Comúnmente, la sal se relaciona con una mala salud, retención de líquidos y presión arterial elevada. Por este motivo, muchas personas deciden eliminar la sal de sus vidas, siendo esta una labor muy complicada debido a que sus paladares, por años, se han acostumbrado a saborear este elemento en las comidas.
Ante esto, han surgido alternativas que parecen ser más saludables o menos nocivas para la salud. Una de las más populares es la sal de mar, que por su nombre y origen suena como una opción más natural que la sal de mesa.
De acuerdo con la nutrióloga Daniela Lara, la diferencia entre la sal de mar y la sal de mesa radica en el procesamiento, la textura, y sobre todo, en el tipo y cantidad de minerales que posee cada una, sin que esto último las haga más o menos saludables.
Lara comenta que si tuviera que elegir entre una de las dos, optaría por la sal de mesa, pues a diferencia de la sal de mar, esta contiene yodo, el cual es un mineral muy importante para el buen funcionamiento de la tiroides.
Sin embargo, la nutrióloga advierte que ambas aportan sodio, que si bien es importante para nuestro organismo, consumirlo en exceso puede provocar problemas de salud.
Por lo tanto, es importante recordar que la cantidad máxima recomendada es de 2 gramos al día, lo equivalente a una cucharadita, aproximadamente. Esta cantidad debe incluir también la sal que ya contienen los alimentos y bebidas.
Vía El Botiquín
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