Hoy en día, parece que las personas con ansiedad, depresión o estrés crónico son cada vez más. Este último es complicado de entender y tratar, pues la mayoría piensa que es temporal, y que sólo necesita olvidarlo para deshacerse de él, pero conforme pasa el tiempo, el problema de estrés solo aumenta. Luis Fernando Heras Portillo nos comparte este importante artículo sobre qué es el estrés crónico y cómo regularlo.
Como seres racionales, podemos entender qué es el estrés, pero es díficil evitar ser afectados por él. Cuando nos sentimos en una situación de peligro, el estrés comienza a ser parte de nosotros. Cuando el estrés se activa, la adrenalina comienza a circular por todo tu cuerpo, y puedes tardar varios minutos, incluso horas, en regular todo lo que pasa internamente.
En la región límbica de nuestro cerebro es donde se encuentra el “cerebro emocional”. Ahí es donde las emociones pasan por el inconsciente y se analiza la información para descartar peligro o ponernos a la defensiva. Sin embargo, muchas veces los traumas del pasado, o las cuestiones que siempre vienen a afectarnos, son parte de lo que activa ese estrés.
Mientras más vivimos esas emociones negativas, esos recuerdos dolorosos, o esos miedos fundamentados en lo más profundo de nuestro ser, el estrés se convierte en algo crónico. Comenzamos a sentirnos estresados todo el día, incluso cuando no pensamos en eso. Es como si esos recuerdos dejaran una estela, por lo que aún al irse, su efecto continúa afectándonos.
El estrés nos hace envejecer más rápido, inflama y oxida nuestro cuerpo, eleva nuestro nivel de azúcar, incrementa la tensión arterial, daña nuestro metabolismo e incluso rompe lazos con nuestra creatividad.
La vida en las grandes ciudades nos hacen pensar que el estrés es la cuota del éxito, incluso hay quienes se sienten mal si no están estresados, pero con todo lo que puede ocasionar, nada como la meditación para acceder a la mente y encontrar la fuente de esos problemas.
Hacer ejercicio es otra gran forma de comenzar a bajar esa ansiedad que induce al estrés. La reflexología podal, trabajar sobre los píes para acceder a nuestras emociones ocultas, es otra gran manera de transformar nuestra mente.
Incluso algo tan sencillo como tomar un masaje puede ayudarnos. Lo importante es negar que necesitamos ayuda y encerrarnos en nosotros mismos.
Entender nuestra mente es tan importante como cumplir nuestras metas, salir adelante o hacer ejercicio. La salud mental está tomando fuerza e importancia, por lo que no debemos descartar que la necesitamos.
Compartido por Luis Fernando Heras Portillo
Vía Bio Guía