playas cuando suba su nivel, como resultado del derretimiento de los polos. También hará que las condiciones de la superficie de los océanos se vuelvan tan malas que sean incapaces de albergar la vida marina tal como la conocemos, así lo concluye un nuevo estudio.
Científicos dirigidos por la Universidad de Northwestern, Estados Unidos, advirtieron que la vida marina está amenazada debido al sobrecalentamiento y creciente acidificación de la superficie de los océanos del mundo.
El equipo realizó un estudio que consistió en considerar dos escenarios de emisiones de gases de efecto invernadero. El primero con un pico máximo de emisiones para 2050, pero con una tendencia descendente a lo largo del siglo; el segundo escenario es el peor, con un modelo de negocios y un funcionamiento económico como el actual, a lo largo del siglo, que aumentaría las emisiones durante los próximos 80 años.
El primer escenario mostró que el 36% de las condiciones actuales de la superficie de los océanos desaparecerían para 2100. Sin embargo, si el mundo continúa aumentando las emisiones de gases de efecto invernadero, para 2100, el 95% de las condiciones que sostienen la vida en las superficies marítimas cambiarían radicalmente, haciéndose más calientes y ácidas.
Las tasas de cambio en el CO2 en la atmósfera durante todo el siglo XX son hasta tres veces más altas que la mayoría de los cambios atmosféricos observados en los últimos 300 millones de años. Esto sugiere que muchas especies podrían no adaptarse a un cambio climático sin precedentes como el actual.
El rápido cambio ambiental significa que, para finales del siglo XXI, grandes porciones de los océanos de la Tierra podrían experimentar climas que no se encuentran en la actualidad, mientras que muchos climas que los humanos conocieron durante el siglo XX pueden desaparecer.
En específico, los climas que existen en la superficie del mar y que permiten el sostenimiento de la vida involucran condiciones óptimas de temperatura del agua, niveles de acidez y concentración de mineral aragonito (una de las formas cristalinas del carbonato de calcio). Éste último es usado por muchas especies marinas para el desarrollo de sus huesos, conchas y es, en general, fundamental para la vida en el océano. Pero los niveles de concentración de este mineral podrían reducirse debido al cambio climático, haciendo que miles de especies luchen por supervivir a la extinción.
“Un clima con la temperatura y la química del agua semejante al de hoy será raro o no existirá en el futuro”, indicó Katie Lotterhos, la autora principal de este estudio, para la AFP.
De hecho, se tiene registro de muchas especies que están escapando de las superficies más cálidas del agua. No obstante, si las temperaturas marinas siguen aumentando no hay seguridad sobre el número de especies que podría sobrevivir.
El cambio climático genera, además de la subida del mar, un cambio en la composición del mar, generando aguas turbias, con menos entrada de luz solar o, al contrario, ausencia de nubes en algunas áreas. Todo esto hace que los corales del mar se asfixien, creando una reacción en cadena que afecta a todas las especies marinas y, finalmente, a las comunidades humanas.
En portada: El lago Powell, alimentado por el río Colorado, alcanzó en 2021 su nivel de agua más bajo: 32% de su capacidad. Foto: EcoFlight.
Compartido por: Luis Fernando Heras Portillo
Por primera vez en la historia, autoridades estadounidenses declararon oficialmente una escasez de agua en el río Colorado, lo que provocó recortes obligatorios en el consumo de agua para los estados del suroeste del país, ya que la sequía impulsada por el cambio climático ha provocado la disminución de los niveles del lago Mead a mínimos sin precedentes.
El lago Mead, formado en la década de 1930 a partir de la represa del río Colorado en la frontera entre Nevada y Arizona, es el embalse más grande de Estados Unidos. Es fundamental para el suministro de agua de 25 millones de personas en las ciudades de Los Ángeles, San Diego, Phoenix, Tucson y Las Vegas.
El gobierno federal de Estados Unidos anunció que el embalse operará a partir de octubre bajo históricas condiciones de escasez de agua impactando a Nevada y Arizona, dos estados del oeste, y a México.
Por otra parte, el lago Powell, que también es alimentado por el río Colorado y es el grande del país, se hundió recientemente a un mínimo histórico y ahora está lleno al 32%.
Lago Mead, situado al sureste de Nevada en la frontera con Arizona. Foto: AP.
Plan de contingencia para 2022
De acuerdo con las proyecciones, en 2022 el plan de contingencia exigirá una reducción de cerca de 18% de la asignación anual para Arizona; de 7% para Nevada; y de 5% para México.
Siete estados de Estados Unidos y México han suscrito acuerdos para la administración del agua de la cuenca del río Colorado.
Un informe de la ONU publicado la semana pasada enfatizó el papel que juega el cambio climático causado por el hombre en la frecuencia e intensidad de las sequías. A nivel mundial, las sequías que pueden haber ocurrido solo una vez cada 10 años más o menos ahora ocurren con un 70% más de frecuencia, según el informe.
El vínculo es particularmente fuerte en el oeste de Estados Unidos, dijeron los científicos, que actualmente se encuentra en las garras de una sequía histórica de varios años, con lagos a niveles históricamente bajos, incendios forestales inusualmente tempraneros, restricciones en el uso del agua y ahora una ola de calor potencialmente récord.
En promedio, el flujo del río Colorado ha disminuido en aproximadamente un 20% durante el último siglo, según un estudio de 2020 realizado por científicos del Servicio Geológico de Estados Unidos. Más de la mitad de esa disminución se puede atribuir al aumento de las temperaturas en la cuenca, dijeron investigadores a CNN.
Sin ninguna reducción significativa de las emisiones de calentamiento del planeta, particularmente de la quema de combustibles fósiles, el estudio encontró que la descarga promedio del río Colorado podría reducirse en un 31% para mediados de este siglo, un tema consistente con el informe climático de la ONU.
El lago Mead se formó mediante la construcción de la presa Hoover en la década de 1930; es una de varias reservas artificiales que almacenan agua del río Colorado, que suministra agua doméstica, riego para granjas y energía hidroeléctrica a Arizona, California, Colorado, Nevada, Nuevo México, Utah, Wyoming y partes de México.
En portada: Devastador incendio forestal en Turquía, uno de los más de 70 ocurridos a finales del mes de julio y principios de agosto. Foto: Kaan Soyturk vía Reuters.
Compartido por: Luis Fernando Heras Portillo
Mientras el mundo lucha con catástrofes históricas como incendios forestales, sequías e inundaciones, un nuevo informe nos abre los ojos ante la realidad que vivimos: se nos terminan las oportunidades para actuar y reducir nuestra dependencia de los combustibles fósiles, y con ello, evitar más catástrofes climáticas.
En un histórico informe, el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático de las Naciones Unidas (IPCC) indica que el mundo se calienta rápidamente 1.1 grados celsius por encima de los niveles preindustriales. Pero ahora, este calentamiento se precipita a 1.5°C, temperatura crítica que líderes mundiales acordaron hacer lo posible por estar por debajo de ella para evitar empeorar los impactos.
Ante ello, el IPCC es contundente. Michael E. Mann, autor principal del informe, dijo a la cadena de noticias CNN que “nos quedan cero años para evitar un cambio climático peligroso, porque ya está aquí”.
A diferencia de evaluaciones anteriores, el informe del lunes concluye que es “inequívoco” que los humanos hayan causado la crisis climática y confirma que ya se han producido cambios generalizados y veloces, algunos de ellos irreversibles.
Consideran que “solo mediante la realización de recortes profundos en las emisiones de gases de efecto invernadero, y al mismo tiempo eliminando el dióxido de carbono de la atmósfera, podremos detener la tendencia precipitada”.
Los cambios en el planeta se deben, en parte, al vertiginoso ritmo en el que el planeta se ha estado calentando, más rápido de lo que los científicos habían observado anteriormente. En 2018, cuando el IPCC publicó un informe especial sobre la importancia de los 1.5 grados, las emisiones de gases de efecto invernadero han aumentado sin cesar, elevando las temperaturas globales.
Incluso en el escenario más optimista del IPCC, en el que las emisiones mundiales comienzan a caer drásticamente hoy y se reducen a cero neto para 2050, la temperatura global aún alcanzará un pico por encima del umbral de 1,5 grados antes de caer.
Código Rojo para la humanidad
En un comunicado, el secretario general de la ONU, António Guterres, calificó el informe como “un código rojo para la humanidad” y señaló que el umbral de 1.5 grados se encuentra peligrosamente cerca.
El informe del IPCC llega apenas tres meses antes de las conversaciones internacionales sobre cambio climático lideradas por la ONU, durante las cuales se espera que los líderes mundiales fortalezcan sus compromisos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.
Frente a esto, Dave Reay, director del Instituto de Cambio Climático de Edimburgo, dijo que los líderes mundiales “deben tener los hallazgos de este informe grabados en sus mentes” en la conferencia a llevarse a cabo el próximo mes de noviembre y tomar medidas urgentes.
A medida que aumenta la capacidad informática y de captura de datos, los científicos están más confiados que nunca en “conectar los puntos” que vinculan la crisis climática con el clima extremo que ocasiona olas de calor, lluvias devastadoras, inundaciones mortales e incendios forestales más destructivos.
El IPCC afirma que las fuertes lluvias que solían ocurrir una vez cada 10 años, ahora ocurren con un 30% más de frecuencia. Por otra parte, las sequías que ocurrían una vez cada 10 años ahora ocurren con un 70% más de frecuencia.
El umbral de los 1.5 grados
Con cada fracción de calentamiento, los efectos del calentamiento global empeoran. Incluso limitándonos a un aumento máximo de 1.5 grados, que los países que forman parte del Acuerdo de París determinaron que era ideal para evitar peores impactos, los tipos de clima extremo que ha experimentado el mundo este año se volverán más severos y más frecuentes en el futuro.
Más allá de 1.5 grados, los científicos dicen que el sistema climático podría comenzar a parecer irreconocible.
10 años de investigación científica
El informe de aproximadamente 3,500 páginas es la culminación de casi una década de investigación climática realizada por científicos de todo el mundo.
A pesar de ser un organismo conservador en sus conclusiones y lenguaje, el IPCC utilizó en el informe una redacción más fuerte de lo habitual para describir la crisis climática. Las capas de hielo se están derritiendo y seguirán derritiéndose; las inundaciones extremas del nivel del mar más alto seguirán siendo más frecuentes; y el propio nivel del mar seguirá subiendo hasta bien entrado el siglo XXII, simplemente por la cantidad de calor que los océanos ya han atrapado.
Al mismo tiempo que los científicos hacen sonar la alarma, la Agencia Internacional de Energía dice que las emisiones de carbono humano “están en camino de aumentar en 1,500 millones de toneladas en 2021, el segundo aumento más grande en la historia, revirtiendo la mayor parte del declive del año pasado causado por la pandemia de covid-19”.
El informe del IPCC es claro al indicar que los líderes mundiales deben reducir las emisiones de gases de efecto invernadero ahora, antes de que los extremos climáticos mortales y costosos empeoren aún más. Pero Ko Barrett, ex vicepresidente del IPCC, dijo a CNN que un mensaje clave en el informe es que aún es posible prevenir los impactos más graves.
“Realmente requiere un cambio transformacional sin precedentes, una reducción rápida e inmediata de las emisiones de gases de efecto invernadero a cero para el año 2050 (…) La idea de que todavía hay un camino a seguir es un punto que debería darnos algo de esperanza”, destacó.
Un grupo de hermosillenses invita a su segunda jornada de reforestación, la cual se realizará el domingo 22 de agosto a las 05:00 horas en el camellón del bulevar Progreso y Morelos.
Son más de 30 árboles nativos los que programaron plantar, señaló Luis Carlos Robledo Castro, coordinador de la actividad.
Añadió que planean proponer al Ayuntamiento crear un camino cuando los árboles crezcan.
50 Voluntarios
“Hermosillo es nuestro” es el eslogan con el que alrededor de 50 voluntarios se identifican al participar en las actividades, pues al terminar sus jornadas, se organizan en grupos para darle seguimiento al proyecto.
Luis Carlos relató que la iniciativa comenzó al regularizarse las actividades en pandemia.
“Cuando logramos llegar a cierta normalidad veía a la gente con el ánimo bajo, les planteé la actividad de poner árboles en los camellones”, relató.
Sistema de riego
Además de la reforestación explicó que el proyecto incluye crear un sistema de riego para que sea más fácil cuidar los árboles, así los participantes se pueden hacer responsables de cuidar el camellón.
“Así nació el eslogan de ‘Hermosillo es nuestro’, porque nos vamos a hacer cargo de Hermosillo de poquito a poquito”, indicó.
Los beneficios del sistema de riego son apoyar a que el agua se aproveche al máximo, regar con más facilidad y evitar evaporaciones. El coordinador mencionó que era la opción más viable para cuidar las plantas.
El deseo de la agrupación ciudadana es hacer crecer el proyecto y con él disminuir su propia huella en el ambiente, expresó.
“Nos organizamos, vamos, apoyamos al medio ambiente, nos la pasamos bien y de paso impactamos en Hermosillo”.
Esperan realizar las jornadas con regularidad, la información y más convocatorias se pueden encontrar en su página de Instagram @hermosillo_es_nuestro.
El esfuerzo ciudadano para reforestar Hermosillo y mejorar las condiciones para vivir en armonía con la naturaleza, ha dado pie a la creación de decenas de grupos ambientalistas.
Ser Natura, Reduce tu Huella, Acciones para un mundo mejor, Cultura Verde, Hermosillo Plogging, Mi Bolsa No Es De Plástico, Crea un bosque urbano, Jalo por Hermosillo, Amigos de La Laguna La Sauceda, Ciudadanía Activa y Caminantes del Desierto, son algunos de estos grupos que con su labor demuestran el amor por Hermosillo y por el planeta.
Además, en diversas colonias de la capital de Sonora se han creado grupos de vecinos que se encargan de mantener los parques limpios de basura y maleza, así como de cuidar las plantas.
La mayoría de estos colectivos integrados por ciudadanos trabaja por su cuenta, sin embargo, han realizado actividades en forma coordinada con las autoridades responsables del medio ambiente.
Sus acciones han ido permeando en el ánimo de los hermosillenses, quienes demuestran un interés creciente por colaborar en la preservación del medio ambiente y que, seguramente, se verá reflejado en esta jornada de reforestación el próximo domingo 22 de agosto.
En algunas playas de los principales destinos turísticos de estado de Sonora y del país se ha observado, en años recientes, equipos cribadores de arena. El fin de dichos equipos jalados por un tractor es la limpieza de las mismas. El propósito en sí no es malo, sin embargo, debieran tomarse en consideración posibles implicaciones ecológicas en el ambiente costero.
La raíz del problema es que no se ha logrado evitar que las personas que visitan las playas tomen conciencia de las afectaciones ecológicas de dejar sus basuras en las mismas. Tampoco que estas basuras terminen siendo engullidas por los organismos marinos habida cuenta la cantidad de evidencia que circula en redes a ese respecto. Pero tampoco es justificación el empleo de equipo pesado para ello si pudiera afectar el hábitat de pequeños organismos invertebrados que habitan la arena y son parte de la cadena trófica.
Consideramos necesario entonces, reforzar campañas de educación ambiental e implementar medidas de seguridad restrictivas en playas que desalienten el comportamiento ilícito e inconsciente de los turistas. También se requiere de voluntad política y trabajo de parte de las autoridades locales como se hace en países de primer mundo, donde es muy penado con multas a quienes infringen el reglamento.
Se ha dado el caso de grandes hoteles que han adquirido los equipos necesarios para la limpieza y cribado de playas a fin de cumplir con los requisitos para ser considerados “Blue flag”, lo que repercute en mayor turismo internacional, como en Puerto Peñasco. También es el caso de residentes de playa con “beach front”, quienes deseando ver limpia la playa y dada su capacidad económica, han equipado a los ayuntamientos locales para desarrollar dichas labores, como en Bahía de Kino.
Sin duda la mejor estrategia es que los turistas al terminar su visita se lleven la basura a casa, donde cuentan con los servicios de recolección de basura municipal. Es el caso de la playa de Bahía de Kino en Sonora, donde los servicios públicos han resultado ser insuficientes en término de personal y equipos para poder satisfacer la demanda de más de 20,000 visitantes por fin de semana. Esto es muy evidente cuando no sido posible aumentar la frecuencia de la recolección de basuras ante el fenómeno veraniego post-pandémico 2021, y así ha estado sugiriéndose en redes por empresas particulares como Kinobay.com
Todos hemos podido observar entre la arena de la playa organismos como los pequeños cangrejos que rehúyen el contacto con los humanos. Incluso apenas a unos metros de la playa en la zona submareal, enterradas en los bancos de arena de donde son extraídas, gran cantidad de moluscos bivalvos que son un manjar, como las almejas reina, chocolata, generosa, la escalopa y el callo de hacha. Sin embargo, la diversidad y abundancia de crustáceos y moluscos conocidos no es nada en comparación con la “meiofauna”, organismos microscópicos que abundan entre los granos de arena. Estos tienen una función fundamental y de importancia, solo que no los observamos a simple vista. La meiofauna incluye metazoos y foraminíferos bénticos que pasan a través de un tamiz de 500mm y son retenidos en malla de 40-63μm (1) siendo los nemátodos, ostrácodos y copépodos harpacticoides los más abundantes (1)
Fig.12 Algunos organismos simplemente se desplazan y viven sobre el sedimento (epifauna). Otros, en cambio, remueven el sedimento y viven dentro de él (endofauna). La meiofauna o fauna intersticial es la fauna pequeña que vive entre los granos del sedimento.
En su tesis doctoral por la Universidad de Vigo de Begoña Araújo de Miguel de 2017 sobre la importancia de las playas arenosas en el reciclaje de la materia orgánica apunta que “En los años 70, dos investigaciones demostraron que las playas no eran grandes desiertos como había creído hasta el momento ya que registraron valores de biomasa de macrofauna de 25753 g peso seco m-1 en Perú (Penchaszadeh, 1971) y 6621 g peso seco m-1 en el Cabo del Este (McLachlan, 1977)”.
Araújo de Miguel señala además que: “Las playas albergan una comunidad que parece invisible pero lo cierto es que está repleta de vida microscópica y macroscópica. Todos estos componentes interactúan en una red trófica para crear el ecosistema de la playa de arena, que intercambia materiales con el mar abierto y la tierra. Con el tiempo se ha ido demostrando que las playas son ecosistemas interesantes y a menudo productivos. (3)
Liñero y colaboradores refieren que, “las playas arenosas son ambientes físicamente estresados (Rodil & Lastra 2004), en las cuales la abundancia y distribución de los organismos están sometidos principalmente a factores climáticos y a las características hidrodinámicas y de los sedimentos, y donde las interacciones biológicas no juegan un rol tan importante en la estructuración de las comunidades (McLachlan 1983). A estos factores se añade la perturbación ambiental ocasionada por las actividades turísticas, que pueden alterar notablemente a las poblaciones de la meiofauna (Gheskiere et al. 2005)”. (1)
Por su parte el Dr. Víctor Yepes Piqueras afirma que: “La limpieza de los arenales constituye una pieza fundamental para ofrecer unos espacios singulares en buenas condiciones higiénico-sanitarias para los usuarios, especialmente en aquellos municipios donde su uso es intensivo. De hecho, los estándares exigidos a las playas por el distintivo Bandera Azul y otras normativas (ISO, ICTE) suponen una garantía de calidad en este sector. Sin embargo, el uso masivo de medios mecanizados para la limpieza exhaustiva de las playas puede provocar impactos que implican tanto una reducción de los sedimentos como una alteración del equilibrio de la biodiversidad existente”. (2)
La maquinaria empleada en la limpieza de las playas
El mismo Dr. Yepes-Piqueras en su blog agrega que “El mercado ofrece equipos para la limpieza de playas que se basan en la succión y en el rastrillado o cribado. Existen equipos de distinta complejidad que penetran en la arena hasta profundidades típicas de 30 cm, realizando un intenso y continuo batido que permite el secado y la ventilación de la arena gracias a la acción del aire y los rayos ultravioletas. El material recogido atraviesa unas mallas cribadoras de diferentes calibres que separan los desperdicios para depositarlos en unas tolvas que se vacían hidráulicamente sobre un vehículo contenedor o en el lugar de vertido.”(2)
Consecuencias de la limpieza mecánica de las playas
Del mismo trabajo de Yepes-Piquera, “Roig (2004) argumenta que la limpieza mecanizada de las playas realizada de forma exhaustiva y sin aplicar criterios geomorfológicos y ambientales de gestión reduce la biodiversidad costera, altera los perfiles de playa y provoca una pérdida de sedimentos. En efecto la reducción de la materia orgánica natural disminuye tanto el desarrollo de microorganismos y fauna intersticial como la cantidad de nutrientes necesarios para las comunidades vegetales (Llewellyn y Shackley, 1996; Gheskiere et al., 2006). (2)
El Dr. Yepes Piquera concluye que: “El reconocimiento de la importancia de las playas se ha traducido en estrategias dirigidas a aumentar su excelencia mediante directivas que atienden a la calidad higiénica de la arena y del agua de baño, así como en la adopción de diferentes distintivos de calidad y normas internacionales con una clara orientación hacia el usuario. Esta situación ha provocado la limpieza sistemática con medios mecánicos de estos espacios naturales que, realizada de forma exhaustiva y sin aplicar criterios geomorfológicos y ambientales de gestión, reduce la biodiversidad costera, altera los perfiles de playa y provoca una pérdida de sedimentos. A ello hay que añadir la importante pérdida de arena provocada por la falta de efectividad de algunas máquinas en la limpieza diaria y la eliminación periódica de residuos naturales acumulados (algas y restos de Posidonia oceanica). Todo ello supone una retirada de arena involuntaria estimada en unos 500 m3 por kilómetro y año en playas no muy intensivas y con un sistema de gestión relativamente bien organizado. Estas pérdidas pueden ser mucho mayores y derivar en extracciones encubiertas de arena para usos agrícolas y ganaderos, jardinería, etc”.
De la tesis doctoral 2017 de Begoña Araújo de Miguel, se lee en su introducción el siguiente texto: “Las playas tienen un papel fundamental en los ciclos de carbono y nitrógeno tanto a nivel local como global a través de su papel como recicladoras de la materia orgánica”. (3)
Agrega además que, “numerosas investigaciones se han llevado a cabo demostrando que, a pesar de su apariencia estéril, las playas albergan una comunidad que parece invisible pero lo cierto es que está repleta de vida microscópica y macroscópica. Todos estos componentes interactúan en una red trófica para crear el ecosistema de la playa de arena, que intercambia materiales con el mar abierto y la tierra. Con el tiempo se ha ido demostrando que las playas son ecosistemas interesantes y a menudo productivos. Y así, afortunadamente, su simplicidad relativa proporciona un escenario propicio para la investigación”. (3)
Con referencia con intercambios con otros sistemas, Araújo de Miguel señala que: “Las playas son el nexo entre el mar y la tierra que permite los intercambios de materia orgánica (fitoplancton, plantas de las dunas y desechos orgánicos marinos). Constituye uno de los procesos más importantes para mantener el flujo de energía entre los sistemas terrestre y marino (McLachlan & Brown, 2006, 2011). El material orgánico que llega a la playa es asimilado por una amplia gama de consumidores a través de varios niveles tróficos (macro, meio y microfauna y depredadores terrestres superiores) que interactúan en una red alimentaria compleja (Dugan et al., 2000; Dugan et al., 2003; Catenazzi & Donnelly, 2007; Lastra et al., 2008; Spiller et al., 2010; Colombini et al. 2011a).”
Las impresionantes habilidades de camuflaje de los búhos les permiten permanecer ocultos durante horas ante los ojos de las presas, pero también ante las cámaras de los seres humanos.
Por este motivo, resulta complicado capturar imágenes de estas aves en sus hábitats naturales. Los fotógrafos deben pasar largos periodos de tiempo inspeccionando los bosques, siempre con la cámara lista para disparar, puesto que en cualquier momento un magnífico búho puede aparecer en escena.
Esto fue lo que le sucedió al fotógrafo de naturaleza James S. Batuigas, quien se encontraba en un bosque canadiense para capturar imágenes del cárabo lapón (Strix nebulosa), también conocido como búho gris.
El búho gris se caracteriza por tener una larga cola y un patrón de colores en su cuerpo perfecto para ocultarse entre las ramas y troncos de su hábitat natural, en los bosques de Norteamérica. Es la especie de búho más grande del mundo en términos de longitud, alcanzando hasta 84 centímetros.
“Estaba planeando buscar al gran búho gris ese día. Estaba conduciendo por un camino boscoso en busca de los grandes búhos grises, escaneando cada árbol con la esperanza de encontrar uno durante el mediodía, cuando normalmente descansan”, dijo Batuigas al periódico británico Daily Mail.
“De repente, por el rabillo del ojo, noté que algo se movía en el tronco del árbol. Fue entonces cuando me di cuenta de que era el búho astutamente mezclado con en la corteza del árbol”, relató.
El color y el patrón del plumaje del búho combinaban tan bien con el árbol que el fotógrafo dice que por poco pierde su oportunidad de no ser porque el animal giró la cabeza para mirarlo.
“Los colores de las plumas de un búho lo ayudan a mezclarse con el entorno natural y, por supuesto, a mantenerlo cálido”, explicó el Instituto de Investigación del Búho en Denver.
“Los colores de las plumas no son las únicas cosas que ayudan a camuflar a los búhos. Tienen otros trucos para ocultarse. Muchos se paran erguidos y se jalan las plumas con fuerza, lo que hace que los búhos sean más delgados y más difíciles de ver. Al tratar de ocultarse, los búhos levantan las plumas blanquecinas que rodean el pico”, añadieron.
Los impresionantes poderes de camuflaje de los búhos le permiten permanecer escondidos tanto de las presas como de los fotógrafos de naturaleza.