Reforestar y ayudar a combatir el cambio climático debe ser una lucha diaria. Sebastián Antonio Heras Gastélum nos comparte un ejemplo de dichas acciones, que se lleva a cabo con una planta en Argentina. Ejemplos como este deben replicarse en todo el mundo y en PARTICULAR en Sonora, donde las plantas que consumen poca agua pero que contribuyen a generar pulmones verdes en nuestras ciudades, parques públicos y en nuestros hogares, pueden hacer la diferencia para aportar a la lucha por salvar al Planeta.
En un esfuerzo por disminuir los efectos del cambio climático, autoridades y ciudadanos de Argentina se unieron para impulsar el cultivo del árbol Kiri, una especie que posee cualidades únicas que la podrían convertir en una excelente aliada contra la contaminación.

El jefe del Área Forestal del Gobierno de la Provincia de San Luis indicó que se planean cultivar más de 100 mil ejemplares de Kiri en dicha provincia.
«El Kiri es un árbol procedente de Asia que tiene muchos beneficios, entre ellos, su capacidad para ‘frenar el cambio climático'».

Su nombre científico es paulownia tomentosa. Este árbol de grandes y frondosas hojas puede captar diez veces más dióxido de carbono (CO2), que cualquier otro. Este gas es el principal responsable del calentamiento global. Además, no requiere suelos fértiles, por lo que sus raíces previenen la erosión del suelo.

También es usada para recuperar suelos contaminados, en producción ganadera y para fomentar la producción para crear industrias madereras.
Vía Intriper y Nation