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8 animales con lazos familiares tan cercanos como los nuestros

Sí, seguro has visto el gesto amable que tienen los cachorritos con sus madres, o incluso los gatos adultos con sus hermanos, pero ¿sabías que existen muchas otras especies que guardan un fuerte lazo con sus familiares?

Los humanos no somos la única especie que forma vínculos sociales estrechos con familia y amigos. Desde los primates hasta los cetáceos y roedores, muchos otros animales también buscan amor, amistad, protección y felicidad a través de sus relaciones con otros miembros de su especie.

Para ejemplo de esto, a continuación te presentamos ocho animales que nos muestran cuán fuertes pueden ser los lazos entre los animales.

1. Perritos de la pradera

Los perros de la pradera viven en cuadrillas o pequeños grupos de familias dentro de una colonia mucho más grande. Por lo general, este grupo está formado por un macho, varias hembras y su descendencia. Estos curiosos roedores excavan para construir ampliar viviendas subterráneas con áreas separadas para dormir, ir al baño y cuidar a sus crías.

También comparten su comida, se arreglan entre sí, se acarician para mostrar afecto y se organizan para mantener alejados a otros perros de la pradera. Su comunicación es mediante ladridos cortos. De esta manera, los perros de la pradera transmiten información sobre algún depredador cercano, su especie, tamaño, color, ubicación y velocidad.

2. Elefantes

Los elefantes son conocidos por su inteligencia, buena memoria y profundos lazos familiares. Cada manada consta de entre ocho y 100 elefantes que son liderados por la hembra con mayor edad (y generalmente la más grande) conocida como matriarca. Su mente es un gran tesoro de conocimiento para los demás elefantes, pues ella los guía al agua y a la comida, una habilidad especialmente crítica en tiempos de sequía.

Por su parte, los elefantes macho tienden a dejar el grupo en la pubertad, generalmente entre los 8 y los 13 años. Por lo que varias generaciones de hembras se ayudan mutuamente a criar a los bebés y mantenerlos protegidos. Y, al igual que los humanos, los elefantes lamentan la pérdida de sus seres queridos y se ha documentado que regresan al lugar donde murió un amigo, incluso tocando los huesos.

3. Orcas

Si bien algunos animales abandonan el nido tan pronto como pueden, en el mundo de las orcas, permanecer cerca de mamá es lo normal. De hecho, las orcas permanecen con su familia durante toda su vida.

Los cetáceos blancos y negros viven en grupos que pueden variar de cinco a 50 miembros. Al igual que los elefantes, cuidar a las crías es una actividad grupal en la que incluso las adolescentes ayudan a cuidar a los bebés. Los padres orcas enseñan a sus crías a cazar y compartir sus presas dentro de la manada.

4. Licaones

También conocidos como perros salvajes africanos, los licaones viven en manadas de entre dos a 40 individuos liderados por una pareja reproductora monógama. Tanto los machos como las hembras cuidan a las crías.

Después de que los adultos cazan y matan a sus presas, los miembros más fuertes de la manada dan un paso atrás y dejan que los cachorros coman primero. Una vez que los cachorros hayan terminado, el resto de la manada comerá. Luego regresan a la guarida para regurgitar algo de la comida para alimentar a los perros heridos o ancianos, o las que se quedaron para cuidar a los más pequeños. En una comunidad de licaones, se cuida a todo el mundo, porque saben que unidos son más fuertes.

5. Chimpancés

Los chimpancés viven en grandes comunidades que pueden variar en tamaño de 15 a 120 miembros. Si bien una comunidad puede ser grande, la estructura social cambia constantemente y los individuos se dividen en subgrupos más pequeños, típicamente con seis o menos chimpancés.

Según el Instituto Jane Goodall, las relaciones entre chimpancés pueden durar toda la vida. Las relaciones madre-hija entre los chimpancés son particularmente fuertes, ya que las madres permanecen con sus crías hasta que se vuelven independientes, lo que sucede entre los seis y nueve años. Los hermanos y parejas de chimpancés machos también se frecuentan.

Por otra parte, el aseo es uno de los comportamientos más importantes dentro de las comunidades de chimpancés, ya que mantiene a los miembros cerca y tranquiliza a los demás en su grupo.

6. Mangostas enanas

Como los elefantes, las mangostas enanas viven en grupos familiares encabezados por la hembra superior. Su compañero monógamo es el segundo al mando, y es quien permanece atento al peligro. La hembra a la cabeza del grupo es la única hembra a la que se le permite aparearse y también obtiene los primeros derechos sobre la alimentación. Después de ella, los más pequeños comen antes que los adultos, asegurándose que los bebés coman lo suficiente.

Las crías mayores ayudan a cuidar a los pequeños limpiándolos y llevándoles comida. Cuando la madre muere, sus hijos abandonan el grupo para comenzar el suyo o unirse a otro. Estos animales son muy sociales y se mantienen en contacto incluso si no pertenecen al mismo grupo. A medida que van en busca de comida, gritan con chirridos cortos y se comunican entre sí durante el día.

7. Lobos grises

Los lobos grises son animales extremadamente sociales que viven en manadas pequeñas, que incluyen a una pareja masculina y femenina, y todas sus crías. La pareja líder son generalmente los únicos individuos de su manada que se aparean y, a menudo, se aparean de por vida.

La mayoría de las manadas son de tamaño pequeño y constan de cinco a nueve individuos. Dentro de su grupo, los lobos trabajan juntos y enseñan a sus crías a cazar y a evitar amenazas. También se comunican mediante el uso de vocalizaciones para compartir ubicaciones y advertir a los miembros de la manada sobre un peligro inminente.

8. Pingüinos emperador

Los pingüinos emperador tienen una fuerte influencia masculina. Cada año, cuando los machos llegan a su lugar de anidación, comienzan a ‘lucirse’ ante las hembras bajando la cabeza hacia el pecho y dejando escapar una vocalización de cortejo única. Una vez emparejados, los pingüinos emperador permanecen monógamos durante la temporada de reproducción y, a veces, más tiempo.

Los pingüinos emperador son muy sociables y anidan en grandes colonias. Las hembras ponen un huevo y se lo entregan al macho para su incubación y protección. Fuera de la temporada de anidación, los pingüinos emperador adultos viajan y se alimentan en grupos.

Vía Treehugger.


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