¿Alguna vez escuchaste hablar del ‘cuero vegano’? Es aquel que está hecho con material vegetal para minimizar el impacto que la industria del cuero animal produce en el medio ambiente.
Uno de ellos es el atractivo Piñatex, un innovador material elaborado a partir de las hojas de la piña, que resulta ser un subproducto de la cosecha de la fruta. Es resistente, duradero y comúnmente utilizado como una alternativa ecológica para diseñadores de moda que buscan evitar utilizar productos animales o a base de petróleo.

Pero, ¿cómo lo hacen?
Piñatex se elabora con las hojas de la piña que se desechan después de la cosecha de la fruta. Es una forma innovadora de reutilizar un producto que normalmente se tiraría a la basura, lo que reduce la cantidad de desechos orgánicos que van al vertedero y, por lo tanto, las emisiones de gas metano que emanan de ellos.
Piñatex fue desarrollado por la Dra. Carmen Hijosa, una española experta en el arte de la marroquinería, que es la confección de artículos de piel. Cuando trabajaba en Filipinas en la década de los 90, la doctora Hijosa se horrorizó al ser testigo del impacto ambiental de esta industria. De igual forma, rechazó cualquier alternativa al cuero animal que utilizara productos a base de petróleo.

Pero, por otra parte, en este país pudo descubrir que algunas de las fibras de la ropa tradicional filipina estaban hechas a base de fibras de piña. Este hecho la asombró y la motivo a iniciar investigaciones sobre cómo este recurso podría transformarse en algo más utilizable.
La compañía fue fundada en 2013, encargándose de la extracción y el tratamiento de la fibra de la hoja de la piña. Actualmente, Piñatex es un material versátil que es ideal para calzado, bolsos, tapicería, ropa, correas para mascotas y más. Ya ha sido adoptado por más de 1,000 empresas de calzado, marcas de moda y cadenas hoteleras de todo el mundo, incluidos Hugo Boss, H&M y el Hilton Hotel Bankside.
En entrevista para El País, la doctora Hijosa explicó que con Piñatex se intenta sensibilizar sobre los problemas de la producción textil masiva, y que se apuesta por los modelos sostenibles para las personas y contra la destrucción del medio ambiente por parte de la industria textil.
Proceso
La tela se fabrica extrayendo las fibras de las hojas de la piña. Se lavan y se secan al sol.


Luego, se someten a un proceso de purificación que da como resultado una fibra esponjosa. Esta pelusa se mezcla con ácido poliláctico a base de maíz y se convierte en una malla no tejida llamada “Piñafelt”, que es la base de todos los productos de Piñatex.

Esta malla se envía luego a Italia o España para su acabado, donde se colorea con pigmentos certificados por el Estándar Textil Orgánico Global y se le da un recubrimiento que le brinda durabilidad, resistencia e impermeabilidad.
Al final, son cerca de 480 hojas (aproximadamente 16 plantas de piña) lo que se utiliza para fabricar un metro cuadrado de Piñatex, que pesa y cuesta menos que el cuero animal. Además, se produce en rollo, lo que reduce los desperdicios en comparación con la piel animal de forma irregular.
Impacto ambiental
La industria mundial de la piña es enorme, con un estimado de 40 mil toneladas de hojas desechadas cada año. Por lo general, estas se queman o se dejan pudrir. El uso de productos de desecho no requiere insumos adicionales, como agua o productos químicos. La biomasa que queda después del proceso de purificación se puede convertir en abono para devolver nutrientes al suelo o utilizarlos en la producción de biogás.
Con información de Treehugger y El País.