La previsión es un elemento clave al momento de planear un presupuesto, que es el conjunto de gastos e ingresos determinador para un periodo específico de tiempo.
Para planificar, es necesario establecer el plan conforme a lo que se desarrollará, como pueden ser los gastos, el consumo, el ahorro, nuestras metas económicas, entre otros.
La planificación es un hábito que las personas deben reforzar, pues es indispensable para tener una economía personal más saludable y próspera, además de que brinda grandes beneficios, y en este caso, ahorros y la capacidad de «hacer más con lo mismo».
¿Cómo se elabora un presupuesto?
1- Elaborar un «inventario» de caja
Coloca en este cálculo todo el efectivo con el contamos o los instrumentos financieros que rápidamente pueden convertirse en efectivo: plazos fijos, ahorros en casa o en el banco, acciones, letras, etc. Así obtendremos un monto de dinero que servirá de respaldo económico con el que haremos frente al próximo período, ya sea que planifiquemos para un mes, un año o para un par de años.
2- Sumar todas las deudas
Calcula todo lo que debes y anota las modalidades de pago. Separa la deudas que tienen intereses de las que no. Toma en cuenta los vencimientos y la posibilidad de renovación.
Se aconseja no superar con las deudas el 10% de los ingresos mensuales. Esto es muy importante para evitar futuras complicaciones financieras. Siempre que sea posible, trata de ahorrar el dinero antes de gastarlo.
3- Calcular los ingresos mensuales en nuestro presupuesto familiar o personal
En este paso sumaremos todos nuestros ingresos mensuales, pasivos o activos. Con un cálculo muy simple obtendremos nuestros ingresos anuales agregando las entradas esporádicas (como aguinaldos, premios, rendición de ganancias, etc.). Si estamos elaborando un presupuesto personal pondremos sólo nuestros propios ingresos y si queremos realizar un presupuesto familiar pondremos los ingresos esperados de todos los miembros de la familia que estarán colaborando con el mantenimiento del hogar.
4- Registrar todos los gastos
Es necesario que tomemos nota de todos nuestros gastos de menos un mes, para tener esa información e incluirla en el presupuesto. Debemos anotar cada dinero gastado poniendo en qué lo hemos gastado. Podemos hacernos listas con diferentes rubros y tomar nota en estos registros. Por ejemplo, podemos clasificarlos en: impuestos y tasas, gastos de comunicación, escuela, alimentación, limpieza, servicios médicos, transporte, abonos, vestimenta y así hasta cubrir toda los tipos o clases de gastos habituales.
5- Analizar los diferentes tipos de gastos
Con la información anterior podremos hacer una planificación no sólo más completa sino más eficiente. Tendremos la posibilidad de estudiar cada gasto por separado e intentar reducirlo. En cuanto a tasas de servicios e impuestos, intentaremos reducir nuestro consumo de electricidad, gas y agua y todo servicio que sea medido.
En cuanto a la alimentación y el transporte, es posible hacer más eficientes las compras, buscando ofertas, haciendo economía en el consumo y otras estrategias más.
El rubro vestimenta suele ser el más flexible y fácil de bajar. Se suele adquirir más de lo necesario y en compras compulsivas. Y no te olvides de controlar tus gastos hormiga.
6- Proyectar tus gastos futuros
A partir del registro de los gastos ya realizados podemos hacer una proyección y calcular todo lo que gastaremos en el siguiente mes.
Las proyecciones son cálculos a futuro y son siempre aproximadas. En este punto ya se tiene un buen conocimiento de nuestra situación económica y de nuestras posibilidades financieras.
7- Calcular el ahorro
Siempre hay que destinar una buena parte de nuestros ingresos al ahorro. Se aconseja que sea al menos el 20% del total, al menos en la mayoría de los meses del año. Pero el porcentaje es sólo orientador. Lo importante es ahorrar, no importa cuánto, al menos al inicio.
Para lograr unas finanzas personales saludables es fundamental contar un fondo de reserva para afrontar gastos imprevistos y situaciones de emergencias. Es muy bueno poder generar un «fondo de emergencia» de al menos cuatro o cinco ingresos mensuales. De esta manera podremos asegurarnos, cada uno en nuestro nivel de vida, poder afrontar situaciones inesperadas.
8- Planificar la inversión
Una parte fundamental del manejo de nuestros ahorros es la inversión. No deberíamos tener dinero guardado sin hacerlo producir. Para esto necesitamos conocer un poco más de finanzas personales pero hay herramientas muy simples para usar al alcance de todos. Podemos poner nuestro dinero en plazo fijo en el banco con una pequeña renta y comenzar así a aumentar nuestro monto invertido.
Cuando ya tengamos una cifra mayor nos debemos informar sobre el mercado de valores y la posibilidad de comprar acciones. Tenemos que tener en cuenta que nuestras inversiones deberían permitirnos acceder con rapidez al «fondo de emergencia», o sea que tenemos que ser precavidos con las modalidades de largo plazo que nos impiden liquidez inmediata.
9- Elaborar una lista de metas
Para tener constancia y voluntad en nuestra planificación financiera es muy útil tener bien claro lo que queremos hacer con nuestro dinero. Por esto es necesario que pongamos sobre el papel nuestras metas financieras con el mayor detalle posible: costo mínimo, costo máximo, posibilidad de financiamiento, etc.
10- Controlar y corregir proyecciones de nuestro presupuesto personal o familiar
Por último, con el paso del tiempo, podremos ir retocando nuestro presupuesto para corregir los errores o detallar mejor cada información. De la propia experiencia surgirán nuevos datos para planificar mejor y de modo más certero. No tenemos que tener miedo a los ajustes, de hecho nuestro presupuesto debe ser lo suficientemente flexible como para soportar estos cambios sobre la marcha. Cada corrección debe quedar registrada, de este modo podremos aprender de nuestros errores para un próximo período.
Compartido por Luis Fernando Heras Portillo
Vía Mi Consumo Responsable
Una respuesta a «10 pasos para planear un presupuesto familiar o personal»
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