En muchas ocasiones, los viajeros se han visto en la necesidad de dormir en el aeropuerto por diversos motivos, ya sea debido a retrasos en su vuelo, condiciones climatológicas o por hacer tiempo y descansar antes de continuar con su camino, y definitivamente, lastimarse la columna durmiendo en una silla o simplemente tirarse al suelo no suena como una buena idea.

Por fortuna, algunos aeropuertos alrededor del mundo ya están adecuando espacios para ofrecer mejores opciones de descanso a las personas que deben permanecer más tiempo en sus instalaciones.
Tal es el caso del aeropuerto de la Ciudad de México, donde la compañía izZzleep recientemente inauguró su segundo ‘hotel cápsula’ en la Terminal 2. IzZzleep es un novedoso concepto de hospedaje que le brinda a los pasajeros un lugar seguro y privado donde descansar, afirmó José Martín Alonso, socio fundador de la empresa.

Alonso indicó que el concepto surgió al identificar la necesidad de comodidad de los usuarios que lamentablemente sufren las calamidades de permanecer muchas horas en una terminal aérea. Su equipo se dio a la tarea de investigar cómo funcionan los hoteles cápsula en Japón, y al ver lo especial que eran, decidieron hacer una adaptación para México.

IzZzleep ofrece a los huéspedes una cabina de descanso que cuenta con una pantalla para ver películas o series, cargador para teléfono celular o laptop, internet y sábanas, las cuales son desechables para garantizar al usuario la certeza de un lugar completamente limpio. Además, incluye acceso al área de resguardo de equipaje, regadera y baños.

La renta de la cápsula es individual y sus precios van desde $689 la noche, o bien, $170 la hora.

Su primer hotel fue inaugurado en 2017, y está ubicado en la Terminal 1, donde reciben alrededor de mil 300 turistas mensuales, de los cuales, 35% son extranjeros.
José Martín Alonso destacó que izZzleep tiene planes de expansión de sus hoteles cápsula en los aeropuertos de Guadalajara, Monterrey, Tijuana, Cancún en México, así como también en Nashville, Tennessee y uno más en Centroamérica.
Publicado por Leonardo Islas