Estas son las 10 startups en las que los mexicanos quieren trabajar
En la primera edición mexicana de su lista ‘Top Startups’, LinkedIn dio a conocer a las 10 empresas emergentes más populares entre los candidatos laborales del país.
Para realizarla, la empresa se basó en factores como el crecimiento de los empleados, el interés en los anuncios publicados por la empresa, la interacción de los usuarios con ésta y el porcentaje de atracción de candidatos.
Natalia Fabeni, editora de noticias para América Latina de LinkedIn, dijo en un comunicado que las firmas del listado llaman la atención de los profesionales debido a su rápido crecimiento, a la forma en que están revolucionando su sector y la manera en que modifican la forma de vida y de trabajo de las personas.
Cabe destacar que el 80% de las start-ups que aparecen en la lista pertenecen al sector fintech, lo que destaca la relevancia de esta industria en el mercado laboral nacional, mencionó Fabeni.
Las 10 start-ups en las que quieren trabajar los mexicanos son:
Esta firma que ofrece financiamiento a emprendedores y pequeños negocios fue fundada en 2013 por David Arana. Actualmente tiene 272 colaboradores. Su plan para 2020 es abrir 100 plazas laborales para perfiles tecnológicos y 100 más en áreas de negocio, producto y comercial.
La plataforma en línea para comprar y vender autos usados creada en 2016 por Roger Laughlin y Carlos y Loreanne García Ottati, tiene 250 colaboradores a nivel global, de los cuales 215 están en México. Para trabajar en esta compañía no es necesario tener un título universitario, sino demostrar ambición y ganas de crecer.
La start-up que ofrece a los negocios un lector de tarjetas de crédito y débito está en busca de personas que se conviertan en un modelo a seguir. El objetivo para 2020 de Adolfo Babatz , quien fundó la empresa en 2012, es incorporar a más de 100 colaboradores en diversas áreas.
En 2012 Adalberto Flores y Leonardo de la Cerda fundaron esta empresa de microcréditos que hoy tiene 220 colaboradores, a los cuales no se les exigió poseer un título universitario, pero sí tuvieron que resolver una serie de retos en su entrevista de trabajo para demostrar sus habilidades.
Leo Fisher, Héctor Cárdenas y Cristina Randall fundaron esta empresa en 2011 para facilitar la recepción de pagos electrónicos en los negocios en línea . Actualmente tienen 100 colaboradores, pero su objetivo es aumentar este número en 20% con ayuda de la inversión de 13 millones de dólares que recibieron en marzo pasado.
La plataforma de crédito y arrendamiento para pequeñas y medianas empresas fue creada por Allan Apoj en 2014. En la start-up, donde laboran 207 trabajadores, se fomenta una cultura de innovación y se le da la oportunidad a cada integrante de emprender y comenzar retos desafiantes.
Esta empresa nace en 2018, cuando Courtney McColgan decidió ofrecer un software para automatizar la gestión de talento y la nómina de las compañías. Los 67 colaboradores que trabajan en la firma tienen la libertad de proponer y probar nuevos caminos, así se mantienen activos y contentos.
Pablo González, Ben Peters y Daniel Vogel lanzaron en 2014 esta plataforma que permite realizar transacciones con la criptomoneda bitcoin . El objetivo de la compañía con 71 empleados a nivel global, de los cuales 68 están en México, es crear entre 60 y 70 puestos laborales nuevos para 2020, principalmente en áreas de ingeniería y producto.
En 2015, Guillermo Villegas, Carlos Daniel Salinas y Laurène Maire lanzaron esta start-up que fabrica y comercializa colchones de alta tecnología a través de internet. Los 120 colaboradores que pertenecen a la plantilla laboral sobresalen por la capacidad de autocrítica y por buscar siempre mejores resultados.
La plataforma de préstamos de persona a persona fue creada por Vicente Fenoll en 2012. Actualmente tiene 168 colaboradores en su plantilla laboral, los cuales se caracterizan por tener la mente abierta hacia la evolución constante y no temen alzar la mano para proponer nuevas ideas y soluciones.
Nuestro México tiene una gran diversidad de ecosistemas que lo hacen un país único en cuanto a paisajes y entornos naturales, y por lo tanto, las oportunidades de expansión del turismo son amplias.
Jardines de México, en Cuernavaca, Morelos, es un sitio ideal para los amantes de la naturaleza. Es un lugar único, lleno de colores y con una gran variedad de especies de plantas.
Este jardín, catalogado como el más grande del mundo, se encuentra dividido por siete jardines temáticos: estilo japonés, italiano, laberinto ecuatoriano, tropical, cuatro primaveras, cactáceas y abanico de flores.
También hay un jadín infantil para que niñas y niños puedan jugar y aprender sobre el medio ambiente y la naturaleza.
Jardines de México es un sitio familiar ideal, diseñado para ser un jardín lleno de belleza y tranquilidad, el cual puede contemplarse y ser un escenario que invita a la tranquilidad, reflexión y paz mental.
Jardines de México cuenta con condiciones de clima excepcionales, y la riqueza necesaria para dar vida a este proyecto, que además tiene planes de construir un hotel con 150 villas y fundar la primera escuela de jardinería del país.
Este proyecto hecho por mexicanos está conformado por 51 hectáreas de terreno con un total de 193 millones de flores que se exhiben cada año.
Si deseas visitarlo, puedes hacerlo de lunes a domingo de 10:00 a 20:00 (horario de verano), y de 10:00 a 18:00 (horario de invierno). También puedes visitar su sitio oficial en el siguiente enlace: https://jardinesdemexico.com
Hermosillo es una ciudad de muchos matices. La capital del estado se caracteriza por sus colores, sonidos y sabores. Estos últimos se encuentran representados en la deliciosa gastronomía local, la cual ha ganado fama nacional e incluso internacional.
La crítica culinaria del diario Los Angeles Times, Patricia Escárcega, realizó un recorrido en Hermosillo para conocer de primera mano todos los platillos que se ofrecen en los diversos restaurantes y puestos de comida de la ciudad, a la que llamó «El Gran Tesoro Culinario de México«.
Luis Fernando Heras Portillo nos comparte esta crónica culinaria sonorense, publicada originalmente en el mencionado diario estadounidense.
Por Patricia Escárcega – Restaurant Critic
En la histórica colonia de Villa de Seris, un vecindario tranquilo al sur del río Sonora, en la ciudad de Hermosillo, Gregoria Guadalupe Fraga Yáñez pasa los fines de semana haciendo tortillas.
Yáñez, la experta en tortillas de Burros y Tortillas San Ramón -un puesto popular en un frondoso rincón de Villa de Seris- toma una bola de masa suave de una bandeja para hornear, y con un rodillo la aplana de forma similar a un plato.
Luego la estira con la mano y la envuelve sobre su antebrazo, donde cuelga como una sábana delgada y floja. Finalmente, la arroja a un comal caliente, una enorme cúpula de acero redondeada, construida a partir de una cuchilla de disco de tractor reutilizada (el uso de equipo agrícola reconfigurado es común en la cocción con fuego en Sonora). La tortilla cae sobre la cúpula con una precisión olímpica; la masa se infla y comienza a ampollarse.
Hecha de harina de trigo, sal, agua y manteca, y estirada hasta lograr una consistencia increíblemente delgada, una tortilla de Sonora provoca un placer efímero: uno es consumido por la sensación de comer algo inequívocamente grasoso, ligero y tierno; algo tan rico y finamente perfeccionado que casi puede sentirse cómo las neuronas se inflan de placer.
Una tortilla de agua se cocina en un comal, en Tortillas y Burros Doña Guille, en Hermosillo, México (Dania Maxwell / Los Angeles Times).
Yáñez hace las tortillas de harina de trigo finas y extra grandes, comúnmente conocidas como sobaqueras. El nombre inspira todo tipo de conjeturas. Una teoría popular señala que hace referencia al extravagante diámetro de las tortillas, que se extienden desde una axila a la otra. Sin embargo, algunos sonorenses consideran el término como peyorativo y prefieren llamarlas tortillas de agua o tortillas grandes.
Para Yáñez son tortillas de harina. Con un delantal manchado de harina, su cabello oscuro metido cuidadosamente en un gorro de ducha plástico, la mujer es solemne y educada; su ingenio natural se manifiesta cuando uno comienza a hacerle preguntas. “No llevo mucho tiempo haciendo esto”, dice, con una sonrisa irónica. “Sólo unos 20 años”.
Las tortillas de harina excepcionales son omnipresentes en Hermosillo. Se preparan en puestos ambulantes de comida en la carretera, en restaurantes lujosos especializados en carnes, y en todo tipo de casas de comida dentro del espectro. Las tortillas de harina locales incluso se venden en las tiendas de recuerdos del Aeropuerto Internacional General Ignacio Pesqueira García, donde los viajeros llenan sus bolsos con unos últimos preciados paquetes para llevar a casa.
Pero en Hermosillo hay mucho más que tortillas de harina, como si eso no fuera suficiente. Es una de las grandes ciudades culinarias subestimadas de México, y digna de una peregrinación gastronómica.
Esta metrópolis del desierto, seca, calurosa y de clase trabajadora, posee 800.000 habitantes y está situada a unas 220 millas al sur de Tucson. Es la capital de Sonora y el centro industrial y cultural del noroeste de México. La economía se nutre de automotrices, empresas de tecnología, agricultura y turismo local (la ciudad está a sólo una hora en auto de las playas y bahías del Mar de Cortés).
Hemosillo tiene una personalidad culinaria muy desarrollada y singular. Sus modernas prácticas alimenticias, moldeadas por el áspero pero fructífero desierto de Sonora, representan más de 500 años de culturas diferentes que se tocan entre sí.
En Los Asombrosos Sonoran Hot Dogs, en Hermosillo, se encuentra el «exagerado» (a la izquierda), cubierto con queso cheddar, mostaza, mayonesa y aros de cebolla crujientes; y el «asombroso», cubierto con aguacate fresco, mayonesa y güeritos de chile (Patricia Escárcega / Los Angeles Times).
Aunque técnicamente no es una ciudad fronteriza, Hermosillo ha sido durante mucho tiempo una incubadora convincente de la cocina fronteriza. Esta es la tierra del béisbol (recordemos que Fernando Valenzuela es oriundo de Navojoa, en el sur de Sonora), los quioscos de root beer (o zarzaparrilla), los restaurantes de sushi mexicano, los restaurantes chino-mexicanos (el legado de la fuerte inmigración china al norte de ese país) y tal vez de la comida más famosa de la zona fronteriza en la era moderna: el hot dog envuelto en tocino de Sonora.
También hay ‘carretas de dogos’ (puestos de perros calientes) dispersas por el campus de la Universidad de Sonora. La mayoría funcionan de noche; quien no pueda esperar a la hora de la cena, un sitio abierto durante todo el día es Hot Dog Los Asombrosos, donde se sirven perros calientes de Sonora en mullidos panes partidos al medio y toda una despensa repleta de ingredientes: aguacate, aros de cebolla, chiles güeritos, montañas de queso cheddar. Todo vale.
Incluso cuando sus perros calientes han ayudado a poner la palabra “Sonora” en la boca de los estadounidenses, la cocina clásica de ese estado es algo aparte. Justo al norte de los límites de la ciudad de Hermosillo, en el pueblo de San Pedro, Viva Sonora es una cápsula del tiempo culinaria. El restaurante, situado en lo que parece un jardín botánico, está comandado por la familia de Olimpia Cruz Puebla y Miguel Cruz Ayala, y tiene una filosofía clara:
preservar los sabores de la cocina tradicional del estado. Es el lugar correcto si se buscan grandes platos combinados de chile colorado casero (carne de res o cerdo guisada en salsa de ají rojo); tamales de elote; caldo de queso (la irresistible sopa de queso estilo sonorense); y burros rebosantes de machaca con papa. En las mañanas de los fines de semana, un tianguis (mercado al aire libre) surge en la avenida principal de San Pedro, donde pueden adquirirse ingredientes tradicionales de Sonora como el chiltepin, el chile nativo salvaje que aún adorna la mesa de muchas familias de ese estado.
Miguel Cruz Ayala (a la izquierda) y su hija, Olimpia Cruz Puebla, en el Restaurante Viva Sonora. Ayala abrió el lugar de comidas en 1995 (Dania Maxwell / Los Angeles Times).
En su forma más básica, la cocina clásica de Sonora son las tortillas de harina y la carne. Los misioneros jesuitas trajeron el ganado, el trigo y el cristianismo a esta parte del mundo en el siglo XVII. La carne ha sido una obsesión regional desde entonces. La carne asada es religiosa en Hermosillo: se come en rodajas finas, sazonada y asada sobre carbón de mezquite; se encuentra en todos los rincones de la ciudad y todos tienen un favorito. Asadero El Leñador, en la Colonia El Centenario, no es lujoso, pero la carne asada allí es representativa de lo que se encuentra en muchos restaurantes de rango medio: costilla asada a la parrilla de mezquite, ligeramente carbonizada y servida con todos los complementos -cebollas verdes asadas enteras, tortillas de harina y frijoles pintos con queso fresco-.
Hermosillo también es el hogar de algunos de los asadores más venerables del norte de México, incluido el emblemático Restaurante Palominos, un clásico desde 1973. Otro de los templos más elegantes de carne de la ciudad es Sonora Steak, un restaurante en la Colonia Pitic donde las costillas se cortan y se pesan directamente en la mesa.
La obsesión de los sonorenses con la carne de res es palpable en el Mercado Municipal, el bazar central de carne y productos de la ciudad, que ha estado en funcionamiento durante más de 100 años. Los puestos están llenos de carniceros locales, muchos de ellos son equipos familiares multigeneracionales, que cortan enormes trozos de carne a plena vista.
Incluso si uno no desea comprar para una próxima barbacoa, el mercado es el lugar adecuado para recuperar fuerzas cuando se tiene hambre. Los puestos de comida están llenos de especialidades regionales: chimichangas delgadas y crujientes, que no se parecen en nada a la variedad al norte de la frontera; guisados de gallo pinto ideales para calentar el cuerpo; y comida de mar, como el caldo de cahuamanta, el famoso estofado de mantarraya y camarones de Sonora. Una buena versión se vende en Mariscos Naranjeros Home Team, un restaurante que lleva el nombre del popular equipo de béisbol de la Liga Mexicana del Pacífico. El lugar familiar ha estado en el mercadillo durante casi dos décadas. Un tazón de cahuamanta de este sitio sienta como una medicina antigua y familiar: caliente, magníficamente salada y más que reconfortante.
El guiso de Cahuamanta se sirve en el puesto de comida Mariscos Naranjeros Home Team, en el Mercado Municipal. El plato, típico de Hermosillo se prepara con mantarraya y camarones (Dania Maxwell / Los Angeles Times).
La pasión por la carne de Hermosillo -y del norte- no siempre ha jugado a su favor, independientemente de la popularidad de la carne asada. Hay una cita sobre el norte, atribuida al escritor y filósofo mexicano de principios del siglo XX José Vasconcelos, que dice: “La civilización termina donde comienza la carne asada”. Aunque desde entonces fue descartada como una mala interpretación (Vasconcelos probablemente estaba escribiendo sobre un viaje a Querétaro en el centro de México), el sentimiento capta ese real esnobismo que la cultura norteña -y, por extensión, la dignidad de Hermosillo como destino- ha soportado durante décadas.
Con un fuerte patrimonio vaquero y ganadero, y un aislamiento relativo del resto de México, la ciudad tiene una reputación de provincialismo. “La gente cree que todos somos vaqueros aquí», afirma Sergio Robles durante una cena en Mochomos Fusión Sonorense, un exclusivo restaurante de carnes y mariscos al estilo de Sonora, en el ajetreado bulevar José María Morelos.
Como muchos hermosillenses jóvenes y relativamente ricos, Robles, un estudiante universitario, habla inglés con fluidez y ha pasado un par de semestres al norte de la frontera, en su caso estudiando en la Universidad de Arizona y en la Universidad Estatal de Arizona «[Otros mexicanos] piensan que todavía montamos nuestros caballos por la calle”, se ríe. “Ellos piensan que todos aquí son dueños de un rancho. Pero Hermosillo ha crecido mucho”.
Robles señala la creciente escena de la cerveza artesanal de Hermosillo, que se puede degustar en Buqui Bichi Brewing, la cervecería más antigua de la ciudad, y el nuevo patio de food trucks al aire libre de la ciudad y parque cervecero, el Parque La Ruina. Los fanáticos de la cerveza artesanal también se reúnen en Espuma Artesanal en el centro histórico, un lugar amistoso y discreto para degustar cervezas mexicanas regionales.
Pero el corazón de la cultura bebedora de Sonora es la famosa espirituosa nativa de la región: la bacanora.
Genaro Solís llena coyotas con jamoncillo, hechas con leche y azúcar, en Coyotas Doña María, en Hermosillo, México. Solis hace alrededor de 1,500 de estos pasteles tradicionales de Sonora, diariamente (Dania Maxwell / Los Angeles Times).
Este ‘mezcal casero’ está envuelto en la tradición de los vetados: la bacanora fue prohibida en el estado durante la mayor parte del siglo XX por el gobierno conservador de Sonora, y todavía hay algo emocionante en el hecho de tomar un sorbo de la provisión escondida del abuelito (claro, es necesario conocer al abuelo de alguien para probar una de esas versiones).
Una forma más fácil de conseguirlo es en Bacanora de Sonora, una pequeña tienda con bacanora de alta calidad, que incluye variedades añejas, un poco más suaves al paladar. También hay una gama más pequeña en la cadena de tiendas de vinos La Cubiella, y si sólo se quiere degustar, la mayoría de los restaurantes especializados en carnes de la ciudad tienen botellas.
Al igual que la bacanora, las coyotas -pasteles planos y redondos de trigo, rellenos tradicionalmente con piloncillo (azúcar morena mexicana) y jamoncillo (similar al dulce de leche pero con nueces) y cocido en horno de leña son sinónimos de la cultura gastronómica sonorense. Villa de Seris, es un barrio tranquilo y mayormente residencial, ubicado al sur de un tramo seco del río Sonora, alberga varias panaderías familiares que se especializan en coyotas.
Coyotas recién horneadas se enfrían en una bandeja, en Coyotas Doña María, en Villa de Seris, la histórica colonia en Hermosillo que alberga varias panaderías especializadas (Dania Maxwell / Los Angeles Times).
Coyotas Doña María es una de las productoras más antiguas y famosas de la ciudad; tiene una tienda de regalos con coyotas empacadas y quizá la selección más grande de todas las panaderías: todo, desde los rellenos estándar (piloncillo y jamoncillo) hasta sabores más difíciles de encontrar, como higos, fresas y coco. Coyotas Doña Coyo, más pequeño pero con buena fama, en la calle Alfonso Durazo, es el lugar ideal para disfrutar de coyotas recién horneadas. Entrar en la tienda diminuta y débilmente iluminada puede parecer una incursión; los vendedores suelen estar horneando en la cocina de atrás, pero vale la pena pasar un rato en el mostrador para disfrutar de una de sus coyotas dulcemente masticables.
Si puede resistirse a comerla de inmediato, es agradable caminar con una coyota en la mano hasta la Plaza Zaragoza, en el centro histórico de la ciudad, donde las parejas adolescentes coquetean a la sombra del gran quiosco de la plaza. Cafeterías amigables y llenas de hipsters aparecen por todas partes en la zona. Durante los veranos, largos y terriblemente calurosos, el termómetro puede caer hasta 20 maravillosos grados al anochecer. Ahí es cuando la plaza cobra vida fuertemente. Familias de las colonias cercanas emergen de sus hogares para socializar y pasear a sus perros por las calles empedradas. Los vendedores -que ofrecen de todo, desde joyería hecha a mano hasta raspados y dulces pirulines, bordean el perímetro de la plaza. Si hay algo mejor en Hermosillo que comer, eso es estar parado ahí al atardecer, viendo cómo el sol ardiente se desvanece sobre las torres de la catedral.
Comer, beber y comprar en la capital de Sonora
Carne con chile colorado -carne de res guisada en salsa de chile rojo- se sirve con arroz, frijoles y tortillas en Viva Sonora. El restaurante, en el pueblo de San Pedro, se especializa en platos tradicionales de Sonora (Dania Maxwell / Los Angeles Times).
Mercado Municipal. El mercado central de carne y productos de la ciudad es un gran destino para los tacos de cabeza; chimichangas increíblemente crujientes; desayunos con machaca y abundantes tazones de caldo de cahuamanta bien caliente. Av. Plutarco Elías Calles 26, Centro.
Viva Sonora. Ubicado a unas nueve millas al norte de Hermosillo, en el pueblo de San Pedro el Saucito, el restaurante sirve platos tradicionales de Sonora como carne con chile, carne asada, machaca, tamales de elote, costillas adobadas y tortillas de harina hechas a mano. Ures SN, San Pedro El Saucito.
Burros y Tortillas San Ramón. Este puesto de comida vende excelentes tortillas de agua y un delicioso surtido de carnes a las brasas. No encontrará “burritos” (en diminutivo) ahí, sino los especímenes sonorenses, de gran tamaño, conocidos como burros. Alfonso Durazo No. 6, Villa de Seris.
Los Asombrosos Hot Dogs. Este sitio especializado en perros calientes del vecindario cuenta con salchichas envueltas en tocino y colocadas en panecillos artesanales, que se completan con ingredientes como queso, frijoles y aros de cebolla, además de una barra de condimentos donde se puede servir a gusto de todo. Olivares 183 Esq. Manuel M. Dieguez, Olivares.
Asadero El Leñador. Este restaurante, ideal para grupos, se especializa en platos enormes de costillas a la parrilla, servidas con cebollas asadas, frijoles y tortillas. Bulevar. Luis Donaldo Colosio 168, Centenario.
Restaurante Los Palominos. Este asador de alta gama sirve cortes de primera calidad al estilo sonorense desde 1973. El restaurante es conocido por sus paquetes: cenas con carne a la parrilla de tamaño familiar, servidas con frijoles maneados (frijoles refritos con queso y especias). Galeana 72, Villa de Seris.
Reforma 255. Un sitio de moda para disfrutar de un brunch que incluye clásicos del desayuno sonorense, como lorenzas (tortillas de maíz crujientes y abiertas, con chorizo de pavo y queso fundido) y una excelente machaca de carne con huevos. Calle de la Reforma 255, El Centenario.
Mochomos. Este exclusivo restaurante de carnes y pescados sirve versiones actualizadas de los clásicos de Sonora. Pruebe los camarones en salsa de bacanora, o la especialidad de la casa llamada también mochomos: carne de res finamente rallada y cocida crujiente. Bulevar José María Morelos 647, Bachoco.
Coyotas Doña Coyo. Una pequeña tienda familiar en el distrito de las panaderías de coyotas de Villa de Seris, vende pasteles de harina de trigo recién horneados. Calle Alfonso Durazo A. 22, Villa de Seris.
Coyotas Doña María. La panadería de coyotas más grande y popular en Hermosillo ofrece esos clásicos pasteles en una gran variedad de sabores. Sufragio Efectivo 37, Villa de Seris.
Bacanora de Sonora. Esta pequeña tienda de lujo se abastece regularmente con bacanora de alta calidad, incluidas las variedades añejas. José María Yañez 40 B, Centro.
Rancho “Los Mezquites” Don Kiko e Hijos. Esta tienda en la carretera, justo al norte de los límites de la ciudad de Hermosillo, se especializa en productos alimenticios regionales que incluyen una buena selección de pimientos chiltepin secos y machaca deshidratada. Carretera Hermosillo, Moctezuma, San Pedro el Saucito.
Buqui Bichi Brewing. La primera cervecería artesanal y bar de la ciudad sirve cervezas elaboradas con ingredientes característicos del norte de México, incluidas algunas con naranja, piloncillo y café tostado local. Bulevar Eusebio Francisco Kino 69 Local 1, 5 de Mayo.
Parque La Ruina. Un patio de comidas y parque cervecero, este popular sitio al aire libre atrae a hermosillenses de todas las edades. Eusebio Francisco Kino 9001, Cruz Gálvez, Centro.
Alcanzar el puesto en la compañía que deseas o simplemente conseguir un empleo dependerá, en gran parte, de la manera en la que plasmes tu experiencia y habilidades en tu curriculum.
Y aunque la elección de los candidatos depende de muchos otros factores, es importante que la parte que nos corresponde a nosotros sea impecable y logre reflejar nuestro potencial.
Sin embargo, si el curriculum no cuenta con los elementos necesarios, tiene errores ortográficos o datos falsos, esto podría provocar que des una mala impresión, y por lo tanto, mala percepción de tu imagen profesional.
Para evitar esto, te compartimos algunos errores a los que hay que poner especial cuidado, compartidos por Cristina Sánchez de Forbes España.
1. Errores gramaticales
Los errores ortográficos y gramaticales puede percibirse como producto de la escasa formación académica de la persona que lo envía, o bien, como una falta de interés que puede ser compartida por el responsable de leer tu currículum.
2. Enlaces inapropiados
Si no eres cuidadoso con el contenido de tus redes sociales ni sueles publicar temas relacionados con tu ámbito de trabajo, ahórrate incluir enlaces a tu Instagram o a tu Twitter. Aunque hay trabajos que pueden requerirte una cuenta en alguna red social, es preferible omitirla si tu perfil no es apto para el puesto. Evita riesgos.
3. Mentiras ‘piadosas’
No es conveniente incluir más de lo que realmente sabemos hacer, pues las personas tarde o temprano acabarán descubriéndolo. Es preferible ser honesto y mostrar tu verdadera experiencia, así como también tus ganas de aprender.
4. Información sobre el sueldo
Incluir información sobre el salario de los trabajos que desempeñas o has desempeñado es totalmente innecesario y puede desalentar a nuestros posibles contratantes. Tampoco debes añadir cuáles son tus expectativas salariales, pues la intención de un currículum es mostrar tu experiencia profesional y tus habilidades. Mejor trata ese tema durante la entrevista.
5. Tipografía informal
Deja la creatividad para la exposición de tu trayectoria y habilidades y no tanto para los tipos de fuente de Word. Un currículum bien diseñado puede llamar la atención de la empresa, pero hay quienes apuestan por tipografías originales o más elegantes que sin embargo pierden legibilidad. Es preferible utilizar las fuentes sencillas que vienen por defecto en Word.
6. No hacer mención a tus habilidades o experiencias
Asegúrate de que tus habilidades y experiencias profesionales estén estructuradas de manera clara, concisa y en puntos fáciles de identificar.
7. Incluir lo que no sabes hacer
No confundamos el ser honesto y, en su caso, reconocer falta de experiencia con mencionar todo lo que no sabemos hacer. No debemos ser negativos, y dado que el currículum se irá construyendo conforme a nuestra vida laboral, es preferible mostrar predisposición a seguir aprendiendo antes que una actitud tan derrotista.
8. Formato sin sentido
El formato creativo, en especial para puestos de diseñador o publicista, puede ser un punto a nuestro favor, pero normalmente la mayoría de los sectores valorarán un formato estándar donde la información se reduzca a una cara legible y bien estructurada.
9. Incluir experiencias totalmente irrelevantes
Añadir experiencias que no aportan nada a tu candidatura resta, y pueden suponer el aterrizaje de tu currículum en la pila del “no”.
En México, el talento de los jóvenes es reconocido a nivel internacional, pues cada vez más buscan involucrarse en proyectos en los que pueden desarrollar sus capacidades y destrezas.
Recientemente, un grupo de estudiantes del Colegio de Educación Profesional Técnica (CONALEP) de Aguascalientes fue seleccionado para visitar la sede de la NASA en Houston, Estados Unidos, como parte de una serie de incentivos por su destacado desempeño académido.
Los ocho alumnos que conforman dicho equipo participaron en la Competencia Nacional de Robótica del CONALEP, obteniendo los mejores resultados.
Los talentosos jóvenes son Brandon Villalobos, Noé López, Christian Figueroa, Raúl Gallegos, Orlando Escoto, Sebastian Martínez, Juan de Dios Martínez y Misael Esquivel.
Además de este viaje, los estudiantes serán asesorados para tramitar becas y programas de movilidad estudiantil internacional.
Además de este equipo de robótica, en los últimos años, varios jóvenes han logrado acudir a la NASA y conocer sus instalaciones.
Por ejemplo, el pasado mes de abril, un equipo de estudiantes envió a la Estación Espacial Internacional su investigación sobre una microalga roja dentro de una roca, cuya finalidad es experimentar sobre la teoría de la Panspermia.
De igual manera, a finales de julio de 2019, llegó a la NASA el primer nanosatélite mexicano AztechSat-1, que tiene como objetivo labores de interconexión y construir tecnologías nacionales en materia espacial.
Apple lanzó el pasado jueves su plataforma Apple Music para la web, ideal para quienes prefieren la navegación desde un navegador en una PC en lugar de una aplicación para dispositivos móviles.
Si bien ya se ofrecía una experiencia de Apple Music en el ordenador, carecía de algunas funciones indispensables. Ahora es posible reproducir pistas, realizar búsquedas, acceder a tu librería, a las listas de reproducción o la Radio, entre otras.
Esta versión ya se encuentra disponible para descarga y es una prueba beta, similar a la app de Apple Musicque se lanzará para las computadoras Mac a finales del 2019.
La compañía anteriormente ha creado versiones web de otros de sus servicios como Apple News+ y Apple TV+.
En Sonora Star buscamos difundir todos los esfuerzos que promuevan el cuidado a la naturaleza, principalmente aquellos que se realicen en Hermosillo y en todo Sonora, con el objetivo de provocar que cada día en más municipios de nuestra entidad y de México se hagan importantes aportaciones a favor del medio ambiente. Salvar al planeta debe ser una lucha diaria, nos dice Sebastián Antonio Heras Gastélum, un joven con vocación ecológica y ganas de aportar a su comunidad, y para ello comparte este artículo sobre importantes jornadas de reforestación llevadas a cabo en la capital del estado.
Este domingo, ciudadanos y activistas ambientalistas realizaron una jornada de reforestación de alrededor de 330 árboles en 8 camellones ubicados en los bulevares Morelos y Progreso, al norte de la ciudad de Hermosillo.
Carolina Reyes Larios, integrante de la empresa Grass Masters, afirmó que uno de los elementos fundamentales durante la planeación de la jornada fue la selección de los árboles, pues era necesario que fueran regionales, por lo que se eligieron tepehuajes y mezquites.
Indicó que se realizaron adecuaciones a la tierra para retener agua y que el árbol pueda tener acceso a ella, además de destacar el valioso apoyo del personal de Parques y Jardines.
Reyes Larios añadió que pasados jueves 5 y viernes 6 de septiembre, se plantaron 120 árboles, lo que suma un total de 450 árboles con la jornada de este domingo 8 de septiembre.
Ciudadanos opinan
Marcia Rodríguez dijo que este tipo de actividades ayudan para que el planeta pueda sobrevivir, pues también se contribuye al cuidado del agua al plantar árboles regionales que no requieren de tanto líquido para crecer.
Jorge Bojórquez destacó la importancia de las jornadas de reforestación para que Hermosillo pueda tener áreas verdes, indicando que lo que se pueda aportar será de mucha ayuda.
Andrómeda Yáñez mencionó que estasacciones a favor del medio ambiente también sirven como una gran enseñanza para las futuras generaciones acerca de cómo cuidar nuestro planeta Tierra.
Hillary Platt detalló que plantar árboles contribuye a reducir la temperatura ambiental, siendo esto muy importante para Hermosillo, pues las altas temperaturas se sienten la mayor parte del año.
La etiqueta o fecha de caducidad en los alimentos tiene tres finalidades: indica el tiempo de exhibición del producto en las tiendas, la fecha estimada en la que el producto alcanzará su límite de frescura o sabor, e informar al consumidor la duración del producto.
En ocasiones nos hemos encontrado con productos cuya fecha de caducidad ya ha expirado. Algunos los desechan y otros optan por darles una oportunidad y los comen. Pero, ¿qué es lo más adecuado?
Alimentos perecederos
Se debe tener mucho cuidado con productos perecederos, como la carne, lácteos, huevos y frutas, pues se ven involucradas bacterias y enfermedades.
Alimentos no perecederos
Muchos de estos alimentos, como salsas, enlatados, azúcar o pastas, pueden ser seguros para comer, pero es posible que ya hayan perdido algunas de sus propiedades nutrimentales y de sabor. Los alimentos que se encuentran más lejanos a su fecha de caducidad pueden tener un mejor sabor que los alimentos más viejos, pero esto no quiere decir que sean dañinos para la salud.
Para conservar mejor los alimentos, se recomienda:
Azúcar
Durará por mucho tiempo mientras la humedad no penetre en ella
Granos, pasta y frijoles
Puedes guardarlos mucho más allá de la fecha de caducidad si estos no tienen mal olor.
Harina
Es un producto duradero que puedes consumir después de la fecha de caducidad.
Galletas
Este producto debe consumirse en cuanto antes. Una vez que se abre el paquete deben consumirse, no porque te hagan daño pero porque se humedecerán.
Mermeladas o Jarabes
Los frascos abiertos de mermelada pueden durar mucho tiempo a menos que se desarrolle moho. Sin embargo, si ves moho, no intentes quitarlo; desecha todo el frasco porque el moho invisible puede haberse extendido por todo el producto.
Condimentos
Catsup, salsas picantes y aderezos contienen conservadores para prevenir el crecimiento de moho. Refrigera todos estos productos una vez abiertos.
Sal, pimienta y bicarbonato
La sal y el bicarbonato de sodio tienen una vida útil ilimitada, pero el polvo para hornear eventualmente perderá su poder de fermentación.