A lo largo de nuestra vida, nos topamos con personas que nos acompañan en distintos puntos de nuestro trayecto. Muchos de ellos tienen un valor incalculable, considerándolos incluso parte de nuestra familia. Margarita López Gastélum nos comparte la siguiente reflexión sobre la importancia de la amistad.
Un dicho popular nos dice que ‘quien tiene un amigo, guarda un tesoro’. Los amigos nos dan perspectiva ante la vida, nos consuelan cuando las cosas van mal pero también nos corrigen cuando ocasionamos nuestras propias desgracias. Las amistades nos motivan a ser mejores personas cada día.
Nuestras amistades son en gran parte responsables de nuestra evolución como seres humanos. Las verdaderas amistades nos ayudan a crecer cuando funcionan a partir de la reciprocidad, la empatía, el respeto y la confianza.
Por supuesto, los amigos van cambiando a lo largo de nuestras vidas. Dichosas las personas que llegan a la tercera edad con sus amigos de la infancia, pero esa no es una realidad con la que todos pueden contar. La mayoría de los amigos están de paso, así que disfrútalos al máximo, respétalos y ámalos. A veces, los amigos solo tienen una misión que cumplir en nuestra vida, luego se van. Es natural y es sano.
La mayoría de las amistades no son para siempre, pero sus huellas sí que lo son
Durante la vida cambiamos mucho y tomamos rumbos diferentes. Valora a tus amigos de hoy, pues ellos están contigo por un propósito concreto, luego de eso, probablemente la vida los separe de forma orgánica.
Toma el tiempo que necesitas para cultivar tus amistades, pues los amigos de verdad te harán mejor persona.
Cultiva amistades con dedicación
A pesar de que tenemos redes sociales y muchos entornos que nos dan la oportunidad de convivir como comunidad, cada vez es más difícil cultivar las amistades. Todos tenemos compromisos, pero además, la tecnología y el entretenimiento ha intentado llenar vacíos afectivos alejándonos de las personas. Despierta el interés y busca a tus amigos.
Mientras exista interés mutuo y dedicación, una amistad nunca se dañará. Los problemas en una amistad se pueden resolver con una conversación honesta, aunque para la falta de interés no hay solución.
Ya sea virtualmente o en persona, las amistades son una bendición. Con un amigo se comparten las cargas y las alegrías. Si estás lastimado, un amigo te puede ayudar a sanar más rápido, si estás equivocado, te puede hacer ver tu error sin herirte.
Si tienes un amigo, se agradecido y no pases demasiado tiempo sin ponerte en contacto con él. Cultiva a tus amistades con dedicación, pues un amigo es un tesoro.
Vía Reflexiones