La llegada del 5G era una de las más esperadas por industria y usuarios, por sus ventajas asociadas, como la velocidad.
La nueva generación de redes móviles permite navegar cien veces más rápido que 4G, lo que abre las puertas a la normalización de visualización de contenido con resolución 4K en streaming, jugar directamente desde la nube o descargar de grandes cantidades de contenido sin tiempo de espera.
Y, tras mucho esperar, la era del 5G se está haciendo realidad. Ya se ha iniciado la venta de hardware compatible y el despliegue de conexiones por diferentes partes del mundo.
Este 2019 pasará a la historia de la industria tecnológica por ser el año que dio la bienvenida a la 5G, que incrementa el número de dispositivos inteligentes, con “poder de transformar industrias y mejorar vidas” como “parte de esta visión de que lo inalámbrico es el tejido de conectividad para el futuro”.
Esa es la visión al menos de Qualcomm, una de las múltiples compañías que están implicadas en el desarrollo del 5G.
En la actualidad estamos en una etapa inicial de desarrollo y expansión, principalmente en el segmento de los smartphones, pero también en computadoras. Otros casos de uso son los de los automóviles conectados, la realidad aumentada o la banda ancha fija en los hogares.
Dispositivos y ondas milimétricas
Según declaraciones ofrecidas por Cristiano Amon, presidente de Qualcomm, poco a poco se han conseguido evidenciar ciertos mitos que existían alrededor del 5G.
“Dijeron que habría teléfonos voluminosos, dispositivos poco competitivos, sin lanzamientos mainstream, poca duración de la batería”, enumera Amon. «Además se mencionó que la onda milimétrica no funcionaría, especialmente en dispositivos móviles”.
El presidente de Qualcomm destaca que, en lo que llevamos de año, ya se han lanzado “grandes productos”. Todo comenzó a principios de año con el Galaxy S10 5G de Samsung. Pero luego llegaron más “dispositivos estupendos, dispositivos listos antes de la red. Y los consumidores ahora pueden hacerse con un nuevo teléfono 5G incluso si no tienen cobertura”, que permitirá hacer “todo lo que haces con 4G y algo más”.
En cuanto a rendimiento, hay pruebas que ya han demostrado velocidades máximas “de 1,5 a 1,6 gigabits por segundo”. Y en el caso concreto de Corea, uno de los países que suele estar a la vanguardia tecnológica, los teléfonos 5G “son 2,6 veces más rápidos que el equivalente LTE”. Estos “smartphones 5G”, pese al avance en funciones, “duran un día completo de trabajo en términos de duración de la batería”, destaca Amon.
La práctica ha permitido desterrar ciertos prejuicios. Pero hay otros que todavía se deben combatir. “Los escépticos ahora dicen que no habrá cobertura” y que, como usuario, “no podrás encontrar realmente una señal” porque los teléfonos 5G serían “dispositivos excelentes, pero solo dispositivos premium y sin uso”, describe Cristiano Amon.
La realidad de la transición que estamos viviendo sería otra para él. En Qualcomm confían en la función Dynamic Spectrum Sharing (DSS).
Para empezar, “permitirá a los operadores desplegar una infraestructura 5G sobre sus 4G existentes sin tener que despejar el espectro o usuarios de la banda. Y los dispositivos 5G coexistirán con la infraestructura y los dispositivos 4G. Lo que hará es permitir que los operadores empiecen a confiar en la cobertura 4G existente, construir canales 5G en ella y acelerar la construcción de la cobertura con las bandas media y sub-6 donde hoy se implementa 4G”, cree Amon.
Más en 2020
La escala estará más cerca en 2020, cuando se tanteen diferentes gamas de dispositivos y precios. Y cuando comiencen a darse “aplicaciones que incluso extenderán la cobertura a áreas donde tradicionalmente no había banda ancha, como la banda ancha rural y la conexión inalámbrica fija en áreas suburbanas”, como describe el presidente de Qualcomm.
“En conjunto, 5G creará una gran oportunidad de crecimiento”, sentencia este directivo. El 5G sigue estando entre las tecnologías con potencial.
La adopción masiva de la tecnología no se dará de un año para otro. Las consultoras pronostican un despliegue exitoso a medio o largo plazo.
Vía Silicon