La energía solar es una fuente inagotable de recursos. Prueba de ello es lo recientemente descubierto por investigadores de la Universidad de Lund, en Suecia, en donde la energía solar se está utilizando para convertir el dióxido de carbono (CO2) en combustible amigable con el medio ambiente.
Utilizando materiales sofisticados y espectroscopia láser ultrarrápida, los investigadores han demostrado cómo la energía solar puede transformar el CO2 en combustible.
Este hallazgo podría ser crítico en los esfuerzos futuros para reducir los niveles de gases de efecto invernadero en el planeta. La investigación fue publicada en la revista Nature Communications.
Luz solar en combustible
La cantidad de luz solar que llega a la Tierra durante un lapso de una hora es equivalente al uso anual de energía eléctrica de la humanidad.
Interesados en aprovechar la energía del sol, científicos interesados en el tema se dieron a la tarea de recolectar los gases de efecto invernadero y convertirlos en combustible. Sin embargo, aunque aún no se ha encontrado una respuesta adecuada, un equipo de investigación internacional identificó recientemente un camino viable a seguir.
“El estudio emplea una mezcla de materiales que absorben la luz solar y utilizan su energía para convertir el dióxido de carbono, y hemos mapeado exactamente lo que ocurre en ese proceso utilizando espectroscopia láser ultrarrápida”, explicó Tönu Pullerits, investigador químico de la Universidad de Lund en un informe publicado en Science Daily.
¿Cuáles son las implicaciones de estos hallazgos?
Tönu Pullerits y Kaibo Zheng, investigador químico de la Universidad de Lund, creen que el hallazgo será utillizado para construir unidades más grandes que puedan usarse en todo el mundo para capturar dióxido de carbono de la atmósfera y convertirlo en combustible o productos químicos con la ayuda del sol. Con ello, el descubrimiento se convierte en una de varias opciones para hacer frente a la catástrofe climática actual.
Según la NASA, esta tecnología puede mitigar los efectos de la quema de combustibles fósiles al convertir el CO2 en combustible antes de que se emita a la atmósfera.
Este nuevo dispositivo proporciona una vía de fabricación simple y de bajo costo para comercializar la tecnología en el mercado de la energía sostenible.
Más importante aún, el reciclaje de CO2 en combustibles da como resultado un impacto de cero carbono en el planeta Tierra. Esto se realiza convirtiendo el CO2 en energía utilizable utilizando energía solar en un pequeño dispositivo.
Tal vez ya sepas que tu perro te reconoce y obedece por tu voz, pero ¿sabías que es posible que ni siquiera necesite verte u olfatearte para saber quién eres?
De acuerdo con un nuevo estudio publicado en Animal Cognition, los perros pueden reconocer a sus dueños solo por sus voces haciendo uso de algunas de las propiedades que caracterizan la voz humana, como el tono y el ruido.
“Esta es la primera demostración de que los perros pueden diferenciar la voz de su dueño de la de muchos otros”, dijo Andics Attila, líder del laboratorio donde se llevó a cabo el estudio.
Los investigadores de la Universidad Eötvös Loránd en Budapest, Hungría, invitaron a 28 perros y sus dueños a jugar al escondite en el laboratorio, y los perros tenían la tarea de encontrar a sus dueños detrás de uno de los dos escondites mientras un extraño se escondía detrás del otro.
En los escondites, reprodujeron grabaciones de voz del propietario y del extraño para evitar que los perros se guiaran por el olfato. Los humanos leían recetas de cocina en un tono neutral.
Los perros tuvieron que elegir uno de los escondites y encontrar a sus dueños. El juego tenía varias rondas y la voz de los propietarios se combinó con 14 voces de extraños diferentes.
Los perros encontraron a su dueño en el 82% de los casos.
A pesar de no verlos ni olerlos, los perros iban hacia donde venían las voces de sus dueños.
“La alta tasa de éxito de elección de los perros, su capacidad para distinguir la voz de su dueño de una variedad de voces y el hecho de que las elecciones de los perros no se confundieron con las señales olfativas o el orden de los hablantes indican que los perros pueden usar de manera confiable las señales de identidad transmitidas por el habla”, escribieron los investigadores en el estudio.
Tamás Faragó, investigador principal del Departamento de Etología de la Universidad Eötvös Loránd, dijo a CNN que consideraba “sorprendente” que los perros no confiaran más en su sentido del olfato en un experimento de este tipo.
“Probablemente, en muchos casos, los perros tienen que utilizar la nariz para encontrar cosas y no solo la usan de forma rutinaria todo el tiempo”, dijo.
Faragó y su equipo también exploraron qué exactamente en las voces ayudaba a los perros a saber dónde estaban sus dueños y descubrieron que los perros utilizan algunas de las mismas propiedades de voz que los humanos para reconocer quién está hablando. Estas propiedades incluyen el tono (más alto o más bajo), el ruido (más limpio o más áspero) y el timbre (más brillante o más oscuro).
Los investigadores encontraron que si la voz del dueño y del extraño diferían más en tono y ruido, ayudaba a los perros a reconocer la voz de su dueño, mientras que el timbre y otras propiedades del sonido no ayudaron a los perros a diferenciar entre su dueño y un extraño.
Los hallazgos del estudio podrían significar que los perros pueden identificar la voz de su dueño incluso por teléfono, dijo Faragó.
“Esto puede ser importante para los perros que tienen ansiedad por separación”, dijo.
El poblamiento de América tuvo lugar luego de que un grupo de humanos cruzaran el estrecho de Bering, justo donde el continente asiático se reúne con Alaska. En términos generales así se ha manejado que sucedió, y es lo que aprendimos todos en la escuela primaria, donde también se nos enseñó que, básicamente, la alimentación de los primeros humanos en América —presentados como carnívoros— sería a base de mamuts y mastodontes, pero no era la única opción posible para aquellos quienes se ubicaban cerca del océano.
Sin embargo, existen distintas hipótesis al respecto de las primeras migraciones. Algunos investigadores han propuesto sucedió en varias “oleadas” (tres, de hecho) y no como un evento aislado. Incluso se señalan diferencias entre las migraciones en el orden de miles de años. Otros han pensado, y es respaldado por estudios genéticos, que también ha sido a través de la costa del Pacífico y del mismo Océano. Sorprendentemente también se ha hablado de migración inversa de América a Asia (Rey, D. y colaboradores, 2011)
No se discute más al respecto del ingreso de las migraciones asiáticas a nuestro continente, sino en qué momento y cómo sucedieron. Las glaciaciones del Pleistoceno habrían impedido el tránsito de las primeras migraciones debido a las grandes capas de hielo. Sin embargo, dado que se han encontrado restos fósiles y líticos en Norteamérica cuya datación es de 12,000 años, cuando aún no terminaba el período glacial como con los Clovis de Nuevo México, y huellas recientemente descubiertas en el parque nacional de “White Sands”, también en Nuevo México y datadas de hace 23,000 años, es necesario pensar que estos quizás cruzaron antes de dichas fechas, posiblemente previo y durante el último máximo glaciar, lo que cierra la posibilidad de que lo hubieran hecho por el interior del continente americano, dejándonos como alternativa viable que lo hubieran hecho por la costa.
Uno de los elementos más importantes a considerar en un viaje de miles de kilómetros de caminata, y los años que esto tomaría, es el alimento. El cómo las personas, además de soportar el frío intenso, podrían haber satisfecho sus necesidades de energía. Pues es justo la costa del Pacífico —en este caso— la que les proporcionaría el alimento necesario.
Un conocimiento común a quienes vivimos en las costas es el constante movimiento de las mareas. Algunas comunidades indígenas aprovechan las mareas más bajas para extraer de los esteros y humedales —que son los cuerpos de agua junto a la costa separados por una barra de arena y una entrada para el agua de mar—, algunos moluscos bivalvos como distintas almejas, callo de hacha (Atrina sp) y otros organismos marinos, todos ellos con un contenido proteico importante. De igual manera, algunas especies de crustáceos, los cuales pasan parte de su ciclo de vida en estas consideradas “guarderías”, que son presa fácil en esteros, lo mismo que algunos peces que quedan atrapados en los humedales.
Prueba clara de lo anterior son las comunidades indígenas Comca’ac en la costa central de Sonora. Aun cuando algunas de sus prácticas gastronómicas ancestrales han ido quedando en desuso conforme se fueron adecuando a la industrializada comida occidental, y con ello la presencia de enfermedades crónicas, en años recientes empezó un proceso de recuperación de dichos conocimientos buscando mejorar la dieta y salud del pueblo Comca’ac.
Mujer seri (‘The Seri Indians’, 1898) e ilustraciones botánicas de zostera marina. Fuente: Las Provincias
En el pasado, los Comca’ac utilizaron pastos marinos como cereales, mismos que crecen en aguas someras. Es el caso del pasto de “Zostera marina” de donde se obtiene semilla con la cual se fabrica harina, y con ello alimento. Lo mismo las semillas o tallos de halófitas (plantas tolerantes a las sales) como Salicornia marina (Salicornia sp) también llamada “Espárrago de mar”, que en España ha empezado a extenderse su uso en ensaladas.
Izquierda: semilla de pasto marino (Zostera marina). Foto: EcoInventos. Derecha: Zostera marina. Foto Sofia Sadogurska vía WikiCommons.
Salicornia marina. Ensalada de salicornia y berberechos. También llamado “espárrago de mar”, acompaña a la perfección platos de mariscos y pescados. Foto: La Voz de Galicia
Por otra parte, es también sabido el uso de algunas macroalgas en la dieta, tal como sucede en Japón con el alga roja “Nori” y que todos hemos comido en los sabrosos rollos de “Sushi”. Así también del alga “Wakame” para ensalada, y del alga “Kombu” para sopas o guisos. Especies relacionadas de Porphyra sp en el Pacífico americano, que en algún momento los migrantes asiáticos pudieron haber empleado como parte de su alimento en su paso por Norteamérica. Vale decir que, si bien el consumo de algas y pastos marinos no está muy extendido en América, si lo está en Oriente, de tal suerte que los japoneses han desarrollado una flora intestinal que les permite manejar sus niveles de yodo, elemento de las que son ricas estás plantas al ser usados como vegetales en la alimentación.
En las costas rocosas del Pacífico americano, también eran —probablemente— muy abundantes algunos moluscos bivalvos como los mejillones o “choros” (Mytilus sp), como los empleados actualmente en las paellas españolas. Estos forman grandes colonias y crecen en forma silvestre en la zona de marea, donde golpea el oleaje, y que hoy en día siguen teniendo gran demanda por su valor nutricional y sabor.
Es también el caso de otros moluscos gasterópodos muy demandados, como el abulón (Haliotis sp). Todavía en los años 80s, cuando quien esto escribe aún era estudiante de oceanografía en Baja California, extraíamos los abulones de entre las rocas “a nivel de la rodilla”. Son organismos cuyo hábitat son las aguas frías de la corriente de California que bajan desde la Columbia Británica, en Canadá, corriente que ha servido de “carretera” para la migración de las ballenas grises (Eschrichtius robustus) que tienen sus crías en la parte central de la península de Baja California, y que quizás acompañaron a quienes buscaban un nuevo hogar en América.
Por supuesto no se descarta la caza de mamíferos marinos, y terrestres como los osos blancos o sus antecesores que se alimentaban en las costas. Estos también eran opciones de caza para los migrantes asiáticos, tal como lo son actualmente para los indígenas “Inuit” de Alaska y norte de Canadá, a quienes también se les conoce como esquimales. Hasta años recientes, los Inuit continuaban alimentándose de focas y narvales por su alto contenido calórico, lo que les permite soportar las gélidas temperaturas del polo norte. Incluso, varamientos de ballenas podrían haberles servido como fuente de grasa y proteína. Quizás en aguas frías del Pacífico aprovecharon algunas especies de cangrejos (crustáceos decápodos) como las “centollas” (Paralithodes camtschatica), y equinodermos como los erizos de mar (Strongylocentrotusfranciscanus) que tienen presencia en aguas someras y de los cuales se extraen las gónadas como alimento.
Finalmente, no podemos descartar en el posible menú de los migrantes la abundancia de aves que pudieran haber sido aprovechadas como alimento fresco. Es el caso de las aves marinas que se alimentan de peces y pequeños crustáceos, además de otros organismos marinos costeros.
La almeja GEODUCK o “trompa de elefante” (Panopea generosa), se encuentra en abundancia en las costas del noroeste de EE.UU. y Canadá. Fotos: BBC y Gourmet
Considerando las posibilidades de alimento en la costa del Pacífico americano y la variedad del menú, es muy probable que la ruta hacia el sur del continente haya sido por todo el litoral, al menos hasta pasar los límites de los grandes hielos donde pudieron internarse tierra adentro y cazar animales de la megafauna del Pleistoceno, como los grandes mamuts y mastodontes, mediante el uso de lanzas con puntas de proyectil como las muy reconocidas Puntas Clovis.
La risa humana es algo común, pero sin duda es una parte misteriosa de nuestra evolución. Para algunos expertos, la explicación se encuentra en que la risa nos ayuda a crear lazos de cooperación o amistad con otros. Pero ¿somos la única especie que lo hace?
No es una casualidad: los animales también se ríen, según han observado científicos Sasha Winkler y Greg Bryant de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) en una investigación publicada en la revista Bioacoustics.
Para ello, los investigadores revisaron artículos científicos sobre el comportamiento de los animales al jugar con el propósito de encontrar señales de vocalizaciones que podrían considerarse una ‘risa’.
Este comportamiento de juego vocal lo encontraron documentado en al menos 65 especies. Esta lista incluye una variedad de primates, vacas, perros domésticos, zorros, focas y mangostas, así como en tres especies de aves, incluidos periquitos y urracas.
“Este trabajo expone muy bien cómo un fenómeno que alguna vez se pensó que era particularmente humano resulta estar estrechamente relacionado con el comportamiento compartido con especies diferentes de los humanos durante decenas de millones de años”, dijo Bryant.
Los investigadores buscaron información sobre si las vocalizaciones de los animales se registraron como ruidosas o tonales, fuertes o tranquilas, agudas o graves, cortas o largas, buscando características conocidas de las risas y los juegos.
Encontraron que existe mucha documentación existente sobre el lenguaje corporal basado en el juego entre los animales, como lo que se conoce como “cara de juego” en primates o “reverencias de juego” en caninos.
Dado que lo que se considera “juego” en el reino animal suele ser rudo y parecerse a una pelea, los sonidos de juego pueden ayudar a enfatizar que no se trata de una agresión física en esos momentos, sugiere el artículo.
“Cuando nos reímos, a menudo proporcionamos información a los demás de que nos estamos divirtiendo y también invitamos a otros a unirse”, dijo Winkler. “Algunos académicos han sugerido que este tipo de comportamiento vocal se comparte entre muchos animales que juegan y, como tal, la risa es nuestra versión humana de una señal de juego vocal evolutivamente antigua”.
Si bien Winkler y Bryant afirman que una mayor observación e investigación sobre las vocalizaciones sería fructífera, también señalan que tales observaciones pueden ser difíciles de obtener en la naturaleza, especialmente para los animales cuyos sonidos de juego pueden ser más silenciosos.
Sin embargo, prestar atención a estos comportamientos en otras especies nos brinda una idea sobre la forma y función de la risa humana, ayudándonos a comprender mejor la evolución del comportamiento social humano.
La generación de energías limpias en Sonora pronto será una realidad con la construcción de una planta fotovoltaica en Puerto Peñasco, Sonora, lo que impulsará la competitividad en la entidad, anunció el gobernador Alfonso Durazo Montaño.
El proyecto, que forma parte del plan piloto impulsado por el presidente de México Andrés Manuel López Obrador, cuenta con una inversión de mil 644 millones de dólares y será construido en una superficie de dos mil hectáreas (4,942 acres) que se ubica contigua al Aeropuerto Internacional Mar de Cortes, con fácil acceso a la carretera y al ferrocarril.
Para dimensionar el tamaño del parque solar sonorense, el gobernador explicó que el área de paneles solares será equivalente a 315 veces el tamaño del Estadio Azteca.
Además, detalló que la planta tendrá una capacidad para generar 1,000 megawatts, con lo que proveerá energía eléctrica a más de 538,000 hogares y 1.6 millones de consumidores, con 523 kilómetros de líneas de transmisión (325 millas), el equivalente a la distancia que existe entre Ciudad de México y Guadalajara, lo que generará electricidad sin emisiones atmosféricas, ni consumo de agua.
Con ello, será la planta solar más grande de toda América Latina y la séptima a nivel mundial.
Alfonso Durazo, gobernador de Sonora
El funcionamiento de esta planta, dará a Sonora una mayor competitividad, generará las condiciones para impulsar la actividad de los sectores industrial, comercio y de servicios, un beneficio económico generalizado y una herramienta más para generar desarrollo económico en toda la entidad, principalmente en la región del desierto, en el norte del estado.
Además, este proyecto que impulsa el Gobierno del Estado, de la mano con el Gobierno Federal, no olvida el beneficio para los que menos tienen, ya que el Gobierno del Estado quien será el propietario del 44% de esta empresa que operará la planta solar, direccionará los beneficios económicos que se obtengan, a un subsidio para aminorar el monto de los recibos de luz en verano.
Alfonso Durazo y Guillermo Arismendi Gamboa, director corporativo de Planeación Estratégica de la Comisión Federal de Electricidad (CFE)
Guillermo Arismendi Gamboa, director corporativo de Planeación Estratégica de CFE, resaltó que la planta de Puerto Peñasco permitirá mitigar el cambio climático, ya que Sonora tiene potencial para el uso de energía solar y sin afectaciones al medio ambiente.
“Contribuir al compromiso que tiene México a mitigar el cambio climático que es a lo que estamos apostando nosotros con esta planta eléctrica solar y con toda la modernización de las hidroeléctricas que vamos hacer en el país, que son más de 13 proyectos hidroeléctricos que tenemos comprometidos con nuestro presidente de la República. CFE, México, aporta al cambio climático y queremos energías limpias ¿para qué?, para mantener las tarifas eléctricas sin ningún crecimiento y solamente con base a la inflación, como lo ha dicho el presidente de la República”, comentó.
Aproximadamente mil ballenas de aleta —también conocidas como rorcuales— fueron vistas nadando en las mismas aguas donde la caza de ballenas casi las extinguió hace un siglo.
Este gran número de ballenas se reunió entre las Islas Orcadas del Sur y la Península Antártica, nadando con precisión y exhalando vapor en el aire gélido.
El suceso fue descrito por Conor Ryan, zoólogo y fotógrafo de naturaleza, quien se encontraba a bordo del crucero ártico National Geographic Endurance.
De acuerdo con Ryan, cuatro grandes barcos de krill estaban operando en la misma área aproximadamente a 24 kilómetros al norte de la Isla Coronación. Cuando los barcos se reunieron en la zona, se percataron de que las ballenas de aleta se encontraban devorando toneladas de camarones a gran escala.
Las ballenas de aleta son criaturas delgadas y serpenteantes cuando se ven bajo el agua, y son tan largas que parecen tardar una eternidad al pasar nadando: miden hasta 27 metros de largo, solo un poco menos que los 33 metros de la ballena azul.
Entonces, ¿son buenas noticias? En este mismo océano, al menos dos millones de ballenas fueron sacrificadas el siglo pasado debido a la caza de estos animales.
A las ballenas de aleta se les considera animales no tan “sociales”. Sin embargo, el reciente avistamiento podría indicar que esto en realidad se debe a que estas cambiaron su comportamiento para evadir a los seres humanos, tal como lo hicieron los cachalotes en el siglo XIX. Por lo que, tal vez, las ballenas de aleta están regresando a sus antiguas zonas de alimentación.
A pesar de sus 20 años de experiencia en el mar, Ryan nunca había visto algo así. “Las palabras me fallan”, dijo a The Guardian.
“He visto tal vez 100 ballenas de aleta aquí en años anteriores. Miles de pingüinos de barbijo, petreles y albatros también… Hacía un clima inusualmente tranquilo”, agregó, “y una visibilidad inusualmente buena”.
La llegada del año 2022 trae consigo también un nuevo calendario de maravillosos eventos y fenómenos astronómicos. El primero de ellos es la Luna de Lobo.
También conocida como Luna de Hielo, se trata de la primera luna llena del invierno. De acuerdo con la tradición nativo americana descrita en el diario Maine Farmers’ Almanac, se le llama así porque los lobos aullaban con mayor frecuencia e intensidad en esta época bajo la luz de nuestro satélite natural.
¿Cuándo es la Luna de Lobo?
El evento será este lunes 17 de enero de 2022. Si las condiciones climáticas de tu región lo permiten, será visible desde las 19:00 horas (tiempo de la Ciudad de México), una vez que el sol se haya ocultado al atardecer.
Aunque el 17 de enero es el pico de la luna llena, el fenómeno permanecerá visible hasta la madrugada del miércoles 19 de enero de 2022.
Para observarla no necesitarás más que salir y mirar hacia el cielo, pues será visible sin la necesidad de utilizar telescopio o equipo especial.
¿Cuándo será la siguiente luna llena?
Si te gusta estar al tanto del ciclo lunar y disfrutas observar la luna llena, aquí te compartimos un calendario con todas las lunas llenas de 2022.
La contaminación del aire causada por el ser humano afecta a todas las formas de vida en el planeta, especialmente a las abejas. Pero un nuevo estudio brinda esperanza sobre la presencia de plantas para mitigar los efectos negativos de las acciones del hombre.
Científicos de la Universidad de Sao Paulo y de la Universidad Estadual Paulista estudiaron a las abejas jataí (Tetragonisca angustula) como bioindicadores de la calidad ambiental para confirmar una relación directa entre la cantidad de vegetación de un lugar con la contaminación ambiental.
Las plantas actúan como filtro y barrera protectora, y cuanto mayor sea el área verde de una determinada región, menores serán los niveles de contaminantes en el ambiente, y en consecuencia, en las abejas, destacó el estudio.
Los hallazgos tienen importantes implicaciones puesto que las abejas son las principales polinizadoras del reino animal con una participación aproximada del 75% de todas las plantas cultivadas en el mundo.
El estudio midió los niveles acumulados de 21 elementos químicos en los tejidos de las abejas jataí recolectadas en ocho áreas del estado de Sao Paulo. Estas áreas tenían una cubierta forestal que oscilaba entre el 16 y el 70 %, y diversos tipos y niveles de actividad y presencia humana, como agricultura, caminos, ciudades, industrias, pastos y tierras degradadas.
El estudio muestra que las abejas que viven en áreas más boscosas tienen niveles más bajos de mercurio, cobre, cadmio y cromo en sus cuerpos. La principal fuente de metales pesados como el cadmio y el cromo son los agroquímicos utilizados en las fincas.
El estudio también muestra cómo los diferentes tipos de uso del suelo influyen en la presencia de los contaminantes que se encuentran en las abejas. Donde hay carreteras, por ejemplo, las abejas acumulan cromo, mercurio, aluminio, uranio, arsénico, plomo y platino en sus cuerpos. En áreas con suelos o pastos degradados, los principales contaminantes encontrados son zinc, cadmio, manganeso, magnesio, bario y estroncio.
Los hallazgos se suman a un creciente cuerpo de evidencia sobre la importancia de proyectos de mitigación como la forestación en áreas urbanas, dijo el coordinador del estudio Milton Cezar Ribeiro, profesor del Instituto de Biociencias de la UNESP.
Según Ribeiro, la ecología urbana es un campo que ha estado creciendo recientemente. Aborda la creación de corredores ecológicos urbanos desde una perspectiva ecológica y socioambiental.
“Creamos una herramienta para simular los mejores escenarios dentro de un contexto humano y no humano, donde se seleccionan ciertos grupos de plantas según las rutas para conectar el centro de la ciudad con las afueras”, destacó.
Ribeiro afirmó que cuidar los paisajes por separado sin conectarlos no es suficiente. “Sembrar árboles en las calles es vital, así como fomentar el uso de la vegetación en las casas, edificios e incluso en las paredes”, resaltó.
El gigante tecnológico Samsung anunció que, utilizando nuevas tecnologías, impulsará su proyecto de sostenibilidad plantando 2 millones de árboles en Madagascar durante los próximos tres meses. Para ello, se asociará con la empresa Veritree, que lo ayudará a rastrear el progreso de cada árbol que se plante.
Lo que hace que la estrategia sea particularmente interesante, informaron, es que el sistema está constituido con blockchain. El enfoque permitirá a los plantadores de árboles enviar actualizaciones utilizando sus teléfonos en lugar de depender de auditores.
Aunque Samsung no dio una cifra del costo del proyecto, dijo que eligió a Madagascar porque sus manglares se encuentran entre los más eficientes para convertir el dióxido de carbono en oxígeno.
“Invertir en innovaciones tecnológicas, como aquellas que crean mejoras en la eficiencia y minimizan el desperdicio, en combinación con soluciones basadas en la naturaleza, son vitales en la lucha contra el cambio climático”, dijo en un comunicado Mark Newton, jefe de sustentabilidad corporativa de Samsung Electronics America.
“Basándonos en nuestra historia de colaboración abierta, nos asociamos con Veritree para la iniciativa de plantación de árboles como una forma adicional de contribuir a una mejor sociedad global”, añadió.
El anuncio de Samsung se realiza en medio del comienzo de la CES 2022 (Consumer Electronics Show 2022), la feria comercial más grande de la industria tecnológica, que generalmente se lleva a cabo en Las Vegas. Sin embargo, este año, algunos de los anuncios más importantes se realizarán en línea, ya que las empresas optaron por renunciar a los eventos en persona debido a la actual pandemia de Covid-19.
Cuando apenas 200 mariposas monarca llegaron a la reserva Butterfly Grove, en Pismo Beach, California, desde su migración hacia el norte en 2020, los guardias del parque temieron que estos insectos pudieran llegar a extinguirse.
Sin embargo, la esperanza volvió este año, ya que voluntarios y aficionados de las mariposas monarca contabilizaron más de 100,000 ejemplares que llegaron a pasar el invierno en la costa oeste de Estados Unidos.
No obstante, expertos pronostican que la mariposa monarca será incluida pronto en la Lista de Especies en Peligro de Extinción debido a la alta disminución en la población de monarcas, tanto occidentales como orientales. Al respecto, estas son genéticamente indistinguibles. Están separadas solo por el hecho de que las monarcas que viven al este de las Montañas Rocosas de Colorado hibernan en México, mientras que las que viven en el lado occidental de las Rocosas hibernan a lo largo de la costa oeste de California.
Este año, las monarcas llegaron antes de lo esperado. La Sociedad Xerces para la Conservación de Invertebrados llevó a cabo su conteo anual del Día de Acción de Gracias. Los voluntarios que llegaron al amanecer para contar las mariposas que aún descansaban tranquilamente en los troncos de los árboles encontraron una cortina viviente de color naranja y negro. Las primeras estimaciones sitúan el recuento en 100,000 ejemplares.
El boom de las mariposas trajo alegría tanto a los jardineros como a los guardias de la reserva californiana.
De incluirse en el listado de especies en peligro de extinción del Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos, las mariposas monarca podrían recibir apoyos especiales como parte de uno de los programas de conservación más eficaces del mundo, con el 99% de las casi 300 especies enumeradas evitando la extinción.
Mientras tanto, el hecho de que el número de monarcas occidentales se haya disparado este año es un cambio positivo que podría continuar repitiéndose durante toda la década.