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Salud y Bienestar

El importante peso de las palabras en nuestra vida (y en la de los demás)

Las palabras forman parte importante del acto de la comunicación. El dicho «las palabras se las lleva el viento» ya no corresponde a los hábitos del lenguaje moderno.

Cada persona está hecha de palabras. Su pronunciación materializa las ideas, y a su vez, las ideas materializan la cultura. Gracias a esto, podemos relacionarnos con los demás. Por esto, las palabras están en la esencia del ser humano, y nos definen del resto de las formas de vida.

Las únicas palabras que se lleva el viento son aquellas que solo buscan afectarnos. En cambio, las que tienen que ver con nosotros no se van, se quedan ahí, moldeando nuestros sentimientos, emociones y nuestra conciencia. Hoy en día, se podría afirmar que las expresiones verbales son igual o más importantes que los hechos.

De hecho, la neurociencia ha descubierto que las palabras, ya sean positivas o negativas, generan diversas reacciones en el cerebro.

Uno de los estudios más importantes realizados sobre este tema fue realizado por los psiquiatras Mark Waldman y Andrew Newberg, mismo que fue publicado en su libro «Las palabras pueden cambiar tu cerebro».

En esta obra se explican las reacciones cerebrales ante las palabras «sí» y «no». Por ejemplo, cuando una oración comienza con la palabra «no», el cerebro comienza a segregar más cortisol, que es la hormona del estrés. Por otra parte, si la oración comienza con un «sí», se libera más dopamina, la hormona del bienestar.

Otro experimento realizado en la Universidad Friedrich Schiller demostró que las expresiones positivas y afectivas activan la corteza prefrontal dorsomedial del cerebro, zona relacionada con la autoestima y la toma de decisiones emocionales. Es decir, las palabras reconfortantes y amorosas mejoran la percepción que tenemos de nosotros mismos y facilitan la toma de decisiones.

Debemos cuidar lo que decimos

Se dice que en promedio, una persona dice aproximadamente 70 mil palabras diarias. Debido a que es un acto cotidiano, tendemos a restarle el valor que merece. Pero, es importante destacar que las palabras la base de la relación con nosotros mismos y con los demás. El uso adecuado de las palabras tiene un gran potencial para mejorar nuestra relación con otras personas.

Por este motivo, es importante cuidar la forma en la que utilizamos el lenguaje, principalmente en situaciones tensas, tanto de conflicto con otros como de malestar interno. Es decir, debemos cuidar lo que le decimos a los demás, pero también lo que nos decimos a nosotros mismos. A veces solo necesitamos un momento de silencio para encontrar las mejores palabras que logren expresar lo que pensamos o sentimos.

El potencial de las palabras es muy grande. El psiquiatra colombiano Carlos Cuéllar recomienda comenzar y terminar el día dando gracias por estar vivos. Señala que ese solo acto suele mejorar considerablemente nuestra salud física y mental. Hagamos de la palabra una aliada para nuestro bienestar y no una trampa para hundirnos.

Vía La Mente es Maravillosa por Edith Sánchez

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