La agricultura es uno de los sectores donde, en los últimos años, se ha buscado implementar tecnología e innovación para lograr procesos sustentables de menor impacto al medio ambiente.
Nordic Harvest, en Dinamarca, es una granja vertical cuya tecnología logrará producir 1,000 toneladas de verduras al año. Todo ello en un espacio equivalente al de un campo de fútbol.
Recientemente, Nordic Harvest concluyó la primera fase de construcción en tan solo 6 meses de trabajo. Con 14 pisos de altura, será la granja vertical más grande de Europa.
Se espera que la primera parte de la cosecha de esta moderna granja salga en el primer tercio de 2021, cuyo destino está reservado para comedores y cocinas comerciales.
Nordic Harvest sostiene que si lo que se pretende es lograr “una transformación sostenible de la producción de alimentos de Dinamarca, hay que acostumbrarse a nuevas formas de producción como las granjas verticales”.
Con tecnologías propias de YesHealth Group, empresa que explota granjas verticales en Asia y Europa, la granja Nordic Harvest destacará por su robótica, su hidroponía y sus más de 20,000 luces LED.
La granja vertical también contará con un software inteligente para procesar más de 5,000 puntos de datos individuales, todos ellos integrados en el diseño del flujo de procesos y el envasado de Nordic Harvest.
Las proyecciones financieras se basan en un modelo de ampliación, por lo que la granja vertical pasará de tener una capacidad anual de 200 toneladas en el primer trimestre de 2021 a una capacidad anual de 1,000 toneladas en el cuarto trimestre del mismo año.
Su éxito la convertirá en un modelo de viabilidad para la creciente industria agrícola vertical.
El proyecto es un paso importante para la posible construcción de más granjas verticales en Europa y Asia, además de servir como fuente de inspiración para sistemas sostenibles que puedan producir alimentos seguros y de alta calidad con menos recursos.
Aunque Sonora es un estado mayormente desértico, en sus aguas habita una gran variedad de especies que conforman el tesoro de la biodiversidad mexicana.
Además de las especies comerciales (como camarón y sardina) cuya captura nos convierte en la entidad líder en pesca al dominar la tercera parte de la producción nacional, existen otras menos conocidas pero de igual importancia que no habitan en los mares, sino en agua dulce. Se trata de los peces nativos sonorenses.
Gracias al trabajo del Dr. Alejandro Varela Romero de la Universidad de Sonora, hoy en día sabemos que casi el 67% de los peces que habitan en nuestro estado son nativos. A nivel nacional, Sonora representa el 8.9% de las especies de peces nativos de México.
Río Yaqui, una de las regiones donde habitan los peces nativos de Sonora
De acuerdo con la Colección de Peces Nativos de Sonora del Departamento de Investigaciones Científicas y Tecnológicas de la Universidad de Sonora (DICTUS), de estas especies solo tres son endémicas dentro de los límites del estado: el Matalote Opata (Catostomus wigginsi); el Guatopote Mayo (Poeciliopsis monacha) y el Guatopote del Concepción (Poeciliopsis).
Por otra parte, según datos de la CONABIO, son ocho las regiones prioritarias donde habitan estos peces de agua dulce:
Delta del Río Sonora
Sub-cuenca del Río Asunción (Nogales, Magdalena de Kino y Santa Ana)
Sub-cuenca del Río San Pedro y Santa Cruz (Cananea, Nogales y Agua Prieta)
Isla Tiburón Río Bacoachi (Hermosillo)
Cajón del Diablo (Guaymas y Empalme)
Río Yaqui (Cajeme, Mazatán, Villa Hidalgo y Vícam)
Río Mayo (Navojoa)
Cuenca Alto del Río Fuerte (Álamos, otras regiones de Sinaloa y Chihuahua)
Río Sonora
Sin embargo, sobre su protección, el documento indica que el 53.48% de las especies nativas se encuentra dentro de algua categoría de protección: ocho se encuentran en peligro de extinción, 11 están amenazadas y 3 están sujetas a protección especial.
Carpa púrpura (Gila Purpurea), una especie amenazada. Foto: Wikimedia
Pero, ¿cómo son los peces nativos sonorenses? Desde bagres, truchas, anchoas y gobios, estos son algunos de ellos:
Varela Romero, A. y Estrada Godínez, J. A. 2005. Colección de los peces nativos de Sonora. Universidad de Sonora. Informe final SNIBCONABIO proyecto No. AA005. México, D.F. Recuperado el 7 de febrero de 2021 de https://doi.org/10.15468/kpxpgx
Ante la crisis climática que afecta nuestro planeta, cada vez más naciones se unen con acciones concretas a la lucha por revertir el daño causado en el medio ambiente.
Ahora es el turno de Corea del Sur que, aprovechando sus recursos naturales, anunció que invertirá 48.5 billones de wones (43,200 millones de dólares) para construir la planta de energía eólica más grande del mundo para 2030.
El proyecto forma parte del Green New Deal, el plan del presidente Moon Jae-in que inició el año pasado para frenar la dependencia de los combustibles fósiles en la cuarta economía más grande de Asia y convertirla en una nación de cero emisiones de carbono para 2050.
“Con este proyecto estamos acelerando la transición energética ecológica y avanzando más fuertemente hacia la neutralidad de carbono”, dijo el presidente Moon en la firma del proyecto en la ciudad de Sinan, al suroccidente del país.
La planta, que tendrá una capacidad máxima de 8.2 gigawatts (GW), será financiado en gran parte por empresas de servicios públicos e ingeniería, que aportarán el 98% de los fondos necesarios, mientras que el gobierno aportará el 2% restante.
Además de su aporte benéfico al medio ambiente, el proyecto generará hasta 5,600 empleos y ayudará a lograr el objetivo de Corea del Sur de aumentar su capacidad de energía eólica en un 988%, pasando de 1.67 GW a 16.5 GW para 2030.
Con esto, esperan que su parque eólico se convierta en el más grande del mundo, superando al parque de Hornsea en Reino Unido, que tiene una capacidad de 1.12 GW.
La naturaleza, generosa con el Mar de Cortés en el área de Bahía de Kino, Sonora, nos regala la presencia de hermosos ejemplares de aves marinas que encontramos al realizar un recorrido.
Eventualmente nos aventuramos más allá de las olas, hasta donde cubre. Volteando a la playa, es muy agradable ver a los pelícanos pardos zambullirse por pescado. Los pelícanos nos sobrevuelan mostrando la gran envergadura de sus alas o bien planeando a un lado. Algunos peces sin identificar saltan fuera del agua, algunos rozándonos.
En esa ocasión nos encontramos de frente con un pato buzo (cormorán de doble cresta) quien solo viéndonos los ojos fuera del agua no reconoció ni advirtió peligro mientras graznaba a solo unos metros. Normalmente muy esquivos, son por definición grandes buceadores; por varios minutos persiguen bajo el agua a pequeños cardúmenes que se desplazan cerca de donde rompen las olas. Cuando estos se acompañan de sus crías crean una inmediata empatía hacia los mismos. Es común apreciarlos en la vieja rampa de Cerro Prieto. El cormorán “orejón” es el ave predominante en la isla Alcatraz y sus poblaciones se han incrementado en las últimas décadas en el golfo de California de acuerdo con la literatura.
Al meterse el sol, las tijeretas quienes usualmente vuelan muy alto y jamás se sumergen, volaron más bajo de lo usual acompañándonos a la rompiente donde nos recibió la vieja garza morena. Extrañamos al águila pescadora que tiene su nido en el poste de la avenida la cual lleva pescado a su polluelo.
PELÍCANOS
Foto: MC Martín Bustillo-Ruíz
Al atardecer, el vuelo de los pelícanos “pardos” (Pelecanus occidentalis) es un espectáculo que nunca falta en Bahía de Kino. Siguiendo la línea de playa, los pelícanos invariablemente regresan al sur rumbo al estero de la Cruz. Su vuelo bajo en formación en línea o en ‘V’, con un líder que marca el batir de sus alas o planear al resto del grupo, es admirable. Aunque parece que lo hacen al unísono, en realidad lo van haciendo uno tras otro hasta llegar al último en la formación. Incluso sobrevuelan a ras del agua siguiendo las corrientes de aire, lo hacen todo el día en ambas direcciones.
Es común que los pelícanos, con tanta presencia como las mismas gaviotas en playas de Bahía de Kino, se alimenten muy cerca de la orilla donde encuentran cardúmenes de peces pequeños. Acostumbramos meternos al mar al atardecer. Nos adentramos hasta donde nos tapa el agua por media hora. Apenas sacamos la cabeza. Sucedió un día que el cardumen debió moverse en nuestra dirección y los pelícanos empezaron a lanzarse en picada en busca de los peces alrededor nuestro. Ninguno nos lastimó debemos aclarar, pero si pudimos vivir de cerca el frenesí por el alimento y observarlos detenidamente.
Destaca que los pelícanos, aves de gran envergadura de alas, toman un promedio de cinco metros de altura para lanzarse en picada en ángulos de 45-60 grados, sumergiéndose. Al atrapar los peces, con cuidado los acomodan dentro de la bolsa que cuelga de la parte inferior de su gran pico. Para ello drenan el agua con el pico hacia abajo unos segundos, y con un movimiento hacia atrás de su cabeza engullen la presa.
Cabe señalar que aves oportunistas como las gaviotas se les acercan “reclamándoles” guturalmente el alimento, e intentando robárselos sin mucho éxito, pero igual es parte del proceso observado. A los pelícanos les tiene sin cuidado la presencia humana si bien es cierto son desconfiados en tierra.
PLAYERO PIHUIUÍ
Foto: MC Martín Bustillo-Ruíz
El ave conocida como “playero pihuiuí” (Tringa semipalmatus) es muy común en las playas de Kino. La hemos observado por años en nuestras caminatas. En temporada es relativamente fácil hacer avistamientos y fotografiarla, ya que pasa la mayor del tiempo en tierra, justo donde llegan las olas, alimentándose. Son huidizas y desconfiadas. Con sus largas patas, se mueven rápidamente o vuelan un trecho corto para posarse nuevamente fuera de alcance. Al extender sus alas para el vuelo se observa el color blanco por el cual se les conoce como “playero aliblanco”, sin embargo, aunque tienen su gracia, ciertamente son algo desgarbadas.
GARZA MORENA
Es frecuente avistar garzas morenas (Ardea herodia) en las playas de Kino, aunque en realidad se han reportado algunas otras especies de garzas en esta región como las garzas rojas (Egretta rufescens) y garza nocturna(Nyctanassa violacea). Los adultos pueden alcanzar más de un metro de altura. Para atrapar a sus presas las acechan sigilosamente desde la playa. Incluso se agazapan, agachándose y sumiendo su cabeza y cuello. Cuando las ven a su alcance, de un par de zancadas y con su pico las atrapan. Por lo regular se alimentan en horas de la tarde y por las mañanas.
CHARRÁN ELEGANTE
En las hermosas playas de Bahía de Kino, por las tardes también es posible observar las aves conocidas como “charranes elegantes” (Sterna elegans). Son organismos que se encuentran en las grandes islas del Golfo de California, área donde nos encontramos. Señalan las fuentes revisadas que estas tienen un sitio para reproducción en una pequeña isla llamada “Rasa” (por plana) ubicada entre las islas del Tiburón y Ángel de la Guarda, las dos más grandes del país, la segunda correspondiente al estado de Baja California. En dicho reducto protegido se estiman medio millón de aves en temporada de anidación, entre ellas los charranes.
Son de un tamaño similar a las gaviotas (mediano), pero como su nombre indica presentan un cuerpo estilizado y esbelto, plumaje muy blanco, una capucha negra y pico largo con el cual pescan. A diferencia de las gaviotas, que no pescan propiamente dicho, los charranes son muy hábiles para alimentarse de peces y zambullirse en la mar.
Desde muy lejos puede escucharse su “chirrido” (“karrek, karrek, karrek”). Prácticamente se hablan entre ellas. Por dicho “llamado” es relativamente fácil ubicarlas mientras se desplazan. Se les escucha mucho antes de pasar por donde nos encontramos. Ellas vuelan bajo, no como las “tijeretas” (Fregata magnificens) que vuelan en un estrato superior
Los charranes son aves blancas, muy bonitas, y acorde a estos tiempos traen una máscara negra y “cabellos despeinados”.
También es posible avistar otra especie de charrán, ave migratoria conocida como “charrán real” (Thalasseus maximus). Es muy distinguido, de mediano tamaño. La observo en pequeños grupos al atardecer alimentándose de pequeños peces en Bahía de Kino, a cierta distancia de la playa.
A diferencia del charrán elegante del cual antes he dado cuenta, observo a la distancia sus alas grisáceas, pero al igual que lo de su género presenta una máscara negra y las plumas del cráneo levantadas. Vuela a mediana altura, y cuando detecta sardina baja por ella atrapándola apenas bajo la superficie.
ÁGUILAS MARINAS
En Bahía de Kino y Punta Chueca es común observar en plena acción un ave de presa llamada en inglés “osprey” (águilas marinas se le conoce en español). Solo en el área de Bahía de Kino y Punta Chueca se tienen identificados más de 30 nidos, de acuerdo con el Doctor Ramón Barraza de la Universidad de Sonora. Al grado que la población ya está acostumbrada a ellas y ellas a los humanos. Incluso la Comisión Federal de Electricidad (CFE) les ha construido bases de madera en alto de los postes donde construyen sus enormes nidos de ramas. Viven en parejas y juntos crían a su polluelo a los cuales llevan constantemente de comer. Esta ocasión le tomó cuatro intentos levantar un pez de buen tamaño para cenar en familia. Cazan al amanecer y atardecer en la playa. Durante el día se les ve en sus nidos.
FREGATAS
Para cerrar el grupo de grandes aves del Golfo de California, hablaremos de un ave “que vuela muy alto”. Localmente la conocemos por el nombre vulgar de “tijereta”. Su nombre científico es Fregata magnificens. Se le conoce también como “rabihorcado”.
Vuela mucho más alto que el resto de las aves marinas. Las hembras son negras con pecho blanco. Su aparente vuelo desorganizado que sigue una espiral, aprovecha las corrientes de aire ascendentes para mantenerse en vuelo. Los machos -vistos de cerca- presentan un buche rojo.
Esta es un ave de gran envergadura en cuanto al tamaño de sus alas. Con un grande y fuerte pico curvo. Pero tiene la característica que debido a que sus alas no son impermeables, no puede zambullirse por pescado, si lo hiciera, al mojarse tendría tanto peso que no podría emprender nuevamente el vuelo. Jamás las he visto pescando.
Por lo anterior, se dice que “roba” la comida a otras aves, pero lo cierto es que no nos consta. Permanecen casi todo el tiempo en vuelo, siguiendo las corrientes de aire y planeando. Por las mañanas temprano sobrevuelan el cerro prieto y playa Estela, por las tardes vuelan en dirección sur. No como se observa a los pelícanos pardos, que vuelan en fila o en formación en ‘V’, muy disciplinados tras un líder que al batir sus alas el resto lo sigue, lo mismo al planear, subir o bajar de altura.
Da gusto observar las tijeretas diariamente. Se observa una población sana, creciente. Ocasionalmente he tenido alguna de ellas herida en la arena donde he podido observarlas detenidamente. Por cierto, lucen un tanto desgarbadas en corto.
Como rasgos característicos, el macho tiene un buche rosado a rojo en tiempo de apareamiento y la hembra parte del pecho blanco si bien se observan negro. Tienen además su cola bifurcada, lo que les permite un mejor desplazamiento cuando vuelan. Además, sus alas se observan “anguladas”, casi en pico.
Con el nacimiento de crías de ballena gris en aguas del Pacífico, se acerca la temporada de avistamientos de estos magníficos ejemplares en Sonora, principalmente en la zona de Puerto Peñasco y otras áreas del Mar de Cortés
Una de las experiencias que genera enorme emoción a quienes la viven y les hace tomar conciencia de la importancia en el cuidado del medio ambiente, es el avistamiento anual de la ballena gris en aguas del Pacífico mexicano.
La costa de Sonora es uno de los sitios privilegiados a donde llegan las ballenas para tener a sus crías y aparearse, como sucede en este momento.
El Maestro en Ciencias y colaborador de Sonora Star, Martín Bustillo Ruiz, conversó con Luis Fernando Heras Portillo sobre los detalles de este gran acontecimiento natural.
“Ellas hacen un viaje anual desde Alaska por toda la Costa del Pacífico hasta lugares como el Paralelo 28 o Laguna Ojo de Liebre, donde están teniendo sus ballenatos”, relata Bustillo Ruiz.
Explica que las ballenas grises vienen a parir en aguas mexicanas, que son más cálidas que a las que están acostumbradas y se marchan a Alaska en marzo, en el inicio de la primavera.
Revela que una de las novedades en esta temporada es la presencia de una ballena gris albina que se ha detectado entre los ejemplares que están en esas aguas, lo que agrega un atractivo para quienes deseen acudir a conocerlas.
Maestro en Ciencias Martín Bustillo Ruíz
Bustillo Ruiz recomienda que el avistamiento se realice después del mes de febrero y en embarcaciones con personal calificado y con la seguridad que garantice que la observación de ballenas sea una experiencia gratificante.
Por su parte Luis Fernando Heras Portillo, desarrollador turístico y de negocios, destacó que a pesar de la pandemia este año será un buen momento para tener avistamiento de ballenas y ballenatos en la zona de Puerto Peñasco, con las medidas sanitarias correspondientes.
Luis Fernando Heras Portillo, desarrollador turístico y de negocios
Dijo que experimentar este acercamiento deja huella profunda entre los turistas, particularmente entre los niños y adolescentes por el contacto con los mamíferos más grandes del planeta, las ballenas.
Para todo mexicano o sonorense interesado en la protección del medio ambiente y la biodiversidad, Martín Bustillo Ruiz hace una recomendación:
“De preferencia, alguna vez en su vida intentar hacerlo, ir a los lugares donde se pueden hacer avistamientos y teniendo ya el contacto con estos seres maravillosos, comienza la conciencia del medio ambiente, la conciencia ecológica, el cuidado”.
A continuación te compartimos la entrevista completa:
Fotografías: Estero La Cruz, Bahía de Kino, Sonora. Por: Martin Bustillo Ruiz
Un día como hoy pero de 1971, se celebró una Convención acerca de la importancia Internacional que tienen los Humedales y se instauró el Día Mundial de los Humedales. 50 años después, la lucha por salvarlos continúa.
Pero, ¿por qué son importantes? Conoce qué son y cuál es su papel en los ecosistemas en la siguiente información:
¿Qué son los humedales?
Los humedales son áreas en las que la presencia de la humedad condiciona la vida de todos los seres que se asientan en este tipo de hábitats. En general, estos lugares están cubiertos por una capa de agua más o menos profunda, cuyo espesor varía con las estaciones y que suele manar de las capas freáticas y/o es aportada por ríos o arroyos aledaños.
Foto: Martín Bustillo Ruiz
Alrededor del planeta existen varios humedales o pantanos, que es otra de las denominaciones que se les da. El mayor de todos es el Pantanal brasileño, que se encuentra en el sur este de Brasil y es una enorme área que también abarca zonas de algunos de sus países limítrofes, como Argentina, Bolivia y Paraguay.
Hay diversos factores que explican la enorme importancia de estos humedales y lo vital que resulta su protección y preservación, para el equilibrio ecosistémico planetario. Y no es solo porque albergan especies de todo tipo, constituyendo núcleos de biodiversidad irrepetibles e irremplazables, sino que también desempeñan un rol esencial en la vida de los humanos.
¿Cómo se destruyen los humedales?
La mitad de los humedales del mundo ya han sufrido graves daños y han desaparecido, por acciones antropogénicas mayoritariamente. La tala de árboles para obtener madera, la quema de enormes áreas para reconvertirlas en terrenos de cultivos o de pastoreo o las consecuencias del calentamiento global desertificando sus alrededores, son algunos de los efectos que el modo de vida humano ha tenido sobre los humedales.
Foto: Martín Bustillo Ruiz
Otra de las formas de destrucción de los humedales han sido los numerosos drenados para usar o desviar el agua que contenían, el haberlos empleado como depósito de basuras, escombros y todo tipo de sustancias contaminantes y la invasión de los mismos, por parte de especies exóticas, tanto vegetales como animales.
¿Cuál es la importancia de los humedales?
Las aguas que acaban en ríos y arroyos aledaños a los humedales tienen altos niveles de pureza, ya que estos pantanos actúan como gigantescos filtros naturales, purificando las aguas y ayudando tanto a los humanos que viven en los alrededores como a la fauna y flora autóctonas a contar con aguas de gran calidad.
Son un excelente reservorio de aguas puras, sanas y de calidad y, puesto que funcionan como enormes esponjas, acumulando este preciado líquido y liberándolo de manera lenta y regulada, en las épocas de sequía o carestía hídrica sirven para que los seres que viven en sus entornos no pasen sed.
Foto: Martín Bustillo Ruiz
Si los ríos se desbordan, los humedales funcionan como enormes almacenes de agua, extrayendo el exceso, regulando la velocidad fluvial y distribuyendo el líquido uniformemente, en las llanuras aluviales adyacentes. Las raíces de la vegetación autóctona de los humedales son excelentes fijadoras de las tierras y evitan que, durante las inundaciones el agua fluya libremente.
El desecado de pantanos y humedales para la construcción urbanística fue un error garrafal, cuyas consecuencias se pagan en la actualidad en muchos puntos del mundo.
Además de mantener la cantidad y calidad del agua subterránea, otro de los cometidos de los humedales o pantanos es el de evitar las peores consecuencias de la erosión, puesto estas enormes masas de agua capturan los sedimentos, manteniendo la fertilidad de los suelos y evitando que las corrientes los arrastren.
La biodiversidad de los humedales es mundialmente conocida. Estos pantanos albergan cientos de especies diferentes de manera permanente y suelen ser espacios de reposo, para las aves que migran de un continente a otro. Además, por su conformación es un lugar idóneo para la cría, como es el caso de muchos peces, reptiles, anfibios, insectos, crustáceos, mamíferos y aves.
Foto: Martín Bustillo Ruiz
Estos parajes, no solo son el hogar de una gran diversidad de plantas y de animales, sino que los científicos indican que en el 100% de los humedales hay especies endémicas, que se han adaptado a vivir exclusivamente en estos lugares y a los que la degradación de sus hábitats puede condenar a la extinción. Se cree que miles de estos especímenes podrían haber desaparecido en los humedales que fueron destruidos, sin que nos hayamos enterado.
Además de ser sitios de una increíble variedad de vida, también resultan espacios de disfrute y recreación, para aquellos que aman la naturaleza. En ciertas partes de los humedales es factible hacer senderismo, avistamiento y estudio de aves y otras especies animales, hay programas educativos para conocerlos, apreciarlos y cuidarlos e integran muchos planes del turismo sostenible y ecológico.
¿Cómo ayudar a proteger los humedales?
Lo primordial es participar en la difusión del problema, cuanta más gente conozca estas circunstancias, mayor será el número de defensores de los humedales. La educación de los más pequeños también resulta significativa, si queremos que las futuras generaciones sean más responsables de sus actos.
Prediquemos con el ejemplo ahorrando agua y energía, esforzándonos por ser más eficientes al usar los recursos que necesitamos. Cuidemos los alimentos, reciclemos correctamente, reparemos cosas o donémoslas a quienes puedan reutilizarlas, no empleemos químicos ni tóxicos y procuremos ser felices, que eso también ayuda, porque la gente feliz suele construir más que destruir.
Desde hace tiempo sabemos que la región de Latinoamérica cuenta con una enorme cantidad de especies vegetales. Pero, ¿alguna vez te habías preguntado si cuántas son en total?
De acuerdo con un estudio publicado en la revista Science Advances, América Latina tiene más del doble de especies vegetales que África ecuatorial y el sudeste asiático, representando la tercera parte de la biodiversidad mundial.
Esto fue descubierto por científicos de Estados Unidos, Francia, Suiza y Brasil, quienes analizaron bases de datos botánicas regionales y compararon la riqueza de especies de las regiones mencionadas.
Con base en esta información, descubrieron que América Latina tiene 118,308 especies conocidas de plantas vasculares, mientras que África ecuatorial tiene 56,451 y el sudeste asiático alrededor de 50,000.
Cabe destacar que América Latina y África ecuatorial son casi del mismo tamaño, lo que significa que nuestra región cuenta con aproximadamente el doble de riqueza vegetal que el continente africano.
Por otra parte, el tamaño del sudeste asiático representa la cuarta parte de las otras dos regiones, por lo que es la zona más rica en biodiversidad en términos de densidad de especies. Esto se debe a que en la gran cantidad de islas que constituyen esta región se generan hábitats y nichos únicos.
En cambio, la biodiversidad de América Latina se debe a que allí se encuentra la mayor extensión de cobertura forestal tropical del mundo, pero también gracias a la escarpada topografía de América Central y la cordillera de Los Andes.
Las bases de datos también resultaron útiles para evaluar el conocimiento existente sobre la diversidad botánica de estas regiones. Por ejemplo, cada año se describen 173 nuevas especies de flora en África y 364 en Asia, mientras que en América Latina se describen 749.
Los autores sostienen que su investigación será útil para priorizar los esfuerzos de conservación, pero advierten que en el futuro la recopilación de datos será cada vez más difícil debido a la creciente pérdida de hábitat.
“La destrucción de los ecosistemas se está produciendo con tanta rapidez a lo largo de los trópicos que será difícil obtener información adicional sobre los temas que examinamos aquí”, declararon los científicos.
“Con una población mundial de actualmente 7800 millones de personas, una proyección de aumento a casi 10 000 millones en los próximos 30 años y nuestro consumo actual de la productividad natural que alcanza un 175% de lo que está disponible de manera sostenible, el futuro para la mayoría de los ecosistemas naturales se ve oscuro”, señalaron.
Los colibríes son animales asombrosos: además de su exuberante belleza, son expertos en el vuelo, aleteando hasta 70 veces por segundo para mantenerse flotando en un punto fijo. Sin embargo, este esfuerzo supone una gran ingesta de alimentos: consumen hasta tres veces su peso en néctar.
Por lo general, este lo obtienen de ciertas flores, pero cuando rondan por las áreas urbanas suelen consumirlo en bebederos que colocan los humanos en sus jardines y patios.
Durante los meses cálidos, los bebederos para colibríes se llenan de comensales. Pero si cuentas con uno, seguro te habrás dado cuenta que la cantidad disminuye en invierno. Algunas personas creen que los colibríes migran durante la temporada de frío, por lo que desmontan los bebederos o simplemente dejan de llenarlos. Pero la realidad es que muchas especies de colibríes son hogareños y viven en el mismo sitio todo el año, ayudando en la reproducción de las plantas mediante la polinización.
Para ayudarlos a sobrellevar el frío, existen sencillas acciones que puedes realizar. Estas son algunas de ellas:
1. Deja los bebederos afuera
Contrario a lo que se cree, los bebederos no alientan a los colibríes a ser perezosos y dejar de buscar alimento de manera natural.
Es posible que tu bebedero no reciba muchos visitantes durante el invierno, pero si hay un colibrí rezagado en el área donde vives, puedes marcar una gran diferencia en su vida. Para llenarlos, algunos expertos recomiendan hacer una solución simple de agua con azúcar (cuatro partes de agua por una de azúcar regular).
2. Mantenlos limpios
La higiene es importante para los comederos de colibríes durante todo el año. Recuerda reemplazar la solución de agua con azúcar en intervalos regulares incluso si todavía está llena. Esto puede ayudar a evitar que el bebedero se llene de hongos y bacterias.
Limpiar y rellenar tu bebedero también es una buena oportunidad de revisar que los puertos de alimentación no estén obstruidos.
3. Proporciónales alimento y refugio naturales
Además de instalar comederos artificiales, también puedes adecuar más áreas para crear un hábitat natural para los colibríes.
Intenta adornando tu patio con plantas de flores nativas. Investiga qué especies de colibríes habitan el área donde vives y qué les gusta comer. Con esta información, crea un jardín de polinizadores donde puedan alimentarse de manera natural.
Desde hace siglos, a la luna se le han conferido un sinfín de propiedades tanto científicas como sobrenaturales. Desde influir en la marea hasta determinar el género de los niños durante el embarazo, en ocasiones resulta complicado determinar qué es cierto y qué no.
Sin embargo, un nuevo estudio publicado en Science Advances confirmó lo que muchos consideraban como un mito: la luna llena sí tiene influencia en nuestro sueño.
Los científicos analizaron los ciclos circadianos de cuatro grupos de población, ubicados en sitos muy diferentes, pero con un curioso factor común en lo que a dormir se refiere.
Los autores del estudio empezaron motivados por conocer el papel de la luz en los ciclos circadianos. Específicamente, querían saber si había una influencia notable en el hecho de tener acceso a la electricidad.
Por eso, reclutaron a tres grupos de voluntarios, pertenecientes a las comunidades indígenas Toba-Qom, de la provincia argentina de Formosa. En total eran 98 personas. A pesar de ser todos del mismo pueblo, las comunidades en las que vivían eran muy diferentes. La primera era totalmente rural, sin acceso a la electricidad. La segunda tenía un acceso limitado al suministro eléctrico, y la tercera vivía en un entorno urbano sin limitaciones de este tipo.
Todos ellos se colocaron monitores de muñeca para realizar un seguimiento de su sueño. Comprobaron que cuanto mayor era el acceso a la electricidad más tarde se iban a la cama y más cortos eran sus ciclos de sueño. Esto coincidía con otros estudios que apuntan a que la luz artificial influye negativamente en este aspecto. Pero quedaba saber si había algún tipo de influencia relacionada con nuestros antepasados. Aquellos para los que su única iluminación provenía de la Luna.
Por eso, buscaron fluctuaciones relacionadas con los ciclos lunares. Para tres cuartas partes de los participantes se habían obtenido datos de dos de estos ciclos completos, de modo que no tardaron en tener una respuesta: había una influencia de la luna llena sobre el sueño.
A pesar de las variaciones relacionadas con la electricidad, todos los participantes se iban más tarde a la cama y se despertaban más en las 3-5 noches anteriores a la luna llena.
Pero, ¿tendría que ver con el hecho de que pertenecieran todos a una misma comunidad? Para responder a esta cuestión, los autores del estudio recurrieron a datos de monitorización del sueño de 464 estudiantes universitarios de Seattle. Esta información se había obtenido también mediante monitores de muñeca, aunque con un objetivo diferente.
De cualquier modo, cuando los analizaron vieron que coincidían con los argentinos. No cabía duda. Había una influencia de la luna llena sobre el sueño.
Aunque el motivo no está del todo claro, los científicos creen que se debe a la luminosidad de estas noches. Cuando la Luna está creciendo hasta llenarse, se hace cada vez más brillante y se encuentra en todo su esplendor justo después del anochecer. Cuando comienza las fases decrecientes también brilla mucho alta en el cielo, pero lo hace más tarde, cuando ya llevamos más tiempo durmiendo. Por eso, su influencia sobre los ritmos circadianos se hace más patente en las fases anteriores. Estos debían ser precisamente los días que nuestros antepasados aprovechaban para cazar o permanecer más activos, al contrario que en las noches de total oscuridad.
El autor principal del estudio, Leandro Casiraghi, explicó en un comunidaco que “presumimos que los patrones que observamos son una adaptación innata que permitió a nuestros antepasados aprovechar esta fuente natural de luz vespertina que se produjo en un momento específico durante el ciclo lunar”.
Fotografía de portada: Estero de la Cruz, Bahía de Kino, Sonora. Foto: MC Martín Bustillo-Ruíz
Por: M.C. Martín Bustillo-Ruiz
En el estero de la Cruz, ubicado junto a la población de Bahía de Kino Sonora, se realizan actividades de limpieza y recolección de basuras anualmente.
Este 2021, la cuarta Limpieza Anual en los Humedales del Estero de la Cruz se llevará a cabo el próximo 1 de febrero, desde las 7 de la mañana, con la participación de diversos organismos y de quienes se unan a la iniciativa.
También participa la Universidad de Sonora, la cual cuenta con el centro de investigación DICTUS junto al estero citado.
Las escuelas locales a nivel secundaria inducen a sus estudiantes mediante estas actividades de campo al cuidado de tan importante cuerpo de agua cuya importancia apenas se revela a muchos de ellos.
El lugar donde se realizará la limpieza es un humedal clasificado como sitio RAMSAR de acuerdo la convención de 1971, lo que le confiere mayor relevancia internacional y que trata sobre las acciones nacionales y de cooperación internacional para conservar y hacer uso racional de los humedales y sus recursos. Entre ellos las plantas halófitas como los manglaresque les confieren una de sus características más visibles.
Los esteros son vitales como hogar para muchas especies migratorias como las aves. Proveen de sitios de anidación y hábitats de alimentación para una gran variedad de plantas y animales acuáticos, incluyendo crustáceos como camarones y jaibas, ostiones y otros organismos marinos de interés comercial que en ellos pasan una etapa de sus ciclos de vida.
Ayudan a prevenir la erosión costera. Filtran contaminantes peligrosos. Reducen afectaciones por inundaciones durante tormentas. Son importantes destinos recreacionales para el turismo. Son cruciales para nuestro futuro y la salud de los océanos (National Oceanic Atmospheric Administration, NOAA).
Pelícanos sobre cajas de producción de ostión cultivado en estero de la Cruz. Foto: Por MC Martín Bustillo-Ruíz
La importancia de mantener los esteros libres de basura
Es importante tratar de minimizar el impacto de las actividades humanas en los esteros y sus hábitats, especialmente cuando se encuentran cerca de asentamientos humanos cuya basura muchas veces va a quedar en estos. Es el caso de Bahía de Kino.
En años recientes las cantidades de basura que se registran, mayormente plásticos de envases, es mayor. Afortunadamente cada vez son más personas las que participan esperando lograr una mayor conciencia ambiental en la población.