En portada: “Cathedral in the Desert”, Jay Huang, 2021. El monumento natural en Glen Canyon, Utah, Estados Unidos, normalmente está escondido a poco más de 30 metros bajo el agua.
En el marco de la cumbre climática COP26 que se celebra en Glasgow, Escocia, la Chartered Institution of Water and Environmental Management (CIWEM) y la plataforma Waterbear anunciaron a los ganadores del concurso internacional Fotógrafo Ambiental del Año 2021, en asociación con Nikon Europa y Arup.
Las fotografías ganadoras fueron elegidas entre más de 7,000 imágenes enviadas desde más de 120 países de todo el mundo, mismas que los organizadores del concurso destacan que “cuentan las historias de la crisis climática y ecológica y de las personas que se enfrentan a este desafío”.
El fotógrafo español Antonio Aragón Renuncio logró obtener el máximo premio del certamen por su foto titulada “Los hijos de la marea creciente”, que muestra a un niño durmiendo dentro de su antigua casa, destruida por la erosión costera en la playa de Afiadenyigba, en Ghana. La foto destaca el aumento del nivel del mar que sufren países de África occidental, lo que ha obligado a miles de personas a abandonar sus hogares.
“The Rising Tide Sons”, Antonio Aragón Renuncio, 2019
El premio Fotógrafo Joven Ambiental del Año fue otorgado a Amaan Ali, de la India, por su obra titulada “Inferno”, que muestra a un niño luchando contra los incendios forestales de un bosque cerca de su casa en Yamuna Ghat, Nueva Delhi.
“Inferno”, Amaan Ali, 2021
Otros ganadores fueron elegidos en cinco categorías:
Ganador de la categoría Medio Ambientes del Futuro: “Flood” (Inundación), de Michele Lapini, tomada en el río Panaro, Nonantola, Módena, Italia.
“Flood”, Michele Lapini, 2020
Ganador en la categoría Ciudades Sostenibles: “Net-zero Transition – Photobioreactor” (Transición a cero emisiones netas – fotobiorreactor), de Simone Tramonte, tomada en Reykjanesbær, Islandia.
Ganador en la categoría Acción Climática: “The Last Breath” (el último aliento), por Kevin Ochieng Onyango, tomada en Nairobi, Kenia.
“The Last breath”, Kevin Ochieng Onyango, 2021
Ganador en la categoría Agua y Seguridad: “Green Barrier” (Barrera verde), de Sandipani Chattopadhyay, tomada en el río Damodar, Bengala Occidental, India.
“Green barrier”, Sandipani Chattopadhyay, 2021.
Ganador en la categoría Resiliencia: “Survive for Alive” (Sobrevivir para vivir), de Ashraful Islam, tomada en Noakhali, Bangladesh.
Durante milenios, los pozos escalonados trajeron agua dulce a los pueblos sin acceso a ella y existieron también como piezas de herencia cultural durante mucho tiempo, para después ser abandonadas. Ahora, este sistema comienza un nuevo capítulo ensu historia.
Después de que los sistemas modernos de alcantarillado y riego los hicieran obsoletos, los pozos escalonados tienen una nueva oportunidad de uso tras la sequía extrema que sufre la India.
Los pozos escalonados son pequeñas trincheras revestidas de piedra que capturan el agua de lluvia y rellenan las aguas subterráneas. Algunos de ellos son piezas de arquitectura, como el Chand Baori en Rajasthan, un sitio nombrado Patrimonio Mundial que consiste en una pirámide inversa escalonada que fue excavada directamente en el suelo y revestida por 3,200 escalones colocados en escaleras simétricas.
Chand Baori, India
Sin emabrgo, los pozos escalonados, una vez restaurados, todavía funcionan tan bien como lo hicieron hace miles de años, y diferentes regiones del país asiático buscan añadirlos a sus sistemas hidrológicos para enfrentar las consecuencias de la sequía.
“Es irónico que se hayan ignorado los pozos escalonados, considerando lo maravillosamente eficientes que fueron en el suministro de agua durante casi 1,500 años”, dijo Victoria Lautman, autora del libro The Vanishing Stepwells of India.
“Ahora, gracias a los esfuerzos de restauración, los pozos escalonados completarán su ciclo”, añadió.
Hasta el momento 15 pozos han sido restaurados o considerados para ser restaurados en la ciudad de Delhi. El costo total de la restauración se estima en 60 mil dólares, pero suministrará hasta 33 mil galones de agua a la ciudad. Por otra parte, el pozo escalonado de Toorji en Jodhpur, una antigua ciudad guerrera ubicada en el borde del desierto de Thar, contribuirá con la asombrosa cantidad de 6.2 millones de galones.
La Gram Bharati Samiti (Sociedad para el Desarrollo Rural), una organización sin fines de lucro en el distrito de Jaipur de Rajasthan, ha restaurado siete pozos escalonados en varias aldeas, permitiendo el acceso al agua para 25,000 personas.
La adición de un pozo escalonado tradicional al suministro de agua de un estado también revive las características arquitectónicas de la India que se remontan a la civilización del valle del Indo de 2500 a. C. A su vez, generan ingresos turísticos y pueden servir en ceremonias religiosas como pozas para nadar.
Los escalones conducen hasta el fondo del pozo, que a medida que se va agotando, continúan permitiendo el acceso al agua que se encuentra debajo. Por ello, los pozos escalonados también canalizan la lluvia hacia las fuentes de agua subterránea mejor que los ríos, lo que significa que incluso si nadie extrae agua, continuarán proporcionando agua a la comunidad.
En los últimos años, la necesidad del uso de vehículos eléctricos o de cero emisiones se ha convertido en un tema prioritario tanto para los gobiernos de todo el mundo como para las grandes automotrices.
Ante ello, compañías como Ford, General Motors y Volkswagen han anunciado que dejarán de fabricar autos que utilicen combustibles fósiles, pues se les considera uno de los principales emisores de dióxido de carbono (CO2), el principal gas de efecto invernadero causante del cambio climático. Solo en 2020, los autos de pasajeros produjeron aproximadamente tres mil millones de toneladas métricas de CO2 a nivel mundial.
Ahora, es el turno de los gobiernos de hacer lo propio. En el marco de la cumbre climática COP26 que se celebra en Glasgow, Escocia, 32 países y seis importantes fabricantes de automóviles firmaron una declaración conjunta para dejar de utilizar combustibles fósiles.
En un comunicado, el gobierno británico, anfitrión de la conferencia, informó que el objetivo es que el mundo esté libre de emisiones tanto por parte de los autos particulares como comerciales ligeros para 2040.
Para lograrlo, las naciones acordaron trabajar para que todas las ventas de automóviles nuevos y vehículos comerciales ligeros sean de cero emisiones a nivel mundial para 2040 y en los principales mercados para 2035.
Entre los países firmantes se encuentran México, Reino Unido, Canadá y Dinamarca. Mientras que entre los fabricantes que firmaron el acuerdo están Ford, Mercedes-Benz, Jaguar Land Rover, Volvo, BYD Auto, General Motors y otros.
Si bien el denominado Acuerdo de Glasgow sobre Emisión Cero de Vehículos fue firmado por más de 100 entidades, entre las que figuran también ciudades, regiones, flotas comerciales e inversores, los tres mayores mercados -Estados Unidos, China y Japón-, así como España, Alemania y Francia no se adhirieron de momento.
Según la presidencia de la COP26, este acuerdo deja claro que los países y las empresas que no logren electrificar rápidamente su fabricación de automóviles durante esta década simplemente perderán su actual cuota de mercado frente a los competidores.
Los países firmantes representan casi el 15 % del mercado mundial del automóvil, lo que se traduce en 11.5 millones de vehículos.
El transporte representa una quinta parte de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, de las cuales el 89% corresponde al transporte por carretera.
La electrificación del transporte por carretera es vital para reducir a la mitad las emisiones de carbono en esta década, a fin de estabilizar el calentamiento global en 1.5 grados centígrados.
Con los ojos del mundo puestos en la cumbre climática COP26 de la ONU en Glasgow, las estrategias para descarbonizar la infraestructura energética son un tema en tendencia. Sin embargo, algunos críticos de las energías renovables cuestionan la confiabilidad de estos sistemas que dependen de recursos intermitentes.
Ante ello, un estudio reciente realizado por científicos de Estados Unidos y China reveló que la mayor parte de la demanda actual de electricidad de naciones avanzadas e industrializadas puede satisfacerse mediante una combinación de energía eólica y solar.
La investigación, publicada en la revista científica Nature Communications, requirió el análisis de la demanda de energía por hora de 42 países en los últimos 39 años. Descubrieron que la transición hacia recursos energéticos renovables puede ser más fácil para los países más grandes y de latitudes más bajas, mismos que pueden depender de la disponibilidad del sol durante todo el año.
Se encontró que los sistemas renovables más confiables se basan, en gran medida, en el viento y que podían satisfacer la demanda de electricidad en los países estudiados del 72% al 91%. Al mezclar 12 horas de energía almacenada, la cifra aumentó del 83% al 94%.
No obstante, a pesar de las cifras positivas, los investigadores de la Universidad de California, de la Universidad de Tsinghua en China, de Instituto Carnegie y del Instituto Tecnológico de California advirtieron que incluso en un sistema que cumple con el 90% de las necesidades energéticas de un país, pueden presentarse cientos de horas de demanda insatisfecha anualmente.
“La energía eólica y solar podrían satisfacer más del 80% de la demanda en muchos lugares sin necesidad de cantidades alocadas de almacenamiento o capacidad de generación en exceso, que es el punto crítico”, dijo Steve Davis, coautor del estudio y profesor de la Universidad de California en Irvine.
“Pero dependiendo del país, puede haber muchos períodos de varios días a lo largo del año en los que parte de la demanda deberá satisfacerse mediante el almacenamiento de energía y otras fuentes de energía no fósiles en un futuro sin emisiones de carbono”, agregó.
Los investigadores también encontraron que la masa terrestre es un factor importante en términos de confiabilidad. Los países con las áreas terrestres más grandes, como Canadá, tenían los sistemas solares y eólicos más confiables.
Los países más pequeños en regiones como Europa, sin embargo, no tienen la misma ventaja. Los investigadores dicen que la cooperación entre naciones en términos de compartir energía puede ayudar a solucionar problemas potenciales.
En el maro de la cumbre COP26, 450 grandes firmas financieras anunciaron su compromiso de invertir 130 billones de dólares (aproximadamente 2,644.2 billones de pesos mexicanos) para apoyar la transición hacia una economía descarbonizada para 2050.
Con ello, el compromiso de la llamada Alianza Financiera de Glasgow hacia las Cero Emisiones Netas duplicó los 70 billones de dólares comprometidos desde el pasado mes de abril.
Los participantes tendrán que diseñar planes de financiación verde basados en la ciencia y fijarse metas intermedias para 2030.
Al respecto, el exgobernador del Banco Central de Inglaterra y responsable de finanzas climáticas de la ONU, Mark Carney, señaló que el compromiso marca ‘un hito’ en la historia de la contribución privada hacia una economía global sin emisiones de dióxido de carbono (CO2).
“Los 130 billones (…) es más de lo que se necesita para la transición global hacia las cero emisiones netas”,declaró Carney ante la COP26 de Glasgow.
“lo que escuchan hoy es que el dinero está aquí, pero el dinero necesita proyectos alineados con las cero emisiones”, agregó.
La financiación recientemente anuciada espera ayudar a superar uno de los más grandes desafíos: lograr que las temperaturas globales se no suban más de 1.5 grados Celsiud a final de este siglo.
Al compromiso de los 130 billones de dólares se han sumado instituciones financieras que operan en varios países.
Sin embargo, el anuncio ha sido criticado por organizaciones ecologistas debido a que los bancos que forman parte de esta iniciativa rechazaron el mes pasado una hoja de ruta diseñada por la Agencia Internacional de la Energía para detener la financiación de nuevos proyectos de gas, petróleo y carbón.
Portada: Planta generadora de energía eólica de KenGen en Ngong, Kenia. Foto: KenGen
A medida que el mundo avanza hacia la descarbonización de la industria energética, Kenia inspira y pone el ejemplo al anunciar que el 92.3% de la energía consumida en el país durante 2020 se generó a partir de fuentes renovables, y va en camino a alcanzar el 100%.
De acuerdo con la última Encuesta Económica de la Oficina Nacional de Estadísticas de Kenia (KNBS), el año pasado se generó un total de 11,466.9 gigavatios-hora (GWh), de los cuales el 44% fue a partir de energía geotérmica, el 36% de la hidroeléctrica, 11% energía eólica, 7% en centrales térmicas, seguido de algunas fuentes solares a escala de servicios públicos y otras fuentes al 1% cada una.
Además, el documento destacó que el Gran Valle de Rift de Kenia tiene un potencial geotérmico estimado de 10,000 megawatts (MW), lo que coloca al país en una excelente posición para alcanzar el 100% de energías renovables. A medida que su economía crece, la electricidad generada a partir de la geotermia puede ser un ancla clave.
En 2020, el país registro un leve crecimiento en la mayoría de las principales fuentes de generación eléctrica, con la geotermia aumentando un 4.2% y la capacidad solar un 3%. Se espera que la generación de energía solar aumente en Kenia, pues actualmente solo contribuye con el 1% de la generación total.
En los últimos cinco años, el mercado solar de los sectores comercial e industrial ha crecido muy rápido en el África subsahariana. En Kenia, este sector es el segmento solar de mayor crecimiento, con alrededor de 50 MWp instalados en diciembre de 2020.
El descenso de las poblaciones de aves en el hemisferio norte ha provocado que los bosques, campos y montañas sean cada vez más silenciosos debido a la ausencia del canto de las aves.
Así lo demostro un estudio publicado en Nature Communications, donde un equipo de investigadores de la Universidad de East Anglia (UEA) reconstruyó los paisajes sonoros de más de 200 mil lugares en los últimos 25 años. Con la información recopilada, desarrollaron una nueva técnica que que combina los datos de seguimiento de aves de la ciencia ciudadana con grabaciones de especies individuales en la naturaleza.
De acuerdo con los investigadores, el propósito del estudio es aumentar la conciencia de estas pérdidas de forma tangible y relacionable y demostrar su posible impacto en el bienestar humano.
Para reconstruir los paisajes sonoros, se combinaron los datos de los recuentos anuales de aves de los sitios de North American Breeding Bird Survey y Pan-European Common Bird Monitoring Scheme con las grabaciones de más de 1,000 especies de Xeno Canto, una base de datos online de cantos y llamadas de aves.
A continuación se cuantificaron las características acústicas de estos paisajes sonoros mediante cuatro índices diseñados para medir la distribución de la energía acústica a través de las frecuencias y el tiempo.
Estos índices se basan en la complejidad del canto y la variedad de las especies que contribuyen, pero cuantifican la diversidad y la intensidad de cada paisaje sonoro en su conjunto.
Según el autor principal del estudio, Simon Butler, de la Facultad de Ciencias Biológicas de la UEA:
“El canto de las aves desempeña un papel importante en la definición de la calidad de las experiencias en la naturaleza, pero la disminución generalizada de las poblaciones de aves y los cambios en la distribución de las especies en respuesta al cambio climático significan que las propiedades acústicas de los paisajes sonoros naturales probablemente estén cambiando. Sin embargo, no existen registros sonoros históricos de la mayoría de los lugares, por lo que necesitábamos desarrollar un nuevo enfoque para examinar esto”.
La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26), organizada por el Reino Unido en colaboración con Italia, tendrá lugar del 31 de octubre al 12 de diciembre de 2021 en la ciudad de Glasgow, Escocia. Su realización ha sido esperada desde hace más de un año, luego de que la pandemia por Covid-19 obligara a aplazarla.
Ante un mundo cada vez más sacudido por desastres naturales y otras consecuencias del cambio climático, una cumbre como la COP26 que reunirá a líderes de todo el mundo resulta esencial para el bienestar de nuestro planeta, y sobre todo, para el futuro de la humanidad.
Así lo mencionó el Secretario General de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, días antes de la reunión:
“Si no se actúa con determinación, nos estamos jugando nuestra última oportunidad, literalmente, de cambiar el rumbo de las cosas”, aseveró.
Pero, ¿por qué es tan importante la COP26?
Al respecto, el diario español El País recopiló una serie de puntos que explican la enorme relevancia de la cumbre sobre cambio climático y sus posibles implicaciones en la toma de decisiones de gobiernos de todos los continentes.
1. ¿Qué es una COP? Las siglas COP en inglés se refieren a la Conferencia de las Partes. Es decir, la reunión anual de los casi 200 países que forman parte de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. La convención se adoptó en 1992 y establecía que los gases de efecto invernadero que emite el ser humano en su actividad cotidiana están contribuyendo al cambio climático. La convención, además, fijó que los firmantes deben reducir esos gases. Para desarrollar ese tratado se celebran las COP, en las que participan los delegados y ministros de los casi 200 países del mundo. La primera COP se desarrolló en Berlín en 1995 y la número 26 se debería haber celebrado en Glasgow hace un año, pero la pandemia obligó a aplazarla 12 meses.
2. ¿Qué es el Acuerdo de París? La convención marco sirvió para que se aprobara en 1997 el Protocolo de Kioto. Luego, en 2015, se adoptó el Acuerdo de París, que obliga a todos los países que se sumen al pacto a acometer recortes de sus emisiones de gases. La suma de todas esas reducciones debe ser suficiente para que se cumpla el principal objetivo: que el aumento de la temperatura media del planeta no supere los dos grados centígrados respecto a los niveles preindustriales y en la medida de lo posible que no rebase los 1.5. Ese es el límite que establece la ciencia para evitar efectos más catastróficos. Actualmente, el planeta tiene un calentamiento de 1.1 grados.
3. ¿Está encaminado el mundo hacia el cumplimiento del Acuerdo de París? No. Los estudios científicos y los diferentes organismos internacionales advierten de que los países no están encaminados para cumplir esas metas de París. De hecho, los planes actuales llevan a un incremento de la temperatura de alrededor de 2.7 grados porque los recortes de los gases de efecto invernadero son insuficientes. La concentración en la atmósfera de estos gases no ha dejado de aumentar pese a los diferentes tratados y en 2020 volvieron a marcar otro récord. Esto ha causado ya daños que serán “irreversibles” durante “siglos o milenios” y lleva a un incremento de la intensidad y la frecuencia de los fenómenos meteorológicos extremos, como estableció el IPCC en su último gran informe.
4. ¿Qué es la ambición? Tras esa expresión se esconde la asunción de que los planes de recorte de las emisiones de los países no son suficientes. Por eso, el Acuerdo de París establecía revisiones periódicas al alza. La primera debía haberse realizado en 2020, pero fue aplazada por la pandemia. El último análisis realizado por la ONU muestra que los recortes previstos para 2030 son un 7% mayores ahora que con los planes anteriores. Pero se está todavía lejos de lo que se necesita: en el mejor de los escenarios, los países tienen que reducir sus emisiones un 22% más de lo prometido hasta ahora para poder cumplir con la meta de los dos grados y en un 50% si se quiere conseguir que el calentamiento solo llegue a los 1.5 grados.
5. ¿Puede mejorar esta situación en Glasgow? Sí, por supuesto. 120 de los casi 200 países firmantes del Acuerdo de París revisaron sus planes de recorte de emisiones hasta el arranque de la cumbre. Se espera que de la cumbre de Glasgow pueda salir algún acuerdo instando a que se actualicen lo antes posible de nuevo los programas.
6. ¿Quiénes son los principales emisores de gases de efecto invernadero? Según las últimas estimaciones del grupo de analistas de Rhodium Group, China es el principal emisor y acumuló en 2019 el 27% de todos los gases de efecto invernadero expulsados por la actividad del ser humano. Le sigue Estados Unidos (11%), India (6.6%) y la Unión Europea (6.4%).
7. ¿Todos los países se han comprometido a lo mismo? No, cada uno se fija su propia meta y debe revisarla periódicamente. La Unión Europea, en su última actualización, ha prometido reducir sus emisiones un 55% en 2030 respecto a 1990. Estados Unidos, tras la salida de Donald Trump de la Casa Blanca y la vuelta al Acuerdo de París, se ha comprometido a reducirlos entre un 50% y un 52% en 2030 respecto a los niveles de 2005. Y China se fijó como principal objetivo alcanzar su pico de emisiones en 2030, lo que le permitiría seguir con emisiones crecientes durante esta década.
8. ¿Basta con comprometerse a reducir las emisiones? No, pues hay que aplicar planes concretos dentro de cada país para llegar a la meta. Europa está diseñando ahora el suyo. Y la Administración de Joe Biden está encontrando muchas dificultades para lograr los apoyos necesarios en el Congreso al plan climático que le permitirá a este país cumplir con lo prometido. China, por su parte, presentó un plan para llegar a la meta fijada por su presidente, Xi Jinping, el único de los jefes de Estado de las grandes potencias, junto al ruso Vladímir Putin, que no acude a la ceremonia de apertura de la COP26.
9. ¿Qué es la neutralidad de carbono o las emisiones netas cero? Muchos países se están comprometiendo a alcanzar la neutralidad de carbono o emisiones netas cero a mediados de siglo. Esto supone que para entonces solo podrán emitir los gases que puedan ser captados por los sumideros, tanto los naturales (por ejemplo, los bosques) como los artificiales (a través de unas técnicas de captura y almacenaje que en estos momentos están en fase experimental). Hasta ahora, unos 75 países se han fijado como meta las emisiones cero a mediados de siglo, la mayoría en 2050, aunque algunos también en 2060.
10. ¿Qué más se puede esperar de la cumbre de Glasgow? En los últimos meses se ha trabajado para intentar cerrar otros acuerdos puntuales durante la COP26. Por ejemplo, se busca que un amplio número de países se comprometan a abandonar el carbón para generar electricidad. O a dejar de producir coches de combustión en 2035. Y más de medio centenar de países también se van a comprometer a reducir un 30% las emisiones de metano en 2030. Este es un potente gas de efecto invernadero y es junto al dióxido de carbono es el principal impulsor del calentamiento global. Además, también es previsible que se anuncien nuevos compromisos de ayuda financiera. Los países desarrollados debían movilizar anualmente 100,000 millones de dólares para ayudar a los países más pobres a hacer frente a los efectos del calentamiento y a recortar sus emisiones. Pero en 2019, según los cálculos de la OCDE, se había llegado solo a los 79,600. Y un reciente informe liderado por Alemania y Canadá reconoce que no se alcanzará hasta 2023 la meta de los 100,000 millones de dólares.
Aunque existan algunos mercados emergentes en Sudamérica, Europa y África, el aguacate mexicano continúa siendo el líder a nivel mundial, y lo seguirá siendo por lo menos en la próxima década, de acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés).
En su informe conjunto “Perspectivas Agrícolas 2021-2030”, las organizaciones anticipan que el aguacate de México aumentará su producción 5.2% anual en los próximos diez años, y su participación en las exportaciones mundiales crecerá un 63% en 2030.
Además, se estima que ese año, el aguacate se convertirá en la fruta tropical más comercializada del mundo, con una producción de 12 millones de toneladas, es decir, más de tres veces su nivel en 2010. Con ello, se espera que las exportaciones de aguacate superen tanto a las piñas como a los mangos en términos de cantidad.
La amplia demanda mundial por su sabor y beneficios, y los precios unitarios de exportación continúan siendo los principales impulsores de este crecimiento, lo que estimulará las inversiones para la expansión del sector tanto en las principales zonas de producción como en las emergentes.
“Se espera que la producción en México, el mayor productor y exportador del mundo, crezca 5.2% anual durante los próximos diez años debido al continuo crecimiento de la demanda en los Estados Unidos de América, el principal importador de aguacates de México. Como tal, y a pesar de la creciente competencia de los exportadores emergentes, se espera que México aumente aún más su participación en las exportaciones mundiales, al 63% en 2030”, indica el informe.
La información también señala que se espera que Estados Unidos y la Unión Europea sigan siendo los principales importadores, con el 40% y el 31% de las importaciones mundiales en 2030, respectivamente.
Durante el mes de octubre, y con más fuerza los últimos días de este mes, el Día de Muertos comienza a anticiparse a través de sus colores, aromas y sabores.
La tradición mexicana es celebrada en todos los rincones del país, pero con mayor fervor en Michoacán, gracias al legado de los pueblos Purépechas.
Celebración del Día de Muertos en Patzcuaro, Michoacán, declarada como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco.
Pero esta alegre celebración coincide con la llegada de las mariposas monarcas a dicho estado, por lo que su presencia en el Día de Muertos guarda un simbolismo muy especial.
La leyenda de las mariposas monarca
Los purépechas, o p’urhépecha, son un importante pueblo indígena que habita en Michoacán, conocidos por sus costumbres y su arte plasmado en la música, danza, cerámica y madera.
Ellos consideraban que las mariposas monarca eran “el alma de los muertos”, por lo que interpretaban su llegada como el anuncio de la próxima visita de los difuntos a sus familiares, los días 1 y 2 de noviembre.
La leyenda reza que las mariposas, a quienes llamaban kolombrino parakaya, cargaban en sus alas las almas de los difuntos, ayudándolos así a visitar el mundo de los vivos.
Por ello, los ancestros purépechas decían que si el Día de Muertos una persona recibe la visita de uno de estos animales, se debe observar en silencio, ya que su aleteo susurra el mensaje de nuestros seres queridos ya fallecidos.
Sin embargo, esta misma leyenda fue replicada por otras culturas prehispánicas. Por ejemplo, los aztecas llamaron a las mariposas “Quetzalpapalotl” o “mariposa sagrada”, mientras que los otomí las llamaron “tümü”.
Las mariposas monarca viajan cada año desde Canadá y el norte de Estados Unidos hasta Michoacán y Estado de México, recorriendo una asombrosa distancia de más de 4 mil kilómetros.
En los bosques y reservas donde llegan pueden observarse troncos y racimos de mariposas por doquier. Ellas permanecen en estos sitios durante su hibernación, los meses de noviembre, diciembre, enero y parte de febrero.
Si tienes la oportunidad de viajar a esta zona durante este período, podrás mirarlas de cerca, respetando siempre su hábitat temporal.