Hace 50 años, el 5 de febrero de 1971, el Apolo 14 aterrizó en la Luna. Además del equipo tecnológico para determinar la estructura de nuestro satélite natural y medir su composición atmosférica, los astronautas también llevaron palos de golf y algunas pelotas.
Durante décadas, el rumor de que una de las pelotas golpeadas por el astronauta Alan Shepard viajó kilómetros de distancia había permanecido vigente entre curiosos y expertos, hasta ahora.
Gracias a los esfuerzos del especialista en imágenes Andy Saunders, se logró determinar la ubicación de aquella pelota perdida mediante un trabajo de mejora digital de imágenes: la pelota número uno (recuperada en aquel entonces por el compañero astronauta de Shepard, Edgar Mitchell) viajó apenas 22 metros, mientras que la pelota número 2 (extraviada desde hace 50 años) viajó 36 metros.
Sin embargo, esto no desestima el esfuerzo que hizo Shepard para hacer contacto y lanzar la pelota en el aire, pues de acuerdo con Saunders, el traje y casco restringieron el movimiento del astronauta provocando que la hazaña fuera “extremadamente impresionante”.
Saunders calculó que si un golfista profesional golpeara una pelota de golf en la Luna a 298 kilómetros por hora (la velocidad terrestre del campeón de la PGA 2016 Jimmy Walker), en un ángulo de 45 grados, podría eclipsar a Shepard al aterrizar la pelota a una impresionante distancia de 4.22 kilómetros.
La agricultura es uno de los sectores donde, en los últimos años, se ha buscado implementar tecnología e innovación para lograr procesos sustentables de menor impacto al medio ambiente.
Nordic Harvest, en Dinamarca, es una granja vertical cuya tecnología logrará producir 1,000 toneladas de verduras al año. Todo ello en un espacio equivalente al de un campo de fútbol.
Recientemente, Nordic Harvest concluyó la primera fase de construcción en tan solo 6 meses de trabajo. Con 14 pisos de altura, será la granja vertical más grande de Europa.
Se espera que la primera parte de la cosecha de esta moderna granja salga en el primer tercio de 2021, cuyo destino está reservado para comedores y cocinas comerciales.
Nordic Harvest sostiene que si lo que se pretende es lograr “una transformación sostenible de la producción de alimentos de Dinamarca, hay que acostumbrarse a nuevas formas de producción como las granjas verticales”.
Con tecnologías propias de YesHealth Group, empresa que explota granjas verticales en Asia y Europa, la granja Nordic Harvest destacará por su robótica, su hidroponía y sus más de 20,000 luces LED.
La granja vertical también contará con un software inteligente para procesar más de 5,000 puntos de datos individuales, todos ellos integrados en el diseño del flujo de procesos y el envasado de Nordic Harvest.
Las proyecciones financieras se basan en un modelo de ampliación, por lo que la granja vertical pasará de tener una capacidad anual de 200 toneladas en el primer trimestre de 2021 a una capacidad anual de 1,000 toneladas en el cuarto trimestre del mismo año.
Su éxito la convertirá en un modelo de viabilidad para la creciente industria agrícola vertical.
El proyecto es un paso importante para la posible construcción de más granjas verticales en Europa y Asia, además de servir como fuente de inspiración para sistemas sostenibles que puedan producir alimentos seguros y de alta calidad con menos recursos.
Es común pensar que las impresoras 3D solo sirven para crear pequeñas piezas y objetos de plástico. Sin embargo, cuando se utilizan a su máximo potencial son capaces de crear edificios, puentes e incluso aportar su granito de arena en diversos problemas humanitarios.
Este es el caso de Maggie Grout, quien con su organización sin fines de lucro “Thinking Huts” planea utilizar impresoras 3D para construir escuelas en Madagascar para que niños en situación vulnerable puedan acceder a la educación.
Para lograrlo, Grout se asoció con la agencia de diseño Studio Mortazavi para crear la primera escuela impresa en 3D del mundo, que estará ubicada en un terreno de 1.6 hectáreas dentro de un campus universitario.
Programada para abrir sus puertas a finales de este año, la escuela piloto tendrá un diseño tipo colmena que permitirá conectarla con varias aulas, bibliotecas, edificios para educación física, música y artes. Cada estructura estará equipada con granjas verticales y paneles solares.
El objetivo de Thinking Huts es inspirar innovación y creatividad para niños en Madagascar, construyendo escuelas en las comunidades donde los niños no tienen acceso a la educación.
“La necesidad de infraestructura educativa en Madagascar y todo el mundo es enorme. Nuestro proyecto tiene el potencial de crecer a medida que continuamos construyendo escuelas donde más se necesitan”, dijo Grout.
Ante la crisis climática que afecta nuestro planeta, cada vez más naciones se unen con acciones concretas a la lucha por revertir el daño causado en el medio ambiente.
Ahora es el turno de Corea del Sur que, aprovechando sus recursos naturales, anunció que invertirá 48.5 billones de wones (43,200 millones de dólares) para construir la planta de energía eólica más grande del mundo para 2030.
El proyecto forma parte del Green New Deal, el plan del presidente Moon Jae-in que inició el año pasado para frenar la dependencia de los combustibles fósiles en la cuarta economía más grande de Asia y convertirla en una nación de cero emisiones de carbono para 2050.
“Con este proyecto estamos acelerando la transición energética ecológica y avanzando más fuertemente hacia la neutralidad de carbono”, dijo el presidente Moon en la firma del proyecto en la ciudad de Sinan, al suroccidente del país.
La planta, que tendrá una capacidad máxima de 8.2 gigawatts (GW), será financiado en gran parte por empresas de servicios públicos e ingeniería, que aportarán el 98% de los fondos necesarios, mientras que el gobierno aportará el 2% restante.
Además de su aporte benéfico al medio ambiente, el proyecto generará hasta 5,600 empleos y ayudará a lograr el objetivo de Corea del Sur de aumentar su capacidad de energía eólica en un 988%, pasando de 1.67 GW a 16.5 GW para 2030.
Con esto, esperan que su parque eólico se convierta en el más grande del mundo, superando al parque de Hornsea en Reino Unido, que tiene una capacidad de 1.12 GW.
Desde hace algún tiempo se sabe que Apple está trabajando en el lanzamiento de su primer automóvil. Aunque aún se desconocen muchos detalles al respecto, un informe de CNBC -que cita varias fuentes de Apple -afirma que el futuro Apple Car estará diseñado para funcionar sin conductor y centrado en trayectos urbanos.
De acuerdo con el documento, se especula que el Apple Car podría diseñarse como una buena opción para entregas de comida rápida a domicilio o para ser usado como taxi.
La información llega en el marco de un informe mucho más amplio de la CNBC sobre la asociación de Apple con Hyundai y Kia, donde al parecer la compañía de California busca tener acceso a un fabricante de automóviles ya establecido con capacidad suficiente para producir carros en Georgia, Estados Unidos.
Según la información, Hyundai-Kia están satisfechos con ceder el control tanto del software como del hardware del Apple Car, por lo que Apple producirá un coche totalmente Apple, no un modelo Kia con software de Apple. Una de las novedades en el reporte, sin embargo, es la mención especial a que “van a ser vehículos autónomos, vehículos eléctricos diseñados para operar sin conductor y centrados en trayectos urbanos”, una confirmación al nivel de autonomía de estos futuros vehículos.
Eso podría significar que los coches de Apple, al menos al principio, podrían centrarse en operaciones de reparto de paquetes de comida y en empresas que incorporen robotaxis. Según filtraciones e información de analistas expertos, el Apple Car tendría una autonomía de batería similar a la del Tesla Model 3 y un sistema de carga rápida, entre otras características.
El 30 de julio de 2020, la NASAlanzó con éxito la sonda Perseverance con el objetivo de encontrar signos de vida en Marte. Tras un viaje de seis meses y medio, este robot aterrizará en el Planeta Rojo el próximo 18 de febrero.
Pero antes de hacerlo, Perseverance deberá realizar con éxito la maniobra de Entrada, Descenso y Aterrizaje en un lapso estimado de siete minutos, conocidos como los “siete minutos de terror” por lo complicado que resulta y lo importante que es para el desarrollo de la misión. Para mostrarnos como sería esta etapa, la NASA compartió un video en el que se recrea la vertiginosa llegada a Marte.
Durante el aterrizaje se llegarán a alcanzar temperaturas similares a las de la superficie del Sol debido a la fricción. Es decir, la temperatura alcanzará unos 5500 grados centígrados. Para soportarla, Perseverance cuenta con un escudo térmico que evitará que se queme al comenzar las maniobras de aterrizaje.
Si realiza su aterrizaje con éxito, Perseverance comenzará su exploración en el cráter Jezero en busca de signos de vida antigua, además de recopilar importante información sobre la superficie del planeta.
El rover, que tiene el tamaño de un auto y pesa una tonelada, cuenta con siete instrumentos que lo ayudarán en su misión: cámaras panorámicas y estereoscópicas, una estación meteorológica, una herramienta para producir oxígeno a partir del dióxido de carbono, un espectrómetro de fluorescencia de rayos X, un radar capaz de penetrar en el subsuelo, un espectrómetro Raman de rayos ultravioletas y la SuperCam, un instrumento para toma de imágenes, análisis de composición química y mineralogía.
Tanto las misiones Artemisa como Perseverance forman parte de un ambicioso plan que espera llevar a los humanos de vuelta a la Luna en 2024. Pero también planean que el ser humano ponga los pies en Marte en 2028.
En la antigüedad, los tintes para colorear las telas eran tan difíciles de conseguir que solo los grandes monarcas podían darse ‘el lujo’ de vestir con tonalidades diferentes al blanco, beige, café y otros colores de las fibras naturales.
De hecho, desde hace años se cree que el violeta era considerado el color de la realeza, por lo complicado que significaba el proceso de extraer el pigmento. Un mito que hasta hace poco fue comprobado.
Durante una exploración en el valle de Timna, en Israel, un equipo de arqueólogos descubrió la primera muestra real de tejido violeta, y tiene una sorprendente antigüedad de 3,000 años.
La pieza, compuesta de fibras de lana, fue encontrada en la Colina de los Esclavos, un antiguo campamento minero ubicado en la mencionada zona. De acuerdo con el informe, los autores del descubrimiento creen que la tela se remonta a la época de personajes bíblicos como el Rey Salomón o el Rey David.
La razón por la que el violeta era un color exclusivo para la realeza y el clero se debe a que, en tiempos de la Biblia, el tinte se obtenía a partir de tres especies de caracoles marinos que no eran fáciles de conseguir, pues habitaban lejos de la región del Mediterráneo.
Además de la dificultad de conseguir los moluscos, extraer el pigmento era un proceso complicado y costoso que requería una gran cantidad de estos animales. Por ello, el tinte violeta podría alcanzar precios incluso superiores a los del oro, por lo que estaba reservado para reyes y todo aquel que pudiera pagar esa cifra.
Hasta hoy, se conocía esta parte de la historia, pero aún faltaba una pieza: el objeto físico para comprobarlo. Por lo que la muestra de tejido resulta un hallazgo de suma importancia para la reconstrucción de nuestro pasado.
El doctor Naama Sukenik, uno de los autores del descubrimiento, dijo que “esta es la primera pieza textil jamás encontrada de la época del Rey David y el Rey Salomón teñida con ese prestigioso tono púrpura. En la antigüedad, la vestimenta violeta era asociada con la nobleza, el clero y la realeza. La hermosa tonalidad del tinte, unida al hecho de que nunca desteñía y a la dificultad para extraerlo de los moluscos lo convertían en una sustancia de alto valor”.
Las dataciones por isótopos de carbono confirman una antigüedad de en torno a 3,000 años. Por su parte, la cromatografía líquida a alta presión demostró que la tela realmente está teñida con el tinte proveniente de los moluscos y no con otra sustancia. El descubrimiento abre la puerta a más hallazgos relacionados con personajes bíblicos célebres en ese yacimiento.
Con objetos futuristas llegando con cada vez mayor frecuencia, parece que ya muy pocas cosas nos sorprenden. Es decir, ¿qué nos depara el futuro si en nuestro presente ya tenemos zapatos que se colocan sin tener que agacharte para tocarlos?
Sí, así como lo lees. Nike presentó los Go FlyEase, unos tenis con tecnología ‘manos libres‘ que permiten a las personas colocárselos sin tener que tocarlos con las manos. De acuerdo con la compañía, fueron diseñados con el objetivo de que sean más fáciles de usar para todos.
Los FlyEase cuentan con una bisagra ‘biestable‘ que les permite mantenerse firmes cuando están abiertas y cerradas. Esta banda de goma envuelve el zapato, desde la punta hasta el talón, y lo sujeta cuando se coloca el pie.
Además, cuentan con un talón de apoyo que “imita la acción que muchos realizan intuitivamente para quitarse el calzado, pero sin comprometer el talón”.
De acuerdo con Tobie Hatfield, director de innovación de Nike, los FlyEase comenzaron a desarrollarse hace tres años. La tecnología implementada ha sido utilizada en más de 20 productos de la compañía que han ayudado a mejorar la vida de los atletas con discapacidades.
En cuanto a su durabilidad, Nike explicó que han los FlyEase han sido sometidos a “pruebas exhaustivas” y que han superado todos los estándares de calidad para calzado, indumentaria y equipamiento.
Los FlyEase estarán disponibles para miembros selectos a partir del 15 de febrero, con planes de ampliar la disponibilidad a finales de 2021.
En los últimos años, China ha sido un gran ejemplo de cómo es posible incorporar la tecnología e innovación en las áreas urbanas. Desde puentes de cristal hasta la construcción de mega hospitales en cuestión de días, este país asiático suele ser la fuente de inspiración de muchos países de occidente.
Por ejemplo, han adoptado la tecnología de la impresión 3D para crear un puente de concreto que batió el récord por ser el más largo del mundo.
El puente, ubicado en Shanghai, tiene una longitud de casi 30 metros con un ancho de 3.6 metros y soporta hasta 600 peatones. Fue diseñado por el profesor Xu Weiguo de la Universidad de Tsinghua, quien se inspiró en el antiguo Puente Anji en Zhaoxian, China.
Antiguo Puente Anji
La estructura se creó utilizando un sistema de concreto de impresión 3D desarrollado por el equipo del profesor Xu Weiguo, que integra diseño digital, rentabilidad, tecnología inteligente y dinamismo arquitectónico.
El puente está construido con 44 unidades de hormigón con fibra de polietileno y varios aditivos, todo impreso en 3D, mientras que los pasamanos están divididos en 68 unidades.
Los componentes de hormigón del puente se imprimieron mediante dos brazos robóticos, en el transcurso de 450 horas. Se estima que este proceso produjo ahorros del 33% en comparación con un proceso de construcción más convencional, atribuido principalmente a la eliminación de plantillas y barras de refuerzo.
Pero para saber si este tipo de construcciones es segura, el puente está integrado con un sistema de monitoreo que registrará cómo se deforma el concreto con el tiempo. Esta información se utilizará para ayudar a desarrollar aún más el uso de la impresión 3D para la ingeniería.
Desde hace siglos, a la luna se le han conferido un sinfín de propiedades tanto científicas como sobrenaturales. Desde influir en la marea hasta determinar el género de los niños durante el embarazo, en ocasiones resulta complicado determinar qué es cierto y qué no.
Sin embargo, un nuevo estudio publicado en Science Advances confirmó lo que muchos consideraban como un mito: la luna llena sí tiene influencia en nuestro sueño.
Los científicos analizaron los ciclos circadianos de cuatro grupos de población, ubicados en sitos muy diferentes, pero con un curioso factor común en lo que a dormir se refiere.
Los autores del estudio empezaron motivados por conocer el papel de la luz en los ciclos circadianos. Específicamente, querían saber si había una influencia notable en el hecho de tener acceso a la electricidad.
Por eso, reclutaron a tres grupos de voluntarios, pertenecientes a las comunidades indígenas Toba-Qom, de la provincia argentina de Formosa. En total eran 98 personas. A pesar de ser todos del mismo pueblo, las comunidades en las que vivían eran muy diferentes. La primera era totalmente rural, sin acceso a la electricidad. La segunda tenía un acceso limitado al suministro eléctrico, y la tercera vivía en un entorno urbano sin limitaciones de este tipo.
Todos ellos se colocaron monitores de muñeca para realizar un seguimiento de su sueño. Comprobaron que cuanto mayor era el acceso a la electricidad más tarde se iban a la cama y más cortos eran sus ciclos de sueño. Esto coincidía con otros estudios que apuntan a que la luz artificial influye negativamente en este aspecto. Pero quedaba saber si había algún tipo de influencia relacionada con nuestros antepasados. Aquellos para los que su única iluminación provenía de la Luna.
Por eso, buscaron fluctuaciones relacionadas con los ciclos lunares. Para tres cuartas partes de los participantes se habían obtenido datos de dos de estos ciclos completos, de modo que no tardaron en tener una respuesta: había una influencia de la luna llena sobre el sueño.
A pesar de las variaciones relacionadas con la electricidad, todos los participantes se iban más tarde a la cama y se despertaban más en las 3-5 noches anteriores a la luna llena.
Pero, ¿tendría que ver con el hecho de que pertenecieran todos a una misma comunidad? Para responder a esta cuestión, los autores del estudio recurrieron a datos de monitorización del sueño de 464 estudiantes universitarios de Seattle. Esta información se había obtenido también mediante monitores de muñeca, aunque con un objetivo diferente.
De cualquier modo, cuando los analizaron vieron que coincidían con los argentinos. No cabía duda. Había una influencia de la luna llena sobre el sueño.
Aunque el motivo no está del todo claro, los científicos creen que se debe a la luminosidad de estas noches. Cuando la Luna está creciendo hasta llenarse, se hace cada vez más brillante y se encuentra en todo su esplendor justo después del anochecer. Cuando comienza las fases decrecientes también brilla mucho alta en el cielo, pero lo hace más tarde, cuando ya llevamos más tiempo durmiendo. Por eso, su influencia sobre los ritmos circadianos se hace más patente en las fases anteriores. Estos debían ser precisamente los días que nuestros antepasados aprovechaban para cazar o permanecer más activos, al contrario que en las noches de total oscuridad.
El autor principal del estudio, Leandro Casiraghi, explicó en un comunidaco que “presumimos que los patrones que observamos son una adaptación innata que permitió a nuestros antepasados aprovechar esta fuente natural de luz vespertina que se produjo en un momento específico durante el ciclo lunar”.